Audi A6 3.0 TDi V6/204 Multitronic

¿Te preguntabas cómo mejorar un A6? Combinando las mejores innovaciones procedentes de las áreas que Audi domina después de un centenar de años de pleno desarrollo e investigación. Palabra de dossier, el de prensa. Pero es cierto casi en su totalidad. Ah, y la eficiencia toma ahora la palabra imponiendo nuevas referencias en su categoría.
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Audi A6 3.0 TDi V6/204 Multitronic
Audi A6 3.0 TDi V6/204 Multitronic

Viscoelástica. No lo parecerá desde dentro, pero el A6 arrasa después de que, tras dos o tres primeras pasadas, nos acostumbremos a la peculiar progresión de su amortiguación de serie —más aburguesada que la de un A7—: a una primera fase de balanceo le sigue una segunda de compresión cada vez más firme que entonces ‘empequeñece ‘ al A6 y le hace mucho más ágil de lo que a priori parece ser en el giro rápido de suave radio, donde tiene cierta querencia a ‘acostarse ‘. Certero en la Prueba del Alce —la más exigente para el chasis—, donde la electrónica llega al rescate cuando la física pura no da más de sí para hacer zigzaguear al A6 entre conos con una soltura inusual. Estrena ESP a cuya actuación restrictiva suma una cierta función correctora de trayectorias —no sobre la dirección, sobre la que sí ejerce una ligera resistencia para evitar reacciones inadecuadas— mediante

una acción más selectiva de los frenos induciendo cierta rotación en situaciones que hubiéramos dado por perdidas milésimas de segundo antes. Y es entonces cuando la zaga sale aportando una dosis de agilidad al conjunto. Sobresaliente entonces al límite —mejor

aún en Dynamic, con electrónica más participativa— ya sea ante una conducción intencionadamente rápida o un eventual imprevisto, aunque antes de llegar a estos extremos habremos pasado por un A6 de tacto ‘pesado’.

En efecto, ese primer tercio de recorrido de amortiguación hasta el que llegan a comprimir sus suspensiones en conducción normal implica amplios y relentizados movimientos de carrocería que hace que el A6 se sienta enormeen carreras de exigente trazado, aportando inicialmente una magistral comodidad de amortiguación que, sin embargo, se desfigura ante grandes grietas de asfalto, posiblemente por las enormes ruedas de ‘nuestra’ unidad de pruebas, siendo también más evidente de lo deseable el susurro por efecto de rodadura a alta velocidad. Como siempre, Audi se guarda varios ases bajo la manga, como una suspensión deportiva — más firme y con 20 mm menos de altura—, para quien busque una línea de comportamiento más homogénea a cambio de sacrificar confort, la habitual S-Line (otros 10 mm más cerca del suelo) para máxima prestación y sensaciones o, con la neumática adaptativa, para  unificar lo mejor de dos mundos.

Las tres ‘patas’ del A6. Eficiencia, eficacia y seguridad. No son los únicos protagonistas en la evolución del A6, pero sí los actores principales. Materiales ligerosmejoras mecánicas y la lógica evolución en el tiempo hacen que ecología mande en esta séptima generación y que el A6 dé otro salto más por activa y pasiva. Llega la estructura híbrida del A7, acero y una gran proporción de aluminio (más de un 20 por ciento) para aliviar un 15% el peso de una estructura convencional, que en el caso del A6 supone hasta 80 kilos menos. Y marca distancias cuando se sube a la báscula: 1.750 kilos frente a los 1.900 justos como promedio de sus competidores directos, incluyendo a Infiniti o Jaguar entre la armada alemana.

Base a las que se suma una carrocería más depurada con bajos carenados que reducen un 10% la resistencia aerodinámica y programas de aprovechamiento energético bajo el paraguas de motores revisados y también convenientemente aligerados. Hasta 25 kilos se quita de encima el 3.0 V6 TDi, ahora con cárter de cigüeñal en fundición gris vermicular y elementos de rotación más ligeros que ahora se deslizan entre superficies de menor fricción. A añadir, bombas de agua y aceite inteligentes, alternador con  recuperación de energía, nueva dirección electromecánica y, en el caso de los V6 TDI, compleja gestión térmica con circuito de refrigeración independiente para las culatas, además del cada vez más estandarizado Stop-Start. ¿Lo prometido? Hasta un 21% menos en que la generación saliente. ¿La realidad? Juzguen ustedes mismos con un solo dato:este V6 gasta 0,7 l/100 menos que el ‘viejo’ A6 2.0 TDi-e de 136 CV.
Más datos, ahora para reflejar el otro gran vértice: o mejora o iguala los tiempos de último A6 que pasó por nuestro Centro Técnico —un 3.0 TDi/240 Quattro— en los ejercicios reservados única y exclusivamente para medir la prestación del chasis, con la excepción de la frenada en mojado —ventajas de la tracción total—. Y como colofón, una comparativa directa con versiones más potentes de la competencia —en el entorno de los 240 CV—: cualquiera de ellos se sonrojaría ante el andar de esta versión descafeinada del 3.0 TDi cuyo consumo es 1,5 l/100 menor que el impresionante E 250 CDi de cuatro cilindros e idéntica potencia.

Prestaciones-Conducción. Corre mucho, gasta muy poco y su arquitectura V6 impone ese refi nado girar y agradable tacto mecánico de gran berlina de lujo. El Multitronic no sólo no resta prestaciones, sino que suma placer y suavidad sin renunciar a rapidez.

Seguridad. A veces hay que creérselo, porque ofrece un rodar entre algodones con amplios movimientos de carrocería en la fase inicial de entrada en curva. Después, apoyo firme, sólido, monolítico. Ahora sí, a la primera, excelente puesta a punto para los tracción delantera de la gama. Si se atreve, la suspensión deportiva le dará un ‘hilo’ más directo con el coche.

Confort-funcionalidad. Penalizamos la suspensión, no el confort: preferimos un rendimiento más claro y lineal, no con dos fases tan marcadas. También la habitabilidad, por su túnel central. Y el tacto de conducción, por esa primera sensación de coche grande y poco ágil. Pero este A6 es, en resumidas cuentas, todo un cochazo. Salvo el espacio interior, todo se puede personalizar en el A6, incluso el comportamiento: es cuestión de elegir bien entre opciones.

Inversión. Mejora el producto en proporción similar a la subida de precios y este Diesel garantiza consumos récord en la categoría, pero se agradecería más valor añadido en el equipamiento de serie.

Balance: Milímetros más corto y bajo pero con más base de sustentación y nueva estructura híbrida acero/aluminio. No pesan los años, sino los kilos y el A6 se ha puesto a dieta arañando, junto con otras medidas, importantes décimas al consumo. Por lo demás, el todopoderoso A6 es ‘el de siempre’, capaz de arrasar por su dinámica, confort e impecable calidad de ejecución. 

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