Audi R8 5.2 FSi Spyder vs Porsche 911 Turbo Cabrio

Parar en un semáforo con un 911 Turbo o el Audi R8 V10 en color blanco no es ser muy discreto. Completamente descapotados y ronroneando como leones enfadados… ‘No señora, no somos ni Beckham, ni Cristiano Ronaldo… ¡Estamos trabajando!’
-
Audi R8 5.2 FSi Spyder vs Porsche 911 Turbo Cabrio
Audi R8 5.2 FSi Spyder vs Porsche 911 Turbo Cabrio
Los dos modelos optan por la tracción total permanente y las cajas de cambios automatizadas con dos embragues. El Audi lleva una configuración de motor en V de 10 cilindros central longitudinal y el Porsche el tradicional seis cilindros bóxer longitudinal trasero. El motor V10 del R8 es salvaje por tamaño y potencia. Es atmosférico, cubica 5,2 litros y genera 525 CV, con un par máximo de 54 mkg.Su rival se queda ‘sólo’ en los 500 CV, aunque llega a ellos con un motor único y mucho más eficiente. De su 6 cilindros de 3,8 litros, saca a base de sobrealimentación 500 CV y 66,3 mkg de par. Emplea inyección directa de gasolina y dos turbos de geometría variable –es el único gasolina del mercado que lo hace-.
La diferencia de potencia que a priori tiene el Audi se diluye con la mayor eficiencia del Porsche ¡llega a los 135,5 CV/l! Vale, es un turbo. Si tenemos en cuenta el peso de cada coche, el R8, 100 kg más pesado, establece una relación peso/potencia de 3,39 kg/CV, prácticamente igual a los 3,36 kg/CV del 911, que deberían establecer una teórica igualdad. Las diferencias de prestaciones surgen tanto por la forma de entregar la potencia cada motor como por la manera en que estos dos coches transmiten el par al suelo. Además, el funcionamiento del cambio de embragues pilotados de cada uno influye y mucho.

El R8 lleva uno de seis velocidades con dos embragues paralelos en seco. Los cambios se realizan de la manera tradicional, con una única relación engranada cada vez, mientras que en el 911 su ‘especie de DSG’ de siete marchas y dos embragues concéntricos multidisco bañados en aceite, tiene dos marchas engranadas a la vez, una en funcionamiento y la otra en el otro árbol de relaciones, preparada para entrar en acción; es más rápido y suave.

Si ya resulta impresionante llegar en el Audi a los 100 km/h en 4,6 segundos o a los 1.000 metros en 22,7 s, de infarto es lo del 911, que hace las mismas mediciones en 3,2 y 20,8 segundos respectivamente. Aquí les recomiendo que miren bien la tabla de prestaciones y disfruten todo lo que puedan, que pocos coches del mercado llegan a este nivel, sobre todo en el caso del Porsche. Este último, además, registra unos consumos mucho menos altos que el Audi, al margen de la conducción que se practique, con hasta 2 y 3 litros menos cada100 km.

El Audi es dos plazas y el Porsche 2+2. Esto hace que, junto con el tacto del motor, el cambio o la maniobrabilidad urbana del 911 podamos plantearnos este coche como único. Desde ir a buscar a los niños al cole o meterse en el circuito el domingo, o hacerse un viaje con el equipaje dentro, ya que abatiendo los asientos tenemos un buen espacio, además de los 135 litros de capacidad que tiene el maletero, que va delante en los dos coches. En el Audi hay 125 litros en ese mismo maletero, insuficientes en ambos casos para nuestro equipaje y el de nuestra bella -o bello, según gustos- acompañante.

En el R8 el techo se abre en 19 segundos y en el 911 en 15 s ¡es más rápido hasta en eso! aunque en los dos casos la operación es espectacular de ver. El Audi dispone del propio cristal trasero como deflector, mientas que en el 911 hay que llevar instalado el paravientos. En los dos casos la protección es buena. Es un placer muy difícil de explicar rodar con cualquiera de los dos descapotados y por una carretera de montaña. Aquí te das cuenta de lo bonito que es conducir y con ‘música mecánica’.

El precio... ¿De verdad quieren saberlo? Bueno, yo se lo cuento, pero que sepan antes que el precio de cada coche es mejor desconocerlo y seguir soñando con el que más les haya gustado: rondan los 185.000 euros. Son caros, pero también exclusivos; habrá quien incluso lo considere una buena inversión. En precio gana el Audi, que se puede quedar tal y como viene de fábrica. En cambioal Porsche hay que añadirle las levas del volante, que las de serie no gustan nada, el Sport Chrono Plus y el PTV -Porsche Torque Vectoring- como mínimo -7.000 euros más en total- . Lo demás que puede subir la factura en ambos ya son cuestiones estéticas o de personalización, siendo el 911 el que más opciones da, sobre todo para hacerlo más deportivo, aunque esto es más del coupé que del cabrio. ¿Que con cual me quedaría?... con el Porsche sin dudarlo, eso sí, cerrado.

Dos coches míticos
Los dos modelos optan por la tracción total permanente y las cajas de cambios automatizadas con dos embragues. El Audi lleva una configuración de motor en V de 10 cilindros central longitudinal y el Porsche el tradicional seis cilindros bóxer longitudinal trasero. El motor V10 del R8 es salvaje por tamaño y potencia. Es atmosférico, cubica 5,2 litros y genera 525 CV, con un par máximo de 54 mkg.Su rival se queda ‘sólo’ en los 500 CV, aunque llega a ellos con un motor único y mucho más eficiente. De su 6 cilindros de 3,8 litros, saca a base de sobrealimentación 500 CV y 66,3 mkg de par. Emplea inyección directa de gasolina y dos turbos de geometría variable –es el único gasolina del mercado que lo hace-.
La diferencia de potencia que a priori tiene el Audi se diluye con la mayor eficiencia del Porsche ¡llega a los 135,5 CV/l! Vale, es un turbo. Si tenemos en cuenta el peso de cada coche, el R8, 100 kg más pesado, establece una relación peso/potencia de 3,39 kg/CV, prácticamente igual a los 3,36 kg/CV del 911, que deberían establecer una teórica igualdad. Las diferencias de prestaciones surgen tanto por la forma de entregar la potencia cada motor como por la manera en que estos dos coches transmiten el par al suelo. Además, el funcionamiento del cambio de embragues pilotados de cada uno influye y mucho.

El R8 lleva uno de seis velocidades con dos embragues paralelos en seco. Los cambios se realizan de la manera tradicional, con una única relación engranada cada vez, mientras que en el 911 su ‘especie de DSG’ de siete marchas y dos embragues concéntricos multidisco bañados en aceite, tiene dos marchas engranadas a la vez, una en funcionamiento y la otra en el otro árbol de relaciones, preparada para entrar en acción; es más rápido y suave.

Si ya resulta impresionante llegar en el Audi a los 100 km/h en 4,6 segundos o a los 1.000 metros en 22,7 s, de infarto es lo del 911, que hace las mismas mediciones en 3,2 y 20,8 segundos respectivamente. Aquí les recomiendo que miren bien la tabla de prestaciones y disfruten todo lo que puedan, que pocos coches del mercado llegan a este nivel, sobre todo en el caso del Porsche. Este último, además, registra unos consumos mucho menos altos que el Audi, al margen de la conducción que se practique, con hasta 2 y 3 litros menos cada100 km.

El Audi es dos plazas y el Porsche 2+2. Esto hace que, junto con el tacto del motor, el cambio o la maniobrabilidad urbana del 911 podamos plantearnos este coche como único. Desde ir a buscar a los niños al cole o meterse en el circuito el domingo, o hacerse un viaje con el equipaje dentro, ya que abatiendo los asientos tenemos un buen espacio, además de los 135 litros de capacidad que tiene el maletero, que va delante en los dos coches. En el Audi hay 125 litros en ese mismo maletero, insuficientes en ambos casos para nuestro equipaje y el de nuestra bella -o bello, según gustos- acompañante.

En el R8 el techo se abre en 19 segundos y en el 911 en 15 s ¡es más rápido hasta en eso! aunque en los dos casos la operación es espectacular de ver. El Audi dispone del propio cristal trasero como deflector, mientas que en el 911 hay que llevar instalado el paravientos. En los dos casos la protección es buena. Es un placer muy difícil de explicar rodar con cualquiera de los dos descapotados y por una carretera de montaña. Aquí te das cuenta de lo bonito que es conducir y con ‘música mecánica’.

El precio... ¿De verdad quieren saberlo? Bueno, yo se lo cuento, pero que sepan antes que el precio de cada coche es mejor desconocerlo y seguir soñando con el que más les haya gustado: rondan los 185.000 euros. Son caros, pero también exclusivos; habrá quien incluso lo considere una buena inversión. En precio gana el Audi, que se puede quedar tal y como viene de fábrica. En cambioal Porsche hay que añadirle las levas del volante, que las de serie no gustan nada, el Sport Chrono Plus y el PTV -Porsche Torque Vectoring- como mínimo -7.000 euros más en total- . Lo demás que puede subir la factura en ambos ya son cuestiones estéticas o de personalización, siendo el 911 el que más opciones da, sobre todo para hacerlo más deportivo, aunque esto es más del coupé que del cabrio. ¿Que con cual me quedaría?... con el Porsche sin dudarlo, eso sí, cerrado.

Dos coches míticos
Te recomendamos

Con un diseño deportivo, el mayor espacio de su clase, los motores con menor consumo ...

Nuevo rival en circuito para el Kia Stinger GT, la versión más deportiva de la berlin...

El Ford Focus siempre ha sido un compacto de retos y récords, y su cuarta generación ...

El fabricante japonés sigue buscando los límites de su compacto y parece no hallarle ...