Audi TT 3.2 V6 quattro

Convertido casi en un coche de culto durante su primera edición, el Audi TT se ha puesto al día para afrontar una segunda y más rica etapa. Ahora, el TT es más grande, más sofisticado, más lujoso... Pero mantiene intacta la característica que le hizo triunfar cuando apareció, una enorme capacidad para enganchar a quien se sienta al volante. Es un coche adictivo.
Autopista -
Audi TT 3.2 V6 quattro
Audi TT 3.2 V6 quattro

Aunque no es tan agresivamente deportivo como el TT, el Brera rezuma belleza, estilo y elegancia. Esas son algunas de sus principales armas, unidas, claro, a un motor un poco más potente que el del TT y, sobre todo, a un bastidor fantástico en la carretera.
Aunque el TT es algo más rápido en aceleración, están bastante igualados en prestaciones. No así en habitabilidad, donde el coche italiano es un poco mejor gracias a su mayor batalla y maletero. Las plazas traseras también son muy pequeñas, pero, en todo caso, un poco mejores que las del TT.
Por precio, igualdad de partida y también en el equipamiento. Claramente, la decisión es una cuestión de estilo.

Los que apuesten por una imagen más rompedora pueden pensar en el Chrysler Crossfire que, además, es un coche mucho más barato que el Audi TT.
Su impactante estética americana de "muscle car", su poderoso motor de 218 CV y la propulsión trasera hacen de él un coche divertido, con carácter y bastante deportivo. Sin embargo, no está a la altura de lo que es capaz de hacer el TT, ni por prestaciones ni por comportamiento. Incluso gasta más combustible para conseguir peores cifras de aceleración, velocidad...
En cuanto a acabados, está por detrás, lo mismo que en habitabilidad, ya que no cuenta con las plazas traseras y su maletero es más pequeño. Lo dicho: es una apuesta por el estilo y, claro, por un precio mucho más competitivo.

Es otro concepto. El Mazda RX-8, con su motor rotativo y sus particulares estética y distribución de espacio, supone una alternativa para los que busquen deportividad y no quieran renunciar a un coche diferente. Además, es bastante más barato.
Con 231 CV, no iguala las prestaciones del TT, pero tiene suficientes argumentos para divertirse al volante. Además, cuenta con un argumento muy importante: a pesar de sus formas de coupé radical, cuenta con cuatro plazas reales y con un acceso cómodo a la parte trasera a través de dos medias puertas que se abren efrentadas.
En cuanto a los acabados, está a muy buen nivel, lo mismo que su equipamiento, que, sin ser mejor que el del Audi, no se queda atrás.

Quien busque un coche algo más lujoso sin renunciar a la deportividad y, paradójicamente, ahorrarse dinero, puede recurrir al Mercedes C Sportcoupé 350 Classic, una variante de Mercedes que, con 272 CV, iguala casi todas las prestaciones del TT y, de paso, consume menos.
No será tan ágil como el Audi en terrenos difíciles, pero tampoco se quedará muy atrás y, además, resultará más cómodo para viajar.
El C Sportcoupé plantea un coche menos agresivo desde lo estético, con cuatro plazas bien utilizables y un maletero más grande que el del TT. Por si fuera poco, es mucho más barato, aunque, claro, va mucho menos equipado de serie.

El gran rival del Audi TT es, sin duda, el Nissan 350 Z, un coche que, por un precio similar, eleva la potencia del motor hasta los 300 CV, ofrece una estética impresionante y, además, hace disfrutar a quien lo conduce de unas emocionantes sensaciones deportivas. Su propulsión trasera y su reparto de pesos contribuyen a que el comportamiento exija de buenas manos para conducir al máximo nivel.
Con unas prestaciones muy parejas, el 350 Z es levemente más rápido, pero también consume más, un factor a tener en cuenta.
No es, en cambio, más amplio por dentro. Sólo tiene dos plazas y su maletero no mejora al del TT. Eso sí: su equipamiento de serie hace sombra al de nuestro protagonista que, a cambio, ofrece una mayor lista de opciones.

Aunque no es tan agresivamente deportivo como el TT, el Brera rezuma belleza, estilo y elegancia. Esas son algunas de sus principales armas, unidas, claro, a un motor un poco más potente que el del TT y, sobre todo, a un bastidor fantástico en la carretera.
Aunque el TT es algo más rápido en aceleración, están bastante igualados en prestaciones. No así en habitabilidad, donde el coche italiano es un poco mejor gracias a su mayor batalla y maletero. Las plazas traseras también son muy pequeñas, pero, en todo caso, un poco mejores que las del TT.
Por precio, igualdad de partida y también en el equipamiento. Claramente, la decisión es una cuestión de estilo.

Los que apuesten por una imagen más rompedora pueden pensar en el Chrysler Crossfire que, además, es un coche mucho más barato que el Audi TT.
Su impactante estética americana de "muscle car", su poderoso motor de 218 CV y la propulsión trasera hacen de él un coche divertido, con carácter y bastante deportivo. Sin embargo, no está a la altura de lo que es capaz de hacer el TT, ni por prestaciones ni por comportamiento. Incluso gasta más combustible para conseguir peores cifras de aceleración, velocidad...
En cuanto a acabados, está por detrás, lo mismo que en habitabilidad, ya que no cuenta con las plazas traseras y su maletero es más pequeño. Lo dicho: es una apuesta por el estilo y, claro, por un precio mucho más competitivo.

Es otro concepto. El Mazda RX-8, con su motor rotativo y sus particulares estética y distribución de espacio, supone una alternativa para los que busquen deportividad y no quieran renunciar a un coche diferente. Además, es bastante más barato.
Con 231 CV, no iguala las prestaciones del TT, pero tiene suficientes argumentos para divertirse al volante. Además, cuenta con un argumento muy importante: a pesar de sus formas de coupé radical, cuenta con cuatro plazas reales y con un acceso cómodo a la parte trasera a través de dos medias puertas que se abren efrentadas.
En cuanto a los acabados, está a muy buen nivel, lo mismo que su equipamiento, que, sin ser mejor que el del Audi, no se queda atrás.

Quien busque un coche algo más lujoso sin renunciar a la deportividad y, paradójicamente, ahorrarse dinero, puede recurrir al Mercedes C Sportcoupé 350 Classic, una variante de Mercedes que, con 272 CV, iguala casi todas las prestaciones del TT y, de paso, consume menos.
No será tan ágil como el Audi en terrenos difíciles, pero tampoco se quedará muy atrás y, además, resultará más cómodo para viajar.
El C Sportcoupé plantea un coche menos agresivo desde lo estético, con cuatro plazas bien utilizables y un maletero más grande que el del TT. Por si fuera poco, es mucho más barato, aunque, claro, va mucho menos equipado de serie.

El gran rival del Audi TT es, sin duda, el Nissan 350 Z, un coche que, por un precio similar, eleva la potencia del motor hasta los 300 CV, ofrece una estética impresionante y, además, hace disfrutar a quien lo conduce de unas emocionantes sensaciones deportivas. Su propulsión trasera y su reparto de pesos contribuyen a que el comportamiento exija de buenas manos para conducir al máximo nivel.
Con unas prestaciones muy parejas, el 350 Z es levemente más rápido, pero también consume más, un factor a tener en cuenta.
No es, en cambio, más amplio por dentro. Sólo tiene dos plazas y su maletero no mejora al del TT. Eso sí: su equipamiento de serie hace sombra al de nuestro protagonista que, a cambio, ofrece una mayor lista de opciones.

Aunque no es tan agresivamente deportivo como el TT, el Brera rezuma belleza, estilo y elegancia. Esas son algunas de sus principales armas, unidas, claro, a un motor un poco más potente que el del TT y, sobre todo, a un bastidor fantástico en la carretera.
Aunque el TT es algo más rápido en aceleración, están bastante igualados en prestaciones. No así en habitabilidad, donde el coche italiano es un poco mejor gracias a su mayor batalla y maletero. Las plazas traseras también son muy pequeñas, pero, en todo caso, un poco mejores que las del TT.
Por precio, igualdad de partida y también en el equipamiento. Claramente, la decisión es una cuestión de estilo.

Los que apuesten por una imagen más rompedora pueden pensar en el Chrysler Crossfire que, además, es un coche mucho más barato que el Audi TT.
Su impactante estética americana de "muscle car", su poderoso motor de 218 CV y la propulsión trasera hacen de él un coche divertido, con carácter y bastante deportivo. Sin embargo, no está a la altura de lo que es capaz de hacer el TT, ni por prestaciones ni por comportamiento. Incluso gasta más combustible para conseguir peores cifras de aceleración, velocidad...
En cuanto a acabados, está por detrás, lo mismo que en habitabilidad, ya que no cuenta con las plazas traseras y su maletero es más pequeño. Lo dicho: es una apuesta por el estilo y, claro, por un precio mucho más competitivo.

Es otro concepto. El Mazda RX-8, con su motor rotativo y sus particulares estética y distribución de espacio, supone una alternativa para los que busquen deportividad y no quieran renunciar a un coche diferente. Además, es bastante más barato.
Con 231 CV, no iguala las prestaciones del TT, pero tiene suficientes argumentos para divertirse al volante. Además, cuenta con un argumento muy importante: a pesar de sus formas de coupé radical, cuenta con cuatro plazas reales y con un acceso cómodo a la parte trasera a través de dos medias puertas que se abren efrentadas.
En cuanto a los acabados, está a muy buen nivel, lo mismo que su equipamiento, que, sin ser mejor que el del Audi, no se queda atrás.

Quien busque un coche algo más lujoso sin renunciar a la deportividad y, paradójicamente, ahorrarse dinero, puede recurrir al Mercedes C Sportcoupé 350 Classic, una variante de Mercedes que, con 272 CV, iguala casi todas las prestaciones del TT y, de paso, consume menos.
No será tan ágil como el Audi en terrenos difíciles, pero tampoco se quedará muy atrás y, además, resultará más cómodo para viajar.
El C Sportcoupé plantea un coche menos agresivo desde lo estético, con cuatro plazas bien utilizables y un maletero más grande que el del TT. Por si fuera poco, es mucho más barato, aunque, claro, va mucho menos equipado de serie.

El gran rival del Audi TT es, sin duda, el Nissan 350 Z, un coche que, por un precio similar, eleva la potencia del motor hasta los 300 CV, ofrece una estética impresionante y, además, hace disfrutar a quien lo conduce de unas emocionantes sensaciones deportivas. Su propulsión trasera y su reparto de pesos contribuyen a que el comportamiento exija de buenas manos para conducir al máximo nivel.
Con unas prestaciones muy parejas, el 350 Z es levemente más rápido, pero también consume más, un factor a tener en cuenta.
No es, en cambio, más amplio por dentro. Sólo tiene dos plazas y su maletero no mejora al del TT. Eso sí: su equipamiento de serie hace sombra al de nuestro protagonista que, a cambio, ofrece una mayor lista de opciones.

Aunque no es tan agresivamente deportivo como el TT, el Brera rezuma belleza, estilo y elegancia. Esas son algunas de sus principales armas, unidas, claro, a un motor un poco más potente que el del TT y, sobre todo, a un bastidor fantástico en la carretera.
Aunque el TT es algo más rápido en aceleración, están bastante igualados en prestaciones. No así en habitabilidad, donde el coche italiano es un poco mejor gracias a su mayor batalla y maletero. Las plazas traseras también son muy pequeñas, pero, en todo caso, un poco mejores que las del TT.
Por precio, igualdad de partida y también en el equipamiento. Claramente, la decisión es una cuestión de estilo.

Los que apuesten por una imagen más rompedora pueden pensar en el Chrysler Crossfire que, además, es un coche mucho más barato que el Audi TT.
Su impactante estética americana de "muscle car", su poderoso motor de 218 CV y la propulsión trasera hacen de él un coche divertido, con carácter y bastante deportivo. Sin embargo, no está a la altura de lo que es capaz de hacer el TT, ni por prestaciones ni por comportamiento. Incluso gasta más combustible para conseguir peores cifras de aceleración, velocidad...
En cuanto a acabados, está por detrás, lo mismo que en habitabilidad, ya que no cuenta con las plazas traseras y su maletero es más pequeño. Lo dicho: es una apuesta por el estilo y, claro, por un precio mucho más competitivo.

Es otro concepto. El Mazda RX-8, con su motor rotativo y sus particulares estética y distribución de espacio, supone una alternativa para los que busquen deportividad y no quieran renunciar a un coche diferente. Además, es bastante más barato.
Con 231 CV, no iguala las prestaciones del TT, pero tiene suficientes argumentos para divertirse al volante. Además, cuenta con un argumento muy importante: a pesar de sus formas de coupé radical, cuenta con cuatro plazas reales y con un acceso cómodo a la parte trasera a través de dos medias puertas que se abren efrentadas.
En cuanto a los acabados, está a muy buen nivel, lo mismo que su equipamiento, que, sin ser mejor que el del Audi, no se queda atrás.

Quien busque un coche algo más lujoso sin renunciar a la deportividad y, paradójicamente, ahorrarse dinero, puede recurrir al Mercedes C Sportcoupé 350 Classic, una variante de Mercedes que, con 272 CV, iguala casi todas las prestaciones del TT y, de paso, consume menos.
No será tan ágil como el Audi en terrenos difíciles, pero tampoco se quedará muy atrás y, además, resultará más cómodo para viajar.
El C Sportcoupé plantea un coche menos agresivo desde lo estético, con cuatro plazas bien utilizables y un maletero más grande que el del TT. Por si fuera poco, es mucho más barato, aunque, claro, va mucho menos equipado de serie.

El gran rival del Audi TT es, sin duda, el Nissan 350 Z, un coche que, por un precio similar, eleva la potencia del motor hasta los 300 CV, ofrece una estética impresionante y, además, hace disfrutar a quien lo conduce de unas emocionantes sensaciones deportivas. Su propulsión trasera y su reparto de pesos contribuyen a que el comportamiento exija de buenas manos para conducir al máximo nivel.
Con unas prestaciones muy parejas, el 350 Z es levemente más rápido, pero también consume más, un factor a tener en cuenta.
No es, en cambio, más amplio por dentro. Sólo tiene dos plazas y su maletero no mejora al del TT. Eso sí: su equipamiento de serie hace sombra al de nuestro protagonista que, a cambio, ofrece una mayor lista de opciones.

Aunque no es tan agresivamente deportivo como el TT, el Brera rezuma belleza, estilo y elegancia. Esas son algunas de sus principales armas, unidas, claro, a un motor un poco más potente que el del TT y, sobre todo, a un bastidor fantástico en la carretera.
Aunque el TT es algo más rápido en aceleración, están bastante igualados en prestaciones. No así en habitabilidad, donde el coche italiano es un poco mejor gracias a su mayor batalla y maletero. Las plazas traseras también son muy pequeñas, pero, en todo caso, un poco mejores que las del TT.
Por precio, igualdad de partida y también en el equipamiento. Claramente, la decisión es una cuestión de estilo.

Los que apuesten por una imagen más rompedora pueden pensar en el Chrysler Crossfire que, además, es un coche mucho más barato que el Audi TT.
Su impactante estética americana de "muscle car", su poderoso motor de 218 CV y la propulsión trasera hacen de él un coche divertido, con carácter y bastante deportivo. Sin embargo, no está a la altura de lo que es capaz de hacer el TT, ni por prestaciones ni por comportamiento. Incluso gasta más combustible para conseguir peores cifras de aceleración, velocidad...
En cuanto a acabados, está por detrás, lo mismo que en habitabilidad, ya que no cuenta con las plazas traseras y su maletero es más pequeño. Lo dicho: es una apuesta por el estilo y, claro, por un precio mucho más competitivo.

Es otro concepto. El Mazda RX-8, con su motor rotativo y sus particulares estética y distribución de espacio, supone una alternativa para los que busquen deportividad y no quieran renunciar a un coche diferente. Además, es bastante más barato.
Con 231 CV, no iguala las prestaciones del TT, pero tiene suficientes argumentos para divertirse al volante. Además, cuenta con un argumento muy importante: a pesar de sus formas de coupé radical, cuenta con cuatro plazas reales y con un acceso cómodo a la parte trasera a través de dos medias puertas que se abren efrentadas.
En cuanto a los acabados, está a muy buen nivel, lo mismo que su equipamiento, que, sin ser mejor que el del Audi, no se queda atrás.

Quien busque un coche algo más lujoso sin renunciar a la deportividad y, paradójicamente, ahorrarse dinero, puede recurrir al Mercedes C Sportcoupé 350 Classic, una variante de Mercedes que, con 272 CV, iguala casi todas las prestaciones del TT y, de paso, consume menos.
No será tan ágil como el Audi en terrenos difíciles, pero tampoco se quedará muy atrás y, además, resultará más cómodo para viajar.
El C Sportcoupé plantea un coche menos agresivo desde lo estético, con cuatro plazas bien utilizables y un maletero más grande que el del TT. Por si fuera poco, es mucho más barato, aunque, claro, va mucho menos equipado de serie.

El gran rival del Audi TT es, sin duda, el Nissan 350 Z, un coche que, por un precio similar, eleva la potencia del motor hasta los 300 CV, ofrece una estética impresionante y, además, hace disfrutar a quien lo conduce de unas emocionantes sensaciones deportivas. Su propulsión trasera y su reparto de pesos contribuyen a que el comportamiento exija de buenas manos para conducir al máximo nivel.
Con unas prestaciones muy parejas, el 350 Z es levemente más rápido, pero también consume más, un factor a tener en cuenta.
No es, en cambio, más amplio por dentro. Sólo tiene dos plazas y su maletero no mejora al del TT. Eso sí: su equipamiento de serie hace sombra al de nuestro protagonista que, a cambio, ofrece una mayor lista de opciones.

Aunque no es tan agresivamente deportivo como el TT, el Brera rezuma belleza, estilo y elegancia. Esas son algunas de sus principales armas, unidas, claro, a un motor un poco más potente que el del TT y, sobre todo, a un bastidor fantástico en la carretera.
Aunque el TT es algo más rápido en aceleración, están bastante igualados en prestaciones. No así en habitabilidad, donde el coche italiano es un poco mejor gracias a su mayor batalla y maletero. Las plazas traseras también son muy pequeñas, pero, en todo caso, un poco mejores que las del TT.
Por precio, igualdad de partida y también en el equipamiento. Claramente, la decisión es una cuestión de estilo.

Los que apuesten por una imagen más rompedora pueden pensar en el Chrysler Crossfire que, además, es un coche mucho más barato que el Audi TT.
Su impactante estética americana de "muscle car", su poderoso motor de 218 CV y la propulsión trasera hacen de él un coche divertido, con carácter y bastante deportivo. Sin embargo, no está a la altura de lo que es capaz de hacer el TT, ni por prestaciones ni por comportamiento. Incluso gasta más combustible para conseguir peores cifras de aceleración, velocidad...
En cuanto a acabados, está por detrás, lo mismo que en habitabilidad, ya que no cuenta con las plazas traseras y su maletero es más pequeño. Lo dicho: es una apuesta por el estilo y, claro, por un precio mucho más competitivo.

Es otro concepto. El Mazda RX-8, con su motor rotativo y sus particulares estética y distribución de espacio, supone una alternativa para los que busquen deportividad y no quieran renunciar a un coche diferente. Además, es bastante más barato.
Con 231 CV, no iguala las prestaciones del TT, pero tiene suficientes argumentos para divertirse al volante. Además, cuenta con un argumento muy importante: a pesar de sus formas de coupé radical, cuenta con cuatro plazas reales y con un acceso cómodo a la parte trasera a través de dos medias puertas que se abren efrentadas.
En cuanto a los acabados, está a muy buen nivel, lo mismo que su equipamiento, que, sin ser mejor que el del Audi, no se queda atrás.

Quien busque un coche algo más lujoso sin renunciar a la deportividad y, paradójicamente, ahorrarse dinero, puede recurrir al Mercedes C Sportcoupé 350 Classic, una variante de Mercedes que, con 272 CV, iguala casi todas las prestaciones del TT y, de paso, consume menos.
No será tan ágil como el Audi en terrenos difíciles, pero tampoco se quedará muy atrás y, además, resultará más cómodo para viajar.
El C Sportcoupé plantea un coche menos agresivo desde lo estético, con cuatro plazas bien utilizables y un maletero más grande que el del TT. Por si fuera poco, es mucho más barato, aunque, claro, va mucho menos equipado de serie.

El gran rival del Audi TT es, sin duda, el Nissan 350 Z, un coche que, por un precio similar, eleva la potencia del motor hasta los 300 CV, ofrece una estética impresionante y, además, hace disfrutar a quien lo conduce de unas emocionantes sensaciones deportivas. Su propulsión trasera y su reparto de pesos contribuyen a que el comportamiento exija de buenas manos para conducir al máximo nivel.
Con unas prestaciones muy parejas, el 350 Z es levemente más rápido, pero también consume más, un factor a tener en cuenta.
No es, en cambio, más amplio por dentro. Sólo tiene dos plazas y su maletero no mejora al del TT. Eso sí: su equipamiento de serie hace sombra al de nuestro protagonista que, a cambio, ofrece una mayor lista de opciones.

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