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Audi RS 5 Coupé: ¡probamos el deportivo Jeckyll y Hyde!

La segunda generación del Audi A5 más potente y deportivo configura un coche tan satisfactorio en el día a día por su confort como al límite en un circuito por su eficacia y altas dosis de diversión.
Miguel García-Vidal mgarcia-vidal@mpib.es -
Audi RS 5 Coupé: ¡probamos el deportivo Jeckyll y Hyde!
Audi RS 5 Coupé: ¡probamos el deportivo Jeckyll y Hyde!

La gama Audi A5 sobresale por su gran variedad, con tres carrocerías —Coupé, Cabrio y Sportback—, ocho motorizaciones —la mitad de gasolina de 150 a 354 CV y la otra mitad Diesel TDI de 150 a 272 CV—, tres cambios —manual de 6 velocidades, automáticos S-Tronic de 7 relaciones o Tiptronic de 8— y tracción delantera o total quattro. Una familia que ahora se completa con su variante más radical, el RS 5 de 450 CV que únicamente se ofrece sobre la carrocería Coupé.

Se trata de la segunda generación de este especial modelo. Estilísticamente estrena un nuevo lenguaje para los modelos RS, que según la marca se inspira en las líneas del mítico Audi 90 IMSA GTO. Lo que más llama la atención son las entradas de aire junto a los grupos ópticos, con faros de led —opcionalmente Matrix Led—, la parrilla «single frame» en nido de abeja más ancha y plana, las aletas delanteras 15 mm más anchas, las llantas de 20”, el difusor trasero y las dos grandes salidas de escape ovaladas. Como en los modelos más especiales de Audi, las carcasas de los espejos retrovisores van pintadas en aluminio mate, si bien en opción pueden ser de fibra de carbono, como el spoiler sobre el portón del maletero y el techo, que con este compuesto reduce 3 kg su peso.

Audi RS 5 Coupé, menos es más

Y es que el peso ha sido uno de los campos en los que más se ha trabajado, con una reducción total de 60 kg. En la carrocería se ahorran 15, 8 con las copelas de la suspensión delantera en aluminio y 31 son atribuibles al motor, que cambia su arquitectura para quedarse en 182 kg. Así, del anterior 4.2 V8 atmosférico que compartía con el R8 se pasa a un 2.9 V6 biturbo también con 450 CV. Se trata de un propulsor que proviene de la nueva familia de V6 modulares de Audi, que deriva del 3.0 TFSI y que ya conocemos del Porsche Panamera S, aunque con bastantes cambios. Lo más reseñable son sus mayores valores de potencia y par máximos. La diferencia de cilindrada se debe a su carrera acortada en 3 mm mientras se mantiene el mismo diámetro de 84,5 mm para crear un motor más cuadrado, mientras que pasa de un turbo a dos, uno por bancada, que trabajan a una presión máxima de 0,95 bar. Frente a su antecesor se muestra mucho más poderoso y enérgico, algo lógico con sus 17,3 mkg más de par máximo para un total de 61,2 mkg. No echándose de menos la reducción de su máximo régimen de giro de 8.250 a 6.700 rpm, pues también se trata de un motor muy elástico, que empuja con gran fuerza pero también progresividad desde bajo régimen hasta el corte. Quizá el apartado en el que más pierde es en el sonido que emana de sus escapes, si bien con las válvulas de mariposa situadas en el tramo final de cada escape su melodía en modo «Dynamic» invita a extraer todo su potencial.

Audi RS 5La eficiencia también ha tenido gran relevancia en su desarrollo, con una reducción del consumo entorno al 17 por ciento. Emplea una evolución del ciclo Miller en lugar de Otto, que gracias a la distribución variable mitiga las pérdidas de potencia y par de este sistema. Así, en la inducción las válvulas de admisión se cierran antes de lo habitual mientras la fase de compresión comienza más tarde con ello que se consigue una alta compresión en un volumen menor. Esto, en situaciones de carga media del acelerador —las más habituales en conducción normal—, permite reducir el consumo. Además, dispone de sistema de gestión térmica para alcanzar lo antes posible la temperatura óptima de funcionamiento, fricciones internas reducidas así como una bomba de aceite capaz de acumular sólo la presión necesaria en cada momento. Con todo ello, el consumo medio pasa de los 10,8 l/100 km del anterior V8 a 8,7 l/100 km.

El cambio automático pasa de ser de doble embrague pilotado con 7 velocidades a un convertidor de par con 8 que ofrece máxima suavidad y gran rapidez en las transiciones de una marcha a otra. Incluso dispone de un sistema de control de salida para conseguir grandes aceleraciones; con un 0-100 km/h homologado de 3,9 segundos que supera en 0,7 a su antecesor. Para asegurar la máxima motricidad, uno de los apartados en los que más sorprende este RS 5, incluso en firmes mojados, la tracción total quattro cuenta con un diferencial central mecánico Torsen; con un reparto en el que predomina el eje trasero con 40:60 —si bien puede desviar hasta el 70 por ciento del par al tren delantero y el 85 al trasero— al que le viene de perlas el que creemos imprescindible para una conducción deportiva diferencial trasero capaz de distribuir el par entre las dos ruedas traseras. A todo ello se suma el control selectivo de par que mediante una ligera frenada en alguna de las ruedas induce los giros de forma más ágil, precisa y estable.

Audi RS 5 Coupé, sobre railes

Resulta sorprendente su neutro comportamiento, con un reducidísimo subviraje y un ágil tren trasero que transmite una gran seguridad permitiendo desde el primer giro extraer con cierta facilidad su grandísimo potencial. La altura de su carrocería respecto al suelo comparado con el resto de A5 Coupé se rebaja en 7 mm, con una amortiguación adaptativa «Dynamic Ride Control» opcional ajustable en tres etapas que interconecta hidráulicamente entre sí, diagonalmente, los amortiguadores para reducir los balanceos y cabeceos de la carrocería. Es un sistema que estrenó el primer Audi RS6 capaz de proporcionar frenadas más estables y trazadas más puras con un grado de precisión superlativo. Y es que aquí es donde el RS 5 Coupé hace valer su gran potencial, que es la facilidad de conducción que ofrece, incluso a un ritmo endiablado, sin la imperiosa necesidad de quien se siente a sus mandos sea un consumado especialista.

Audi RS 5 CoupéDirección, que opcionalmente puede ser dinámica con desmultiplicación variable, y frenos brillan también al más alto nivel. Al menos en las unidades probadas, opcionalmente con los infatigables discos carbocerámicos de 400 mm en el tren delantero que como los de acero cuentan con pinzas de 6 pistones —8 en el RS5 anterior— y un gran mordiente.

Audi RS 5 Coupé, para deleite de sus ocupantes

Su interior ofrece la excelente ergonomía del A5 Coupé, con detalles de agradecer como el sistema eléctrico de aproximación de los cinturones, pero con muchos nuevos detalles deportivos. Los asientos con reposacabezas integrados con trama en nido de abeja en su zona central junto a las molduras en fibra de carbono o la posibilidad de contar con un volante forrado en piel vuelta son lo más llamativo a primera vista. Más en detalle descubrimos la instrumentación digital virtual cockpit de 12,3” configurable; que en unas de sus pantallas muestra un gran cuentarrevoluciones en el centro, con un interesante medidor de fuerzas G a la izquierda, el par y la potencia entregados en cada momento e incluso un indicador luminoso secuencial para el cambio de marchas similar al de muchos coches de carreras. En el Head Up Display se puede seleccionar el cronómetro para ver los tiempos por vuelta en un circuito y también el momento óptimo para el cambio de marcha. Todo ello complementado con hasta 30 asistentes para la conducción, entre los que destaca un control de estabilidad de excelente puesta a punto con tres niveles de uso: normal; deportivo, que permite llevar a cabo derrapadas controladas y desconectado por completo.

Ya está a la venta por un precio que arranca en los 99.390 euros y que para muchos será el único impedimento para poder disfrutar de uno de los coupés más rápidos y satisfactorios de la oferta actual.

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