Contacto: Audi RS7, sígueme... si puedes

La familia RS cuenta con un nuevo integrante, el RS7, que con sus 560 CV de potencia y unas prestaciones de altos vuelos, hace que este coupé de cuatro puertas enseñe su lado más deportivo, siempre y cuando estemos atentos, porque lo normal es que nos pase en la carretera como un rayo.
Jesús Aguado.

Twitter: @jag_autopista -

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Decir RS en Audi es hablar de deportividad, dinamismo, prestaciones y exclusividad. Así es como se diseñan y desarrollan todos los modelos que pasan por las manos de la compañía quattro GmbH que es la encargada de darle un toque de distinción a los modelos que pasan por sus instalaciones. Es decir, es el rival de los BMW “M” y de los Mercedes AMG.


El nuevo RS7 es fácilmente distinguible del resto de las versiones por su estética agresiva en el frontal y en la trasera. El paragolpes lleva integradas mayores aberturas en la parte exterior del mismo y la palabra quattro va marcada perfectamente en la mitad de la parrilla, justo debajo de la placa de matrícula, una característica que ha inaugurado su hermano, el familiar RS6 Avant. El resto de signos distintivos son “pequeños detalles” que sólo serán descubiertos por los seguidores fieles de la marca.
 

La estrella del RS7 se esconde de las miradas bajo su capó delantero: el motor V8 biturbo, TFSI de 4 litros de cilindrada. Como los buenos atletas, los de competición de élite, el corazón del RS7 bombea con fuerza y tiene un ritmo muy elevado. 560 CV de potencia es lo que anuncia este modelo, justo la misma que el RS6 Avant, con el que comparte motor. Nada más pulsar el botón de puesta en marcha, esta mecánica nos anuncia de lo que es capaza de ofrecer en cuanto nos pongamos a rodar por carretera. El sonido procedente de la misma es una sinfonía para los oídos más deportivos. Como suele decirse suena “a gordo” y no es una exageración, ya que se distingue perfectamente del resto del tráfico en cuanto pisamos el acelerador. Asociado a este motor se encuentra el cambio Tiptronic de ocho velocidades (no lleva el de doble embrague que bajo la denominación de R Tronic se ha introducido hace poco en el R8) que se puede manejar bien de forma completamente automática (con dos modos D y S) o manual mediante toques en la palanca o en las levas situadas tras el volante. La aceleración es tan fulgurante, que en modo manual lo normal es llegar en las tres primeras marcha al corte de encendido (no cambia de marcha de forma automática) sin que nos dé tiempo a accionar las levas. La velocidad que habremos alcanzado cuando la tercera marcha se nos haya quedado corta es ya más que suficiente para perder de golpe todos los puntos del carnet, pero lo cierto es que llegar hasta ella se consigue sin que en ningún momento nos parezca que estamos rodando tan deprisa. Y es que el coche apenas se inmuta, no hay pérdidas de tracción, no se nota ningún efecto parásito en la dirección y el aplomo con el que sube de velocidad es digno de elogio.
 

Hemos podido conducirlo en las autobhan alemanas (esas donde se puede correr sin límite en muchos de sus tramos) y lo cierto es que llegar a alcanzar su velocidad máxima (limitada a 250 km/h, aunque existe la opción de que este límite se suba hasta los 305 km/h) se consigue en un espacio de tiempo más bien corto. Sus prestaciones oficiales hablan de 3,9 s para pasar de 0 a 100 km/h, lo que supone ponerse al mismo nivel de coches de desarrollo deportivo (léase Porsche, Maserati e incluso Ferrari), y todo ello envuelto en una carrocería de cuatro puertas y un interior diseñado para que sus cuatro ocupantes (no hay opción de homologar cinco) viajen con todo lujo y confort.
 

La tracción quattro tiene mucho que ver con ese aplomo y seguridad que se siente al volante cuando vamos deprisa. En condiciones normales, el reparto del par es del 40 por ciento delante y el restante 60 por ciento detrás, pero en caso necesario puede derivar hasta el 70 por ciento al eje delantero y hasta el 85 por ciento al trasero. En nuestro mercado, el RS7 incluirá de serie el diferencial deportivo que aporta una mejora sustancial cuando se rueda deprisa ya que cuando se aborda una curva envía más par a las ruedas exteriores para minimizar el subviraje o el posible subviraje. Su forma de actuación se puede regular mediante el menú del Audi Drive Select. La conjunción de la tracción quattro y las ayudas electrónicas hacen que en trazados con curvas, el RS7 tenga un dinamismo casi impropio de la filosofía que se puede entender por su carrocería. Permite ir muy deprisa y, lo que es más importante, consigue que el conductor vaya con un alto grado de tranquilida y seguridad.
 

De serie monta una suspensión neumática con una configuración deportiva que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm con respecto a un A7 “normal”. Como opción se puede montar el tren de rodaje deportivo RS Plus, más firme todavía, que incluye el Dynamic Ride Control con amortiguadores unidos (de forma diagonal) mediante un conducto de aceite y una válvula central que actúan de forma inmediata en cuanto el coche toma una curva, consiguiendo que la carrocería apenas tenga un grado de inclinación. De serie se monta un equipo de frenos ventilados y perforados con diseño wave que reducen el peso en unos 3 kg con respecto a unos convencionales. Con ellos, el RS7 ya consigue unas más que destacadas distancias de frenado y resisten sin problemas el duro trabajo que les imponen los 560 CV de que dispone el motor. Para los que quieran mayor poder de frenada, se ofrecen discos cerámicos que son más resistentes, duraderos y, sobre todo más ligeros (unos 10 kg menos), aunque lo cierto es que hay que acostumbrarse a su tacto ya que hace que el pedal del freno se vuelva más duro y parezca en las primeras frenadas que no vamos a conseguir detener el coche.
 

A pesar de sus prestaciones y de su potencia, el Audi RS7 también tiene su lado “ecológico”. En condiciones normales de uso, el sistema Stop/Start pone su granito de arena para reducir los consumos; el modo D del cambio automático cambia de marcha a bajas revoluciones también para que pasemos menos veces por el surtidor y el nuevo sistema denominado Cilinder On Demand (COD) desconecta cuatro de los ocho cilindros (2,3,5 y 8) cuando vamos por debajo de las 3.500 rpm y de los 25,5 mkg de par de forma totalmente automática y sin que se note en absoluto al volante. Gracias a toda esta tecnología, el RS7 homologa un consumo medio de 9,8 l/100 km, una cifra ciertamente ajustada para el potencial del coche.

 

A nuestro mercado llegará en Octubre y su precio oficial es de 136.850 €. 


Vídeo: Audi RS7 Sportback

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