Audi TT RS

Para entra a competir con los Porsche Cayman y Boxster y Mercedes SLK más potentes, Audi presenta su TT con motor de 340 CV, bajo la denominación RS. Con tracción total y un aspecto aún más radical, se desdobla en versiones Coupé y Roadster ambas capaces de llegar a los 250 km/h y proporcionar sensaciones cercanas a las de un coche de competición.
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Audi TT RS
Audi TT RS

Para conseguir el plus de rapidez necesario para merecer el apellido RS, Audi implanta en su TT un motor de cinco cilindros, de casi 2,5 litros de cilindrada, procedente de modelos vendidos en Norteamérica. Este motor es muy compacto y pesa poco, lo que permite colocarlo transversalmente en el morro del TT y no carga tanto su tren delantero como un V6, pues pesa sólo 183 kg. Internamente, la aplicación de tecnología es imponente. De entrada, el Audi TT RS dispone de inyección directa de gasolina asociada a un turbocompresor, lo que permite multiplicar su rendimiento, que llega a los 340 CV. Para domesticar su conducta, la distribución es variable, tanto en admisión como en escape, mejorando así la respuesta del motor en toda la banda de utilización.

Para gestionar semejante potencial, en Audi no han dudado en instalar su sistema quattro de tracción total, que incluye un diferencial central de discos múltiples, que se encarga de transmitir hacia el tren trasero el par cuando el delantero ya no puede. De esta manera, el Audi TT RS se comporta, normalmente, como un tracción delantera –fácil de conducir– y sólo cuando las ruedas frontales inician un deslizamiento, el sistema traslada el par –en caso necesario, hasta un 100 por 100- a las ruedas traseras. Esta función sólo necesita unos milisegundos para ser realizada, por lo que el conductor no tiene conciencia del trabajo del sistema de transmisión.

La caja de cambios es manual y posee seis relaciones, con un tacto y precisión algo mejorable cuando se conduce al límite. Quién esté pensando en la caja de doble embrague múltiple S tronic, sentimos decirle que no está prevista su introducción, puesto que el par del motor es tan elevado –más de 45 mkg- que habría que diseñar una específica –las actuales no lo resisten- y esto no es financieramente rentable.

La carrocería del TT RS presenta la novedad de un alerón posterior fijo, que no siempre concita la aprobación estética del observador. Por ello, la marca tiene prevista la opción de instalar el alerón escamoteable que caracteriza a otras versiones de este Audi TT. En sí mismo, el bastidor del TT es mayoritariamente de aluminio, dejando sólo las puertas y la zaga en acero. Completo, pesa sólo 206 kg, de los cuales 140 son del metal ligero. Para comprender la robustez de la versión biplaza de techo descapotable, sólo hay que comentar que pesa 60 kg más, 1510 kg frente a los 1.450 del coupé 2+2.

La carrocería ve rebajada su distancia al suelo en 10 mm en relación con el TT básico y, de serie, dispone de llantas de 18 pulgadas aunque pueden instalarse en opción otras de 19 y hasta 20 pulgadas. Otra de sus características es la desaparición de los faros de niebla, sustituidos por unas más extensas tomas de aire para las mayores necesidades de la mecánica utilizada.

Por el contrario, los faros de xenón son elementos instalados en serie. Un detalle para los amantes del sonido excitante viene dado por la instalación de un botón Sport en la consola central que, entre otras funciones, ciega la salida de uno de los escapes, cambiando su sonido y haciéndolo más deportivo y excitante. Otro de los parámetros que modifica este botón es la respuesta al acelerador, haciéndola más rápida, y, en caso de que se haya elegido la amortiguación variable Audi magnetic ride, elige el reglaje más duro de este elemento.

La dirección posee una servoasistencia electrohidráulica, capaz de ahorrar hasta 0,2 l/100 km en el consumo gracias a su nulo gasto de energía cuando se circula en línea recta. Los frenos han sido sobredimensionados, llegando los discos delanteros a 370 mm de diámetro mientras los traseros son de 310 mm. Los primeros son mordidos por pinzas de cuatro pistones, realizadas en aluminio.

El destino al que se destina el Audi TT RS queda bien reflejado cuando se comprueba que en su equipamiento se incluye un cronómetro para tomar los tiempos realizados en circuito cerrado, lugar cada vez más recomendable para un uso extremo de este tipo de vehículos. Los asientos poseen una combinación de cuero y Alcantara y están situados muy bajos para no elevar el centro de gravedad del coche más de lo imprescindible.

La idoneidad de este Audi TT RS para un uso diario o viajero queda reflejado en un maletero de 290 litros de capacidad en la versión coupé y 250 litros en el Roadster.

A los mandos

Para conseguir el plus de rapidez necesario para merecer el apellido RS, Audi implanta en su TT un motor de cinco cilindros, de casi 2,5 litros de cilindrada, procedente de modelos vendidos en Norteamérica. Este motor es muy compacto y pesa poco, lo que permite colocarlo transversalmente en el morro del TT y no carga tanto su tren delantero como un V6, pues pesa sólo 183 kg. Internamente, la aplicación de tecnología es imponente. De entrada, el Audi TT RS dispone de inyección directa de gasolina asociada a un turbocompresor, lo que permite multiplicar su rendimiento, que llega a los 340 CV. Para domesticar su conducta, la distribución es variable, tanto en admisión como en escape, mejorando así la respuesta del motor en toda la banda de utilización.

Para gestionar semejante potencial, en Audi no han dudado en instalar su sistema quattro de tracción total, que incluye un diferencial central de discos múltiples, que se encarga de transmitir hacia el tren trasero el par cuando el delantero ya no puede. De esta manera, el Audi TT RS se comporta, normalmente, como un tracción delantera –fácil de conducir– y sólo cuando las ruedas frontales inician un deslizamiento, el sistema traslada el par –en caso necesario, hasta un 100 por 100- a las ruedas traseras. Esta función sólo necesita unos milisegundos para ser realizada, por lo que el conductor no tiene conciencia del trabajo del sistema de transmisión.

La caja de cambios es manual y posee seis relaciones, con un tacto y precisión algo mejorable cuando se conduce al límite. Quién esté pensando en la caja de doble embrague múltiple S tronic, sentimos decirle que no está prevista su introducción, puesto que el par del motor es tan elevado –más de 45 mkg- que habría que diseñar una específica –las actuales no lo resisten- y esto no es financieramente rentable.

La carrocería del TT RS presenta la novedad de un alerón posterior fijo, que no siempre concita la aprobación estética del observador. Por ello, la marca tiene prevista la opción de instalar el alerón escamoteable que caracteriza a otras versiones de este Audi TT. En sí mismo, el bastidor del TT es mayoritariamente de aluminio, dejando sólo las puertas y la zaga en acero. Completo, pesa sólo 206 kg, de los cuales 140 son del metal ligero. Para comprender la robustez de la versión biplaza de techo descapotable, sólo hay que comentar que pesa 60 kg más, 1510 kg frente a los 1.450 del coupé 2+2.

La carrocería ve rebajada su distancia al suelo en 10 mm en relación con el TT básico y, de serie, dispone de llantas de 18 pulgadas aunque pueden instalarse en opción otras de 19 y hasta 20 pulgadas. Otra de sus características es la desaparición de los faros de niebla, sustituidos por unas más extensas tomas de aire para las mayores necesidades de la mecánica utilizada.

Por el contrario, los faros de xenón son elementos instalados en serie. Un detalle para los amantes del sonido excitante viene dado por la instalación de un botón Sport en la consola central que, entre otras funciones, ciega la salida de uno de los escapes, cambiando su sonido y haciéndolo más deportivo y excitante. Otro de los parámetros que modifica este botón es la respuesta al acelerador, haciéndola más rápida, y, en caso de que se haya elegido la amortiguación variable Audi magnetic ride, elige el reglaje más duro de este elemento.

La dirección posee una servoasistencia electrohidráulica, capaz de ahorrar hasta 0,2 l/100 km en el consumo gracias a su nulo gasto de energía cuando se circula en línea recta. Los frenos han sido sobredimensionados, llegando los discos delanteros a 370 mm de diámetro mientras los traseros son de 310 mm. Los primeros son mordidos por pinzas de cuatro pistones, realizadas en aluminio.

El destino al que se destina el Audi TT RS queda bien reflejado cuando se comprueba que en su equipamiento se incluye un cronómetro para tomar los tiempos realizados en circuito cerrado, lugar cada vez más recomendable para un uso extremo de este tipo de vehículos. Los asientos poseen una combinación de cuero y Alcantara y están situados muy bajos para no elevar el centro de gravedad del coche más de lo imprescindible.

La idoneidad de este Audi TT RS para un uso diario o viajero queda reflejado en un maletero de 290 litros de capacidad en la versión coupé y 250 litros en el Roadster.

A los mandos

Para conseguir el plus de rapidez necesario para merecer el apellido RS, Audi implanta en su TT un motor de cinco cilindros, de casi 2,5 litros de cilindrada, procedente de modelos vendidos en Norteamérica. Este motor es muy compacto y pesa poco, lo que permite colocarlo transversalmente en el morro del TT y no carga tanto su tren delantero como un V6, pues pesa sólo 183 kg. Internamente, la aplicación de tecnología es imponente. De entrada, el Audi TT RS dispone de inyección directa de gasolina asociada a un turbocompresor, lo que permite multiplicar su rendimiento, que llega a los 340 CV. Para domesticar su conducta, la distribución es variable, tanto en admisión como en escape, mejorando así la respuesta del motor en toda la banda de utilización.

Para gestionar semejante potencial, en Audi no han dudado en instalar su sistema quattro de tracción total, que incluye un diferencial central de discos múltiples, que se encarga de transmitir hacia el tren trasero el par cuando el delantero ya no puede. De esta manera, el Audi TT RS se comporta, normalmente, como un tracción delantera –fácil de conducir– y sólo cuando las ruedas frontales inician un deslizamiento, el sistema traslada el par –en caso necesario, hasta un 100 por 100- a las ruedas traseras. Esta función sólo necesita unos milisegundos para ser realizada, por lo que el conductor no tiene conciencia del trabajo del sistema de transmisión.

La caja de cambios es manual y posee seis relaciones, con un tacto y precisión algo mejorable cuando se conduce al límite. Quién esté pensando en la caja de doble embrague múltiple S tronic, sentimos decirle que no está prevista su introducción, puesto que el par del motor es tan elevado –más de 45 mkg- que habría que diseñar una específica –las actuales no lo resisten- y esto no es financieramente rentable.

La carrocería del TT RS presenta la novedad de un alerón posterior fijo, que no siempre concita la aprobación estética del observador. Por ello, la marca tiene prevista la opción de instalar el alerón escamoteable que caracteriza a otras versiones de este Audi TT. En sí mismo, el bastidor del TT es mayoritariamente de aluminio, dejando sólo las puertas y la zaga en acero. Completo, pesa sólo 206 kg, de los cuales 140 son del metal ligero. Para comprender la robustez de la versión biplaza de techo descapotable, sólo hay que comentar que pesa 60 kg más, 1510 kg frente a los 1.450 del coupé 2+2.

La carrocería ve rebajada su distancia al suelo en 10 mm en relación con el TT básico y, de serie, dispone de llantas de 18 pulgadas aunque pueden instalarse en opción otras de 19 y hasta 20 pulgadas. Otra de sus características es la desaparición de los faros de niebla, sustituidos por unas más extensas tomas de aire para las mayores necesidades de la mecánica utilizada.

Por el contrario, los faros de xenón son elementos instalados en serie. Un detalle para los amantes del sonido excitante viene dado por la instalación de un botón Sport en la consola central que, entre otras funciones, ciega la salida de uno de los escapes, cambiando su sonido y haciéndolo más deportivo y excitante. Otro de los parámetros que modifica este botón es la respuesta al acelerador, haciéndola más rápida, y, en caso de que se haya elegido la amortiguación variable Audi magnetic ride, elige el reglaje más duro de este elemento.

La dirección posee una servoasistencia electrohidráulica, capaz de ahorrar hasta 0,2 l/100 km en el consumo gracias a su nulo gasto de energía cuando se circula en línea recta. Los frenos han sido sobredimensionados, llegando los discos delanteros a 370 mm de diámetro mientras los traseros son de 310 mm. Los primeros son mordidos por pinzas de cuatro pistones, realizadas en aluminio.

El destino al que se destina el Audi TT RS queda bien reflejado cuando se comprueba que en su equipamiento se incluye un cronómetro para tomar los tiempos realizados en circuito cerrado, lugar cada vez más recomendable para un uso extremo de este tipo de vehículos. Los asientos poseen una combinación de cuero y Alcantara y están situados muy bajos para no elevar el centro de gravedad del coche más de lo imprescindible.

La idoneidad de este Audi TT RS para un uso diario o viajero queda reflejado en un maletero de 290 litros de capacidad en la versión coupé y 250 litros en el Roadster.

A los mandos

Para conseguir el plus de rapidez necesario para merecer el apellido RS, Audi implanta en su TT un motor de cinco cilindros, de casi 2,5 litros de cilindrada, procedente de modelos vendidos en Norteamérica. Este motor es muy compacto y pesa poco, lo que permite colocarlo transversalmente en el morro del TT y no carga tanto su tren delantero como un V6, pues pesa sólo 183 kg. Internamente, la aplicación de tecnología es imponente. De entrada, el Audi TT RS dispone de inyección directa de gasolina asociada a un turbocompresor, lo que permite multiplicar su rendimiento, que llega a los 340 CV. Para domesticar su conducta, la distribución es variable, tanto en admisión como en escape, mejorando así la respuesta del motor en toda la banda de utilización.

Para gestionar semejante potencial, en Audi no han dudado en instalar su sistema quattro de tracción total, que incluye un diferencial central de discos múltiples, que se encarga de transmitir hacia el tren trasero el par cuando el delantero ya no puede. De esta manera, el Audi TT RS se comporta, normalmente, como un tracción delantera –fácil de conducir– y sólo cuando las ruedas frontales inician un deslizamiento, el sistema traslada el par –en caso necesario, hasta un 100 por 100- a las ruedas traseras. Esta función sólo necesita unos milisegundos para ser realizada, por lo que el conductor no tiene conciencia del trabajo del sistema de transmisión.

La caja de cambios es manual y posee seis relaciones, con un tacto y precisión algo mejorable cuando se conduce al límite. Quién esté pensando en la caja de doble embrague múltiple S tronic, sentimos decirle que no está prevista su introducción, puesto que el par del motor es tan elevado –más de 45 mkg- que habría que diseñar una específica –las actuales no lo resisten- y esto no es financieramente rentable.

La carrocería del TT RS presenta la novedad de un alerón posterior fijo, que no siempre concita la aprobación estética del observador. Por ello, la marca tiene prevista la opción de instalar el alerón escamoteable que caracteriza a otras versiones de este Audi TT. En sí mismo, el bastidor del TT es mayoritariamente de aluminio, dejando sólo las puertas y la zaga en acero. Completo, pesa sólo 206 kg, de los cuales 140 son del metal ligero. Para comprender la robustez de la versión biplaza de techo descapotable, sólo hay que comentar que pesa 60 kg más, 1510 kg frente a los 1.450 del coupé 2+2.

La carrocería ve rebajada su distancia al suelo en 10 mm en relación con el TT básico y, de serie, dispone de llantas de 18 pulgadas aunque pueden instalarse en opción otras de 19 y hasta 20 pulgadas. Otra de sus características es la desaparición de los faros de niebla, sustituidos por unas más extensas tomas de aire para las mayores necesidades de la mecánica utilizada.

Por el contrario, los faros de xenón son elementos instalados en serie. Un detalle para los amantes del sonido excitante viene dado por la instalación de un botón Sport en la consola central que, entre otras funciones, ciega la salida de uno de los escapes, cambiando su sonido y haciéndolo más deportivo y excitante. Otro de los parámetros que modifica este botón es la respuesta al acelerador, haciéndola más rápida, y, en caso de que se haya elegido la amortiguación variable Audi magnetic ride, elige el reglaje más duro de este elemento.

La dirección posee una servoasistencia electrohidráulica, capaz de ahorrar hasta 0,2 l/100 km en el consumo gracias a su nulo gasto de energía cuando se circula en línea recta. Los frenos han sido sobredimensionados, llegando los discos delanteros a 370 mm de diámetro mientras los traseros son de 310 mm. Los primeros son mordidos por pinzas de cuatro pistones, realizadas en aluminio.

El destino al que se destina el Audi TT RS queda bien reflejado cuando se comprueba que en su equipamiento se incluye un cronómetro para tomar los tiempos realizados en circuito cerrado, lugar cada vez más recomendable para un uso extremo de este tipo de vehículos. Los asientos poseen una combinación de cuero y Alcantara y están situados muy bajos para no elevar el centro de gravedad del coche más de lo imprescindible.

La idoneidad de este Audi TT RS para un uso diario o viajero queda reflejado en un maletero de 290 litros de capacidad en la versión coupé y 250 litros en el Roadster.

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