Audi Q7 3.0 TDI Quattro Tiptronic

Cuando Audi se propuso construir un todo terreno, tenía muy claro que el coche debía ser la trasposición al campo de lo que sus fastuosas berlinas ofrecen en el asfalto. Y eso es el Q7, la gran berlina del monte. Es un coche portentoso en cuanto a comodidad, lujo y prestaciones. Lástima que, en realidad, no sea un auténtico todo terreno.
Autopista -
Audi Q7 3.0 TDI Quattro Tiptronic
Audi Q7 3.0 TDI Quattro Tiptronic

Con sus 3 metros de batalla, sus vías de 1,65 y 1,68 y sus neumáticos deportivos, el Q7 es un rodador imbatible. Empujado por 233 CV, este coche corre ágilmente sobre el asfalto, transmitiendo siempre una firme sensación de control y poder.

Aunque nuestra unidad no llevaba las suspensiones con amortiguación electrónica, una opción que cuesta 3.120 euros, su rodar resultaba tan aplomado y seguro como el de una berlina deportiva.

Es verdad que los 2.481 kg se dejan notar y que la carrocería se balancea un poco, pero las reacciones del coche son siempre tan nobles y fáciles de controlar que nos vamos animando cada vez más a practicar una conducción más viva.
Con la tracción total trabajando continuamente, el reparto de par beneficia al eje trasero (40-60 por ciento) . Esto neutraliza cualquier tendencia del coche al subviraje y permite que, jugando con el acelerador, el Q7 trate de redondear las curvas lentas con el eje trasero. Pero que nadie tema nada: el control de estabilidad permanece siempre atento, con lo que no hay que esperar desmanes demasiado importantes.

Además, los frenos responden con contundencia y paran el coche con eficacia (siempre, claro, que no los utilicemos en exceso, porque acaban por resentirse con las dos toneladas y media de peso que soportan).

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p> Así, dotado con una dirección muy rápida y directa, de sólo 2,5 vueltas entre topes, el Audi Q7 exhibe maneras de atleta en las zonas viradas. Se mueve con agilidad y aplomo, corre, reacciona bien... Sólo la resistencia de los frenos acaba por minar este buen comportamiento.

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p> En las zonas de vías fáciles, qué decir... Subido a esa atalaya rodante, uno se siente el dueño de la carretera. Se viaja tan cómodamente que no se nota ni la más leve molestia procedente del asfalto. Lo dicho: una verdadera berlina de representación.

El buen trabajo del chasis queda refrendado por el motor, que obtiene una nota muy alta. Es el conocido V6 TDI del grupo Volkswagen, una máquina solvente y moderna que alcanza los 233 CV y libera un par máximo de 50 mkg a sólo 1.750 rpm.

Estas cifras podrían parecer escandalosas, pero, claro, obligadas a lidiar con los 2.481 kg que pesa el coche, ya no son tan excesivas. Son más que suficientes, sí, para mover al Q7 con alegría, pero ya no sobra tanta fuerza.

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p> Eso se nota en la forma en que se entrega la potencia. El motor se muestra noble y progresivo, empujando con decisión, pero sin brusquedades ni violencia. En esto, claro, también dice mucho el chasis, que digiere semejante torrente de fuerza sin inmutarse y lo transmite al suelo con total naturalidad.

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p> Una de las virtudes de este motor es su elasticidad. La fuerza está disponible desde muy abajo del cuentavueltas y, después, tiene presencia hasta muy arriba, empujando constantemente.

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p> Así, el coche es rápido y responde bien, pero no tiene las reacciones de un coche de carreras. Eso no es óbice para que, por ejemplo, cubra el kilómetro en sólo 30 segundos partiendo de parado y el 0-100 km/h en poco menos de nueve segundos. Al final, los caballos se imponen.

Eso sí: para sacarle todo el jugo, hay que apretar el acelerador y, claro, con estas masas, eso se nota en el consumo. A pesar de esto, el coche no resulta especialmente derrochador. Si se tiene cuidado con los límites de velocidad, es hasta frugal. De hecho, nuestro Centro Técnico ha certificado un consumo ponderado de 11,9 litros a los 100 km, lo que no está nada mal para su peso y prestaciones.

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p> En el buen trabajo del motor tiene una influencia decisiva el cambio Tiptronic de seis relaciones. Esta caja automática se ajusta perfectamente al motor, aportando un buen escalonamiento de los desarrollos y pasando de una a otra marcha con total suavidad y mucha rapidez. Ofrece un programa deportivo que estira más las marchas y, claro, también el gasto de gasóleo.
Combinando esta caja Tiptronic con el motor, el Q7 tiene, otra vez, más de deportivo que de todo terreno. Se puede conducir muy rápido, es cómodo, ágil...

Es una lástima que no se pueda decir lo mismo de él fuera del asfalto. Al dejar las carreteras, el motor sigue siendo la principal baza del coche. Pero aquí ya no es suficiente. Su poder le ayuda a superar pendientes y a salir de algunos apuros, pero cuando las cosas se complican, salen a relucir las ausencias.

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p> La principal, claro, la de la reductora. Sin esta caja, el trabajo 4x4 se confía a la tracción integral, que depende de un sistema Torsen mecánico. Es verdad que resulta muy eficaz en la gestión del par y que, ayudado por los controles electrónicos, proporciona bastante motricidad. Pero sólo para correr por caminos y pistas en un estado relativamente bueno. Si hay barro, nieve o complicaciones mayores, corremos el riesgo de quedarnos tirados.

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p> Sin reductora y sin más bloqueos de diferencial que el central, los cruces de puentes y los pasos de zanjas también se complican muchísimo. Es más: calzado con neumáticos de carretera y arrastrando dos toneladas y media de peso, es mejor no atreverse con ninguna zona trialera.

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p> Incluso las bajadas muy pronunciadas se pueden convertir en una trampa: dependemos en exclusiva de los frenos y estos pueden agotarse. Además, si el suelo está muy suelto, parar la mole del Q7 es toda una prueba.

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p> Por tanto, mejor utilizar el coche en situaciones poco comprometidas: paseos y rutas por caminos accesibles. Lo bueno es que en esas circunstancias, el coche brilla otra vez por su gran comodidad: cuesta notar que hemos dejado atrás el asfalto.

LO MEJOR
LO PEOR

* Prestaciones del motor
* Acabados y materiales de primera
* Siete plazas reales

* Deficiente comportamiento off-road
* Ausencia de reductora
* Elevado peso

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