Audi Q5 2.0 TDi, BMW X3 2.0d y VW Tiguan 2.0 TDi Sport

El lanzamiento de esperadas novedades anima y revoluciona el atractivo segmento de los SUV compactos. Referencia durante años, el BMW X3 está ahora en el punto de mira: si un sofisticado y moderno Audi Q5 aspira a recoger el testigo de su corona, por debajo un serio VW Tiguan le supera ya en ventas. Junto a tres poderosos turbodiésel... ¿Quién es ahora el rey de la categoría?
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Audi Q5 2.0 TDi, BMW X3 2.0d y VW Tiguan 2.0 TDi Sport
Audi Q5 2.0 TDi, BMW X3 2.0d y VW Tiguan 2.0 TDi Sport

Si en comportamiento ya hemos hablado de las cualidades alcanzadas por los nuevos SUV, en el habitáculo ocurre más de lo mismo. Se precisan ya interiores funcionales para convertir además estas carrocerías en alternativas a modelos de corte familiar.

BMW muestra aquí su retraso frente a sus modernos rivales. Su nivel de realización es elevado, lo mismo que la ergonomía de conductor y mandos, mientras que en habitabilidad puede seguir presumiendo de aparecer entre las mejores cotas del segmento. Sin embargo, en diseño es demasiado sobrio y austero, y no admite licencias prácticas.

Frente al Q5, la diferencia es palpable. Impresionante el embaucador interior del Audi. Por ambiente moderno y vistoso, por comodidad, por calidad de acabado… es impecable. Sólo puede criticarse la merma que aportan sus gigantes retrovisores a la visibilidad lateral en ciudad, aunque en cambio son indispensables para carretera. El Audi conjuga un gran espacio interior con una funcionalidad exquisita, con mucho hueco de almacenamiento, salidas traseras de aire y un gran equipamiento de serie que puede ampliarse “en caja” con todo lo imaginable: como disponer de banqueta trasera deslizante para ganar amplitud al maletero ya de por sí más capaz del segmento (que incluye tiradores para abatir a un toque la segunda fila) o un portón de apertura y cierre eléctrico que facilita la tarea de carga.

La misma filosofía del Audi Q5 la comparte el Volkswagen Tiguan, aunque con un planteamiento obviamente mucho más popular. Con un diseño casi calcado al Golf Plus, su terminación es muy correcta aunque lejos en refinamiento y confort. Eso sí, la habitabilidad es buena, incluye de serie banqueta trasera con recorrido longitudinal, respaldos abatibles y regulables en inclinación (con reglajes más humildes que el Audi) y detalles prácticos como bandejas traseras tipo avión. Pero, claro, sus recortadas dimensiones tenían que pagarse… y es en maletero donde suspende. Justo para la familia e incluso por debajo en capacidad a un compacto como del que deriva: el Golf.

Pocas objeciones en el apartado de seguridad a tres modernos SUV (sí, el BMW X3 todavía lo es a pesar del tiempo que lleva en el mercado), con estructuras elaboradas y reforzadas a sus pesos y volúmenes, un comportamiento muy bueno en carretera (con tracción integral para condiciones adversas) y un equipamiento con todo lo imprescindible de serie.

Eso sí, el Audi Q5 hace gala de una mayor apuesta tecnológica pudiendo ampliar su dotación con sofisticados sistemas de alerta de cambio involuntario de carril, avisador de ángulo muerto, control de crucero con función de aviso de colisión, sistema de selección automática de luces cortas y largas (funciona muy bien, por cierto)… a costa claro de engrosar la factura final.

En frenos, los tres cumplen con fantásticas y ajustadas distancias, aunque el Audi Q5 se impone con sorprendentes detenciones de gran deportivo. Puntúa a favor su superior juego de neumáticos.

Por calidad y rendimiento, está claro que no hablamos de tres modelos económicos y que tampoco la coyuntura actual del mercado les beneficia. Pero el nivel de satisfacción que encontrará en ellos su propietario es elevado. El Audi Q5 y el BMW X3 mantienen la reputación de sus fabricantes con precios de partida altos y casi idénticos, donde Audi juega con la baza de su mayor sofisticación, confort y carga tecnológica: se esperaba mucho de él y no defrauda, recogiendo la corona del X3 como nuevo rey de la categoría. Algo descolgado queda el Volkswagen Tiguan, de otra liga. Tampoco es un SUV barato frente a otros “generalistas”, pero con gran equipamiento (el acabado +Motion es completísimo por 37.000 €), permite un ahorro considerable… Y, sin fallar en casi nada, puede resultar la opción racional para contar con un SUV muy eficaz y más asequible… aunque sin alcanzar tampoco el nivel de sus rivales, especialmente del Audi Q5.

Audi Q5
-Diseño y terminación
-Confort y dinamismo
-Polivalencia de uso

BMW X3
-Gran respuesta mecánica
-Comportamiento en carretera
-Ergonomía/ tacto conducción

Volkswagen Tiguan
-Agilidad y maniobrabilidad
-Modularidad familiar
-Precio/equipamiento

Audi Q5
-Alto precio final
-Motor a bajo régimen
-Visibilidad en ciudad

BMW X3
-Confort en firme irregular
-Funcionalidad familiar
-Detalles de equipamiento

Volkswagen Tiguan
-Menor capacidad de carga
-Recuperaciones/ adelantamientos
-Simpleza de acabado

A por el X3
Motores y tracción

Si en comportamiento ya hemos hablado de las cualidades alcanzadas por los nuevos SUV, en el habitáculo ocurre más de lo mismo. Se precisan ya interiores funcionales para convertir además estas carrocerías en alternativas a modelos de corte familiar.

BMW muestra aquí su retraso frente a sus modernos rivales. Su nivel de realización es elevado, lo mismo que la ergonomía de conductor y mandos, mientras que en habitabilidad puede seguir presumiendo de aparecer entre las mejores cotas del segmento. Sin embargo, en diseño es demasiado sobrio y austero, y no admite licencias prácticas.

Frente al Q5, la diferencia es palpable. Impresionante el embaucador interior del Audi. Por ambiente moderno y vistoso, por comodidad, por calidad de acabado… es impecable. Sólo puede criticarse la merma que aportan sus gigantes retrovisores a la visibilidad lateral en ciudad, aunque en cambio son indispensables para carretera. El Audi conjuga un gran espacio interior con una funcionalidad exquisita, con mucho hueco de almacenamiento, salidas traseras de aire y un gran equipamiento de serie que puede ampliarse “en caja” con todo lo imaginable: como disponer de banqueta trasera deslizante para ganar amplitud al maletero ya de por sí más capaz del segmento (que incluye tiradores para abatir a un toque la segunda fila) o un portón de apertura y cierre eléctrico que facilita la tarea de carga.

La misma filosofía del Audi Q5 la comparte el Volkswagen Tiguan, aunque con un planteamiento obviamente mucho más popular. Con un diseño casi calcado al Golf Plus, su terminación es muy correcta aunque lejos en refinamiento y confort. Eso sí, la habitabilidad es buena, incluye de serie banqueta trasera con recorrido longitudinal, respaldos abatibles y regulables en inclinación (con reglajes más humildes que el Audi) y detalles prácticos como bandejas traseras tipo avión. Pero, claro, sus recortadas dimensiones tenían que pagarse… y es en maletero donde suspende. Justo para la familia e incluso por debajo en capacidad a un compacto como del que deriva: el Golf.

Pocas objeciones en el apartado de seguridad a tres modernos SUV (sí, el BMW X3 todavía lo es a pesar del tiempo que lleva en el mercado), con estructuras elaboradas y reforzadas a sus pesos y volúmenes, un comportamiento muy bueno en carretera (con tracción integral para condiciones adversas) y un equipamiento con todo lo imprescindible de serie.

Eso sí, el Audi Q5 hace gala de una mayor apuesta tecnológica pudiendo ampliar su dotación con sofisticados sistemas de alerta de cambio involuntario de carril, avisador de ángulo muerto, control de crucero con función de aviso de colisión, sistema de selección automática de luces cortas y largas (funciona muy bien, por cierto)… a costa claro de engrosar la factura final.

En frenos, los tres cumplen con fantásticas y ajustadas distancias, aunque el Audi Q5 se impone con sorprendentes detenciones de gran deportivo. Puntúa a favor su superior juego de neumáticos.

Por calidad y rendimiento, está claro que no hablamos de tres modelos económicos y que tampoco la coyuntura actual del mercado les beneficia. Pero el nivel de satisfacción que encontrará en ellos su propietario es elevado. El Audi Q5 y el BMW X3 mantienen la reputación de sus fabricantes con precios de partida altos y casi idénticos, donde Audi juega con la baza de su mayor sofisticación, confort y carga tecnológica: se esperaba mucho de él y no defrauda, recogiendo la corona del X3 como nuevo rey de la categoría. Algo descolgado queda el Volkswagen Tiguan, de otra liga. Tampoco es un SUV barato frente a otros “generalistas”, pero con gran equipamiento (el acabado +Motion es completísimo por 37.000 €), permite un ahorro considerable… Y, sin fallar en casi nada, puede resultar la opción racional para contar con un SUV muy eficaz y más asequible… aunque sin alcanzar tampoco el nivel de sus rivales, especialmente del Audi Q5.

Audi Q5
-Diseño y terminación
-Confort y dinamismo
-Polivalencia de uso

BMW X3
-Gran respuesta mecánica
-Comportamiento en carretera
-Ergonomía/ tacto conducción

Volkswagen Tiguan
-Agilidad y maniobrabilidad
-Modularidad familiar
-Precio/equipamiento

Audi Q5
-Alto precio final
-Motor a bajo régimen
-Visibilidad en ciudad

BMW X3
-Confort en firme irregular
-Funcionalidad familiar
-Detalles de equipamiento

Volkswagen Tiguan
-Menor capacidad de carga
-Recuperaciones/ adelantamientos
-Simpleza de acabado

A por el X3
Motores y tracción

Si en comportamiento ya hemos hablado de las cualidades alcanzadas por los nuevos SUV, en el habitáculo ocurre más de lo mismo. Se precisan ya interiores funcionales para convertir además estas carrocerías en alternativas a modelos de corte familiar.

BMW muestra aquí su retraso frente a sus modernos rivales. Su nivel de realización es elevado, lo mismo que la ergonomía de conductor y mandos, mientras que en habitabilidad puede seguir presumiendo de aparecer entre las mejores cotas del segmento. Sin embargo, en diseño es demasiado sobrio y austero, y no admite licencias prácticas.

Frente al Q5, la diferencia es palpable. Impresionante el embaucador interior del Audi. Por ambiente moderno y vistoso, por comodidad, por calidad de acabado… es impecable. Sólo puede criticarse la merma que aportan sus gigantes retrovisores a la visibilidad lateral en ciudad, aunque en cambio son indispensables para carretera. El Audi conjuga un gran espacio interior con una funcionalidad exquisita, con mucho hueco de almacenamiento, salidas traseras de aire y un gran equipamiento de serie que puede ampliarse “en caja” con todo lo imaginable: como disponer de banqueta trasera deslizante para ganar amplitud al maletero ya de por sí más capaz del segmento (que incluye tiradores para abatir a un toque la segunda fila) o un portón de apertura y cierre eléctrico que facilita la tarea de carga.

La misma filosofía del Audi Q5 la comparte el Volkswagen Tiguan, aunque con un planteamiento obviamente mucho más popular. Con un diseño casi calcado al Golf Plus, su terminación es muy correcta aunque lejos en refinamiento y confort. Eso sí, la habitabilidad es buena, incluye de serie banqueta trasera con recorrido longitudinal, respaldos abatibles y regulables en inclinación (con reglajes más humildes que el Audi) y detalles prácticos como bandejas traseras tipo avión. Pero, claro, sus recortadas dimensiones tenían que pagarse… y es en maletero donde suspende. Justo para la familia e incluso por debajo en capacidad a un compacto como del que deriva: el Golf.

Pocas objeciones en el apartado de seguridad a tres modernos SUV (sí, el BMW X3 todavía lo es a pesar del tiempo que lleva en el mercado), con estructuras elaboradas y reforzadas a sus pesos y volúmenes, un comportamiento muy bueno en carretera (con tracción integral para condiciones adversas) y un equipamiento con todo lo imprescindible de serie.

Eso sí, el Audi Q5 hace gala de una mayor apuesta tecnológica pudiendo ampliar su dotación con sofisticados sistemas de alerta de cambio involuntario de carril, avisador de ángulo muerto, control de crucero con función de aviso de colisión, sistema de selección automática de luces cortas y largas (funciona muy bien, por cierto)… a costa claro de engrosar la factura final.

En frenos, los tres cumplen con fantásticas y ajustadas distancias, aunque el Audi Q5 se impone con sorprendentes detenciones de gran deportivo. Puntúa a favor su superior juego de neumáticos.

Por calidad y rendimiento, está claro que no hablamos de tres modelos económicos y que tampoco la coyuntura actual del mercado les beneficia. Pero el nivel de satisfacción que encontrará en ellos su propietario es elevado. El Audi Q5 y el BMW X3 mantienen la reputación de sus fabricantes con precios de partida altos y casi idénticos, donde Audi juega con la baza de su mayor sofisticación, confort y carga tecnológica: se esperaba mucho de él y no defrauda, recogiendo la corona del X3 como nuevo rey de la categoría. Algo descolgado queda el Volkswagen Tiguan, de otra liga. Tampoco es un SUV barato frente a otros “generalistas”, pero con gran equipamiento (el acabado +Motion es completísimo por 37.000 €), permite un ahorro considerable… Y, sin fallar en casi nada, puede resultar la opción racional para contar con un SUV muy eficaz y más asequible… aunque sin alcanzar tampoco el nivel de sus rivales, especialmente del Audi Q5.

Audi Q5
-Diseño y terminación
-Confort y dinamismo
-Polivalencia de uso

BMW X3
-Gran respuesta mecánica
-Comportamiento en carretera
-Ergonomía/ tacto conducción

Volkswagen Tiguan
-Agilidad y maniobrabilidad
-Modularidad familiar
-Precio/equipamiento

Audi Q5
-Alto precio final
-Motor a bajo régimen
-Visibilidad en ciudad

BMW X3
-Confort en firme irregular
-Funcionalidad familiar
-Detalles de equipamiento

Volkswagen Tiguan
-Menor capacidad de carga
-Recuperaciones/ adelantamientos
-Simpleza de acabado

A por el X3
Motores y tracción

Si en comportamiento ya hemos hablado de las cualidades alcanzadas por los nuevos SUV, en el habitáculo ocurre más de lo mismo. Se precisan ya interiores funcionales para convertir además estas carrocerías en alternativas a modelos de corte familiar.

BMW muestra aquí su retraso frente a sus modernos rivales. Su nivel de realización es elevado, lo mismo que la ergonomía de conductor y mandos, mientras que en habitabilidad puede seguir presumiendo de aparecer entre las mejores cotas del segmento. Sin embargo, en diseño es demasiado sobrio y austero, y no admite licencias prácticas.

Frente al Q5, la diferencia es palpable. Impresionante el embaucador interior del Audi. Por ambiente moderno y vistoso, por comodidad, por calidad de acabado… es impecable. Sólo puede criticarse la merma que aportan sus gigantes retrovisores a la visibilidad lateral en ciudad, aunque en cambio son indispensables para carretera. El Audi conjuga un gran espacio interior con una funcionalidad exquisita, con mucho hueco de almacenamiento, salidas traseras de aire y un gran equipamiento de serie que puede ampliarse “en caja” con todo lo imaginable: como disponer de banqueta trasera deslizante para ganar amplitud al maletero ya de por sí más capaz del segmento (que incluye tiradores para abatir a un toque la segunda fila) o un portón de apertura y cierre eléctrico que facilita la tarea de carga.

La misma filosofía del Audi Q5 la comparte el Volkswagen Tiguan, aunque con un planteamiento obviamente mucho más popular. Con un diseño casi calcado al Golf Plus, su terminación es muy correcta aunque lejos en refinamiento y confort. Eso sí, la habitabilidad es buena, incluye de serie banqueta trasera con recorrido longitudinal, respaldos abatibles y regulables en inclinación (con reglajes más humildes que el Audi) y detalles prácticos como bandejas traseras tipo avión. Pero, claro, sus recortadas dimensiones tenían que pagarse… y es en maletero donde suspende. Justo para la familia e incluso por debajo en capacidad a un compacto como del que deriva: el Golf.

Pocas objeciones en el apartado de seguridad a tres modernos SUV (sí, el BMW X3 todavía lo es a pesar del tiempo que lleva en el mercado), con estructuras elaboradas y reforzadas a sus pesos y volúmenes, un comportamiento muy bueno en carretera (con tracción integral para condiciones adversas) y un equipamiento con todo lo imprescindible de serie.

Eso sí, el Audi Q5 hace gala de una mayor apuesta tecnológica pudiendo ampliar su dotación con sofisticados sistemas de alerta de cambio involuntario de carril, avisador de ángulo muerto, control de crucero con función de aviso de colisión, sistema de selección automática de luces cortas y largas (funciona muy bien, por cierto)… a costa claro de engrosar la factura final.

En frenos, los tres cumplen con fantásticas y ajustadas distancias, aunque el Audi Q5 se impone con sorprendentes detenciones de gran deportivo. Puntúa a favor su superior juego de neumáticos.

Por calidad y rendimiento, está claro que no hablamos de tres modelos económicos y que tampoco la coyuntura actual del mercado les beneficia. Pero el nivel de satisfacción que encontrará en ellos su propietario es elevado. El Audi Q5 y el BMW X3 mantienen la reputación de sus fabricantes con precios de partida altos y casi idénticos, donde Audi juega con la baza de su mayor sofisticación, confort y carga tecnológica: se esperaba mucho de él y no defrauda, recogiendo la corona del X3 como nuevo rey de la categoría. Algo descolgado queda el Volkswagen Tiguan, de otra liga. Tampoco es un SUV barato frente a otros “generalistas”, pero con gran equipamiento (el acabado +Motion es completísimo por 37.000 €), permite un ahorro considerable… Y, sin fallar en casi nada, puede resultar la opción racional para contar con un SUV muy eficaz y más asequible… aunque sin alcanzar tampoco el nivel de sus rivales, especialmente del Audi Q5.

Audi Q5
-Diseño y terminación
-Confort y dinamismo
-Polivalencia de uso

BMW X3
-Gran respuesta mecánica
-Comportamiento en carretera
-Ergonomía/ tacto conducción

Volkswagen Tiguan
-Agilidad y maniobrabilidad
-Modularidad familiar
-Precio/equipamiento

Audi Q5
-Alto precio final
-Motor a bajo régimen
-Visibilidad en ciudad

BMW X3
-Confort en firme irregular
-Funcionalidad familiar
-Detalles de equipamiento

Volkswagen Tiguan
-Menor capacidad de carga
-Recuperaciones/ adelantamientos
-Simpleza de acabado

A por el X3
Motores y tracción

Si en comportamiento ya hemos hablado de las cualidades alcanzadas por los nuevos SUV, en el habitáculo ocurre más de lo mismo. Se precisan ya interiores funcionales para convertir además estas carrocerías en alternativas a modelos de corte familiar.

BMW muestra aquí su retraso frente a sus modernos rivales. Su nivel de realización es elevado, lo mismo que la ergonomía de conductor y mandos, mientras que en habitabilidad puede seguir presumiendo de aparecer entre las mejores cotas del segmento. Sin embargo, en diseño es demasiado sobrio y austero, y no admite licencias prácticas.

Frente al Q5, la diferencia es palpable. Impresionante el embaucador interior del Audi. Por ambiente moderno y vistoso, por comodidad, por calidad de acabado… es impecable. Sólo puede criticarse la merma que aportan sus gigantes retrovisores a la visibilidad lateral en ciudad, aunque en cambio son indispensables para carretera. El Audi conjuga un gran espacio interior con una funcionalidad exquisita, con mucho hueco de almacenamiento, salidas traseras de aire y un gran equipamiento de serie que puede ampliarse “en caja” con todo lo imaginable: como disponer de banqueta trasera deslizante para ganar amplitud al maletero ya de por sí más capaz del segmento (que incluye tiradores para abatir a un toque la segunda fila) o un portón de apertura y cierre eléctrico que facilita la tarea de carga.

La misma filosofía del Audi Q5 la comparte el Volkswagen Tiguan, aunque con un planteamiento obviamente mucho más popular. Con un diseño casi calcado al Golf Plus, su terminación es muy correcta aunque lejos en refinamiento y confort. Eso sí, la habitabilidad es buena, incluye de serie banqueta trasera con recorrido longitudinal, respaldos abatibles y regulables en inclinación (con reglajes más humildes que el Audi) y detalles prácticos como bandejas traseras tipo avión. Pero, claro, sus recortadas dimensiones tenían que pagarse… y es en maletero donde suspende. Justo para la familia e incluso por debajo en capacidad a un compacto como del que deriva: el Golf.

Pocas objeciones en el apartado de seguridad a tres modernos SUV (sí, el BMW X3 todavía lo es a pesar del tiempo que lleva en el mercado), con estructuras elaboradas y reforzadas a sus pesos y volúmenes, un comportamiento muy bueno en carretera (con tracción integral para condiciones adversas) y un equipamiento con todo lo imprescindible de serie.

Eso sí, el Audi Q5 hace gala de una mayor apuesta tecnológica pudiendo ampliar su dotación con sofisticados sistemas de alerta de cambio involuntario de carril, avisador de ángulo muerto, control de crucero con función de aviso de colisión, sistema de selección automática de luces cortas y largas (funciona muy bien, por cierto)… a costa claro de engrosar la factura final.

En frenos, los tres cumplen con fantásticas y ajustadas distancias, aunque el Audi Q5 se impone con sorprendentes detenciones de gran deportivo. Puntúa a favor su superior juego de neumáticos.

Por calidad y rendimiento, está claro que no hablamos de tres modelos económicos y que tampoco la coyuntura actual del mercado les beneficia. Pero el nivel de satisfacción que encontrará en ellos su propietario es elevado. El Audi Q5 y el BMW X3 mantienen la reputación de sus fabricantes con precios de partida altos y casi idénticos, donde Audi juega con la baza de su mayor sofisticación, confort y carga tecnológica: se esperaba mucho de él y no defrauda, recogiendo la corona del X3 como nuevo rey de la categoría. Algo descolgado queda el Volkswagen Tiguan, de otra liga. Tampoco es un SUV barato frente a otros “generalistas”, pero con gran equipamiento (el acabado +Motion es completísimo por 37.000 €), permite un ahorro considerable… Y, sin fallar en casi nada, puede resultar la opción racional para contar con un SUV muy eficaz y más asequible… aunque sin alcanzar tampoco el nivel de sus rivales, especialmente del Audi Q5.

Audi Q5
-Diseño y terminación
-Confort y dinamismo
-Polivalencia de uso

BMW X3
-Gran respuesta mecánica
-Comportamiento en carretera
-Ergonomía/ tacto conducción

Volkswagen Tiguan
-Agilidad y maniobrabilidad
-Modularidad familiar
-Precio/equipamiento

Audi Q5
-Alto precio final
-Motor a bajo régimen
-Visibilidad en ciudad

BMW X3
-Confort en firme irregular
-Funcionalidad familiar
-Detalles de equipamiento

Volkswagen Tiguan
-Menor capacidad de carga
-Recuperaciones/ adelantamientos
-Simpleza de acabado

A por el X3
Motores y tracción

Si en comportamiento ya hemos hablado de las cualidades alcanzadas por los nuevos SUV, en el habitáculo ocurre más de lo mismo. Se precisan ya interiores funcionales para convertir además estas carrocerías en alternativas a modelos de corte familiar.

BMW muestra aquí su retraso frente a sus modernos rivales. Su nivel de realización es elevado, lo mismo que la ergonomía de conductor y mandos, mientras que en habitabilidad puede seguir presumiendo de aparecer entre las mejores cotas del segmento. Sin embargo, en diseño es demasiado sobrio y austero, y no admite licencias prácticas.

Frente al Q5, la diferencia es palpable. Impresionante el embaucador interior del Audi. Por ambiente moderno y vistoso, por comodidad, por calidad de acabado… es impecable. Sólo puede criticarse la merma que aportan sus gigantes retrovisores a la visibilidad lateral en ciudad, aunque en cambio son indispensables para carretera. El Audi conjuga un gran espacio interior con una funcionalidad exquisita, con mucho hueco de almacenamiento, salidas traseras de aire y un gran equipamiento de serie que puede ampliarse “en caja” con todo lo imaginable: como disponer de banqueta trasera deslizante para ganar amplitud al maletero ya de por sí más capaz del segmento (que incluye tiradores para abatir a un toque la segunda fila) o un portón de apertura y cierre eléctrico que facilita la tarea de carga.

La misma filosofía del Audi Q5 la comparte el Volkswagen Tiguan, aunque con un planteamiento obviamente mucho más popular. Con un diseño casi calcado al Golf Plus, su terminación es muy correcta aunque lejos en refinamiento y confort. Eso sí, la habitabilidad es buena, incluye de serie banqueta trasera con recorrido longitudinal, respaldos abatibles y regulables en inclinación (con reglajes más humildes que el Audi) y detalles prácticos como bandejas traseras tipo avión. Pero, claro, sus recortadas dimensiones tenían que pagarse… y es en maletero donde suspende. Justo para la familia e incluso por debajo en capacidad a un compacto como del que deriva: el Golf.

Pocas objeciones en el apartado de seguridad a tres modernos SUV (sí, el BMW X3 todavía lo es a pesar del tiempo que lleva en el mercado), con estructuras elaboradas y reforzadas a sus pesos y volúmenes, un comportamiento muy bueno en carretera (con tracción integral para condiciones adversas) y un equipamiento con todo lo imprescindible de serie.

Eso sí, el Audi Q5 hace gala de una mayor apuesta tecnológica pudiendo ampliar su dotación con sofisticados sistemas de alerta de cambio involuntario de carril, avisador de ángulo muerto, control de crucero con función de aviso de colisión, sistema de selección automática de luces cortas y largas (funciona muy bien, por cierto)… a costa claro de engrosar la factura final.

En frenos, los tres cumplen con fantásticas y ajustadas distancias, aunque el Audi Q5 se impone con sorprendentes detenciones de gran deportivo. Puntúa a favor su superior juego de neumáticos.

Por calidad y rendimiento, está claro que no hablamos de tres modelos económicos y que tampoco la coyuntura actual del mercado les beneficia. Pero el nivel de satisfacción que encontrará en ellos su propietario es elevado. El Audi Q5 y el BMW X3 mantienen la reputación de sus fabricantes con precios de partida altos y casi idénticos, donde Audi juega con la baza de su mayor sofisticación, confort y carga tecnológica: se esperaba mucho de él y no defrauda, recogiendo la corona del X3 como nuevo rey de la categoría. Algo descolgado queda el Volkswagen Tiguan, de otra liga. Tampoco es un SUV barato frente a otros “generalistas”, pero con gran equipamiento (el acabado +Motion es completísimo por 37.000 €), permite un ahorro considerable… Y, sin fallar en casi nada, puede resultar la opción racional para contar con un SUV muy eficaz y más asequible… aunque sin alcanzar tampoco el nivel de sus rivales, especialmente del Audi Q5.

Audi Q5
-Diseño y terminación
-Confort y dinamismo
-Polivalencia de uso

BMW X3
-Gran respuesta mecánica
-Comportamiento en carretera
-Ergonomía/ tacto conducción

Volkswagen Tiguan
-Agilidad y maniobrabilidad
-Modularidad familiar
-Precio/equipamiento

Audi Q5
-Alto precio final
-Motor a bajo régimen
-Visibilidad en ciudad

BMW X3
-Confort en firme irregular
-Funcionalidad familiar
-Detalles de equipamiento

Volkswagen Tiguan
-Menor capacidad de carga
-Recuperaciones/ adelantamientos
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