Audi TTRS Roadster

El Audi TT RS se presenta con suficientes argumentos como para poner contra las cuerdas a dos intocables como son el Porsche Boxster y el BMW Z4. Lleva un motor turbo de cinco cilindros de 340 CV, un efectivo sistema de tracción total y un bastidor muy bien puesto a punto ¿se convertirá en la referencia de los roadster?
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Audi TTRS Roadster
Audi TTRS Roadster

Desde que el primer Audi TT viera la luz, el público más fiel de Audi siempre estuvo esperando la versión RS. Para el propio TT era una ofensa ver como se le otorgaba esta condecoración — sinónimo de máxima deportividad de la casa— a sus hermanos mayores, incluso con carrocerías familiares. No era lógico, pero tenía una explicación y es que la primera generación tenía un límite. Los problemas de estabilidad iniciales —que más bien fueron problemas de parte de un público que no estaba preparado para dominar un chasis quizá demasiado ágil— obligaron a Audi a dar un paso atrás en sus expectativas y dulcificar a su pequeño coupé, a fin de evitar problemas mayores. Pero esto ha cambiado y mucho. Ahora hay una generación nueva, mejor preparada desde el inicio para soportar la responsabilidad que supone llevar el apellido RS y aquí está.

De no tener ni siquiera versión S, el Audi TT ha pasado en menos de un año a tener un S y un RS como el que aquí probamos y, en los dos casos, el apellido se lleva con tanto orgullo que, incluso, se permite el lujo de humillar a sus hermanos mayores con una efectividad digna de un coche de carreras. Parece como si fuese el típico hermano pequeño al que nadie hace caso nunca y que, de golpe, se convierte en la estrella de la familia que todo el mundo admira; y vaya que si lo ha hecho. En una vuelta a nuestro circuito habitual del Inta, el Audi TT RS paró el crono en 1’25’78, es decir, más rápido que el S3, el RS4 y el RS6 ¿se imaginan quién es el único de la casa que le ha conseguido batir? Pues nada menos que el mismísimo R8 V10 que, a pesar de la diferencia de potencia, sólo fue 1,3 segundos más rápido. De acuerdo que el TT RS sea 100 kg más ligero y mucho más fácil de conducir que el monstruoso V10, pero es que con ese tiempo el TT RS se posiciona entre los roadster más rápidos del mercado —en su nivel de potencia, claro—, al menos de los que han pasado por nuestras manos ¿Podrá con él el Boxster Spyder?

El TT RS está disponible en las dos carrocerías, Coupé y Roadster. La principal diferencia entre ambas es que con el Coupé se disfrutan más las prestaciones y el comportamiento mientras que con el descapotable, aunque soporta bien el viento a alta velocidad, su placer de conducción lo muestra ya en una franja situada entre los 0 y los 120 km/h, en los que lo que más disfrutaremos es de, además de la entrega de potencia, su precioso sonido de escapes. Tras exprimir al máximo la mecánica 2.0 TSI, que llega a los 272 CV en el TTS, para este RS se ha optado por cambiar a un motor de cinco cilindros y 2,5 litros, con inyección directa, turbocompresor e intercooler. Este propulsor toma la base de un cinco cilindros que el grupo VAG emplea en el Volkswagen Jetta para el mercado norteamericano pero convenientemente actualizado y reforzado para soportar el incremento de potencia.

Genera así 340 CV y un par máximo de 45,6 mkg suficientes como para hacer frente a modelos como los Porsche Cayman y Boxster y el BMW Z4. El nivel de prestaciones alcanzado se iguala al de los tres modelos antes mencionados, con una capacidad para alcanzar los 100 km/h desde parado de tan solo 5,06 segundos —4,99 s tarda el Porsche y 5,11 s el Z4, ambos con propulsión trasera— y detiene el crono a los 1.000 m en 24,9 segundos. Anda como sus rivales y, como es lógico, consume como ellos, siendo difícil bajar la media de gasto de los 10 litros, ya que el consumo es muy sensible al uso y no perdona el par de acelerones que daremos de vez en cuando para sentir o hacer ver al resto que no estamos en un TT convencional. Tiene la velocidad punta limitada electrónicamente a 250 km/h, con la cara posibilidad de deslimitarla pagando 2.030 euros más, precio en el que si incluyen embellecedores realizados en fibra de carbono en el motor. En Alemania se puede entender este extra pero en España…

Emplea el mismo esquema de suspensiones que el resto de los TT, pero con un tarado y una puesta a punto más firmes; tanto, que lo hacen incómodo. Aquí es donde se hace aconsejable el extra de la suspensión Magnetic Ride, ya que con sólo apretar un botón tendremos toda la dureza que precisa para la conducción deportiva y algo menos para el día a día. Es un caro extra de 1.395 euros pero muy recomendable, sobre todo si no vivimos dentro de un circuito de asfalto perfecto. Una curiosidad que trae de serie el RS es el botón Sport, que cuando se acciona, además de actuar sobre el recorrido del acelerador, abre una válvula situada en el escape izquierdo —que lo estaba obstruyendo— y vuelve el sonido del motor más ronco, deportivo y estimulante.

Aunque su tracción se denomina quattro como en todos los Audi, dispone de la última generación del tradicional sistema de reparto de tracción Haldex —el que emplea el grupo VAG en combinación con los motores transversales—, con diferencial de embrague multidisco ubicado en el tren trasero —en lugar de tipo Torsen como un A4—, que le hace comportarse como un tracción delantera en rectas y como un tracción total de verdad en curvas. También dispone de un potenciado equipo de frenos que le hace detenerse en distancias muy buenas y soportar bien la fatiga, aunque aquí nada tiene que hacer frente al imbatible Porsche Boxster.

Con todo esto se entiende la efectividad de su comportamiento. A velocidad moderada muestra un aplomo envidiable, a pesar de su batalla y peso; en zonas reviradas hay que tener muchas manos y un buen coche para poder seguir el ritmo que puede llegar a marcar el TT RS, mientras que en zonas rápidas sólo hay que tener la precaución de no ser muy brusco a la hora de levantar el pie del acelerador en apoyos fuertes, más que por problemas de estabilidad, por pura física ya que la velocidad que alcanza es elevada. En circuito se muestra tremendamente rápido e, incluso, fácil —ojo que corre mucho— de conducir. Si nos conocemos el trazado, el RS nos pedirá devorar curvas sin parar; eso sí, si hay mucha zona lenta hay que tener en cuenta que, como todos los Haldex, el sistema de tracción reacciona de distinta forma cuando toma temperatura, perdiendo precisión, algo que en carretera abierto no nos ocurrió.

El Audi TT RSS es un coche muy potente y deportivo, y eso, al final, se paga; está muy bien terminado y es exclusivo, pero caro y sus opciones, como era de esperar, también lo son. Es más barato que el Porsche Boxster y más caro que el BMW Z4, pero frente a ellos aporta la tracción total. Está muy bien terminado y no le falta detalle, aunque habría que criticarle la escala del velocímetro que ni es regular ni permite ajustar con precisión la velocidad conforme a nuestros límites en carretera.

— Prestaciones y sonido
— Comportamiento
— Tracción total

— Graduación velocímetro
— Sin S-Tronic ni en opción
— Opciones caras

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