Alfa GT

Derivado del 156, con el que comparte la mayoría de los órganos mecánicos, el Alfa GT añade una llamativa estética, potentes motores y una mayor funcionalidad de utilización que los coupés convencionales.
-
Alfa GT
Alfa GT

Este nuevo coupé, diseñado por el Centro Stile de Bertone, no reemplaza al GTV, sino que completa la creciente gama de productos Alfa Romeo. De hecho, está más en la línea del GTV de hace dos generaciones que la de la última, pues tanto las plazas posteriores como el maletero, son infinitamente mejores que las del último GTV. Además, la posibilidad de abatir los respaldos traseros en proporción 60/40 aumenta la capacidad de carga a más de 900 litros, una cifra muy interesante para un modelo de estas características.

Gran parte de los trazos que muestra el modelo en su carrocería heredan rasgos de antiguos diseños de la marca en este terreno, en el que la marca ha tenido gran presencia en sus años más gloriosos: 1900 SS, Giulietta Sprint, Alfetta, Giulia Sprint, etc.

Las dimensiones del Alfa GT no son muy llamativas, su longitud y anchura son ligeramente superiores a las del 156, aunque la escasa altura, de 1,37 acentúa las proporciones exteriores, de forma que el coche parece más largo de los que es en realidad. La batalla permanece respecto a un 156, aunque las cotas se han modificado con la intención de permitir un comportamiento más dinámico que en la berlina. Suspensiones algo más firmes y una dirección más directa –no llega a las dos vueltas de volante en las versiones con llanta de 17 pulgadas- permiten un comportamiento verdaderamente ágil y eficaz, aunque el escaso diámetro de giro es de 11,4 metros, una cifra que no facilita la circulación por ciudad ni el aparcamiento.

El habitáculo del GT es bastante acogedor, muy similar en diseño y materiales al del 156, aunque su acceso es claramente peor. Y no nos referimos a las plazas posteriores, sino a las delanteras, pues la altura de la carrocería no permite entrar con mucha facilidad. Por el contrario, los asientos se desplazan con facilidad y suavidad una vez que se ha plegado el respaldo hacia delante para dejar mayor espacio libre.

El acabado interior es bueno y no se diferencia demasiado del que presenta un 156, a excepción de mostrar una menor información al conductor, pues no cuenta con los relojes auxiliares del 156. La postura de conducción sí es diferente, más baja y más tendida, en la línea de los coupés, aunque los asientos siguen estando algo elevados. Con un diseño bastante envolvente y una tapicería muy agradable, recogen el cuerpo y tienen un tacto y mullido muy agradable. Las versiones tapizadas en cuero realzan aún más el aspecto deportivo del modelo, aunque no sujetan tanto.

La marca anuncia que se trata de un coupé de cinco plazas pero, en realidad, más de cuatro -y no muy altos-, no viajarán bien. La anchura es buena, pero el estrechamiento de la carrocería a la altura de la cabeza en las plazas traseras produce un poco de claustrofobia.

Lo que no nos ha gustado demasiado es la visibilidad del GT. Hacia atrás, la ventanilla trasera no permite un campo de visión muy amplio y los grandes pilares posteriores restan bastante visibilidad en tres cuartos traseros, mientras que las prominentes escobillas del limpiaparabrisas, que no quedan enrasadas con el capó delantero, también restan parte de la visión hacia delante y provocan mayor ruido aerodinámico.

La marca italiana tiene previsto comercializar en España, a partir del 1 de marzo, dos mecánicas de gasolina y una Diesel Multijet 1.9. Se trata de las versiones 2.0 de inyección directa de gasolina y 165 CV de potencia, en sus variantes de cambio manual o Selespeed, así como un V6 de 3,2 litros de capacidad, que rinde 240 CV de potencia (El mismo motor empleado en el 156 GTA, pero con 10 CV menos). En Diesel, la mecánica utilizada es un desarrollo específico para el GT, desarrollado sobre la base del 1.9 Multijet, que en este caso alcanza una potencia de 150 CV y 305 Nm asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades. Más adelante, en el mes de junio, se sumará una nueva variante con motor de gasolina de 1,8 litros de capacidad y 140 CV de potencia, que servirá de acceso a la gama.

Futuro próximo
Los responsables de la marca en España anunciaron que a fecha de hoy no hay confirmación de la incorporación de la mecánica 2.4 JTD de cinco cilindros y 175 CV de potencia, aunque es probable que más adelante se incorpore a la gama. También existe la posibilidad de que llegue una versión deportiva GTA, con bastantes más de 250 CV de potencia. Lo que sí nos confirmaron fue la producción del SUV Kamal (que tuvimos la oportunidad de conocer en el salón de Frankfurt) así como la producción en serie limitada del 8C Competizione. La producción del Brera está aún por confirmar.

En cuanto a los acabados, hay cuatro niveles diferentes, Impression, Progression, Distinctive y Luxury, éste último, reservado a las versiónes de gasolina más potentes, y el primero, asociado a la versión de acceso 1.8.

En el equipamiento de serie se ha incluido un sistema de control de velocidad, que funciona a partir de 30 km/h, sistema de control de estabilidad VDC (con funciones de asistencia a la frenada de emergencia y de bloqueo en retenciones) y equipo de sonido con radio CD. Entre las opciones se ofrecen el sistema Connect y Connect Nav+, con pantalla de grandes dimensiones y lector MP3, rueda de repuesto (de serie viene con kit de reparación), sistema de ayuda al aparcamiento, faros de xenón, llantas de 17 ó 18 pulgadas, alarma, teléfono, etc.

Durante la toma de contacto realizada por las cercanías de Sevilla no tuvimos mucha oportunidad de disfrutar con el GT, pues aparte del tráfico vespertino (apenas llegó a dos horas) el recorrido era excesivamente “light”. Tendremos que esperar que caiga en nuestras manos un poco más adelante para realizar una prueba exhaustiva de él. Aun así, pudimos conducir en primer lugar la versión 19 JTD, muy agradable y bastante suave de funcionamiento. No ofrece el “patadón” característico de los TDI de Volkswagen, pero sí se muestra potente y enérgico en todo el margen de utilización (por encima de 1.500 rpm ya hay una respuesta contundente y supera las 4.000 rpm con bastante facilidad). Es mayor el ruido que proviene de la carrocería o la rodadura, que el que emite el motor al girar a elevado régimen.

La dirección es fantástica para rodar deprisa por carreteras con curvas, pues con menos de media vuelta de volante se efectúan todos los giros. Además, el conjunto de suspensión, firme y cómodo, absorbe con facilidad cualquier imprecisión del pavimento que encontremos en el recorrido. También el cambio y los pedales contribuyen a una conducción rápida, precisa y segura.

Todas estas impresiones se acentúan aún más en la versión 3.2 V6, mucho más contundente en la entrega de potencia a cualquier régimen y mucho más placentera a la hora de conducir a ritmo vivo. Ya con el sonido que emite muy poco por encima del régimen del ralentí y que acompaña hasta el corte del encendido, el oído queda satisfecho y ayuda a percibir de forma más precisa las posibilidades que ofrece esta mecánica.

En cuanto a los precios, no es que sea un modelo especialmente barato (cuesta 2.200 euros más que el 156) pero es 5.000 euros más económico que un BMW 318 Ci y similar a un Peugeot 406 Coupé de gasolina y 160 CV de potencia. Alfa Romeo tiene previsto vender unas 1.500 unidades anuales del GT, de las cuales, al menos, un 50 por ciento corresponderá a la versión Diesel.

Este nuevo coupé, diseñado por el Centro Stile de Bertone, no reemplaza al GTV, sino que completa la creciente gama de productos Alfa Romeo. De hecho, está más en la línea del GTV de hace dos generaciones que la de la última, pues tanto las plazas posteriores como el maletero, son infinitamente mejores que las del último GTV. Además, la posibilidad de abatir los respaldos traseros en proporción 60/40 aumenta la capacidad de carga a más de 900 litros, una cifra muy interesante para un modelo de estas características.

Gran parte de los trazos que muestra el modelo en su carrocería heredan rasgos de antiguos diseños de la marca en este terreno, en el que la marca ha tenido gran presencia en sus años más gloriosos: 1900 SS, Giulietta Sprint, Alfetta, Giulia Sprint, etc.

Las dimensiones del Alfa GT no son muy llamativas, su longitud y anchura son ligeramente superiores a las del 156, aunque la escasa altura, de 1,37 acentúa las proporciones exteriores, de forma que el coche parece más largo de los que es en realidad. La batalla permanece respecto a un 156, aunque las cotas se han modificado con la intención de permitir un comportamiento más dinámico que en la berlina. Suspensiones algo más firmes y una dirección más directa –no llega a las dos vueltas de volante en las versiones con llanta de 17 pulgadas- permiten un comportamiento verdaderamente ágil y eficaz, aunque el escaso diámetro de giro es de 11,4 metros, una cifra que no facilita la circulación por ciudad ni el aparcamiento.

El habitáculo del GT es bastante acogedor, muy similar en diseño y materiales al del 156, aunque su acceso es claramente peor. Y no nos referimos a las plazas posteriores, sino a las delanteras, pues la altura de la carrocería no permite entrar con mucha facilidad. Por el contrario, los asientos se desplazan con facilidad y suavidad una vez que se ha plegado el respaldo hacia delante para dejar mayor espacio libre.

El acabado interior es bueno y no se diferencia demasiado del que presenta un 156, a excepción de mostrar una menor información al conductor, pues no cuenta con los relojes auxiliares del 156. La postura de conducción sí es diferente, más baja y más tendida, en la línea de los coupés, aunque los asientos siguen estando algo elevados. Con un diseño bastante envolvente y una tapicería muy agradable, recogen el cuerpo y tienen un tacto y mullido muy agradable. Las versiones tapizadas en cuero realzan aún más el aspecto deportivo del modelo, aunque no sujetan tanto.

La marca anuncia que se trata de un coupé de cinco plazas pero, en realidad, más de cuatro -y no muy altos-, no viajarán bien. La anchura es buena, pero el estrechamiento de la carrocería a la altura de la cabeza en las plazas traseras produce un poco de claustrofobia.

Lo que no nos ha gustado demasiado es la visibilidad del GT. Hacia atrás, la ventanilla trasera no permite un campo de visión muy amplio y los grandes pilares posteriores restan bastante visibilidad en tres cuartos traseros, mientras que las prominentes escobillas del limpiaparabrisas, que no quedan enrasadas con el capó delantero, también restan parte de la visión hacia delante y provocan mayor ruido aerodinámico.

La marca italiana tiene previsto comercializar en España, a partir del 1 de marzo, dos mecánicas de gasolina y una Diesel Multijet 1.9. Se trata de las versiones 2.0 de inyección directa de gasolina y 165 CV de potencia, en sus variantes de cambio manual o Selespeed, así como un V6 de 3,2 litros de capacidad, que rinde 240 CV de potencia (El mismo motor empleado en el 156 GTA, pero con 10 CV menos). En Diesel, la mecánica utilizada es un desarrollo específico para el GT, desarrollado sobre la base del 1.9 Multijet, que en este caso alcanza una potencia de 150 CV y 305 Nm asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades. Más adelante, en el mes de junio, se sumará una nueva variante con motor de gasolina de 1,8 litros de capacidad y 140 CV de potencia, que servirá de acceso a la gama.

Futuro próximo
Los responsables de la marca en España anunciaron que a fecha de hoy no hay confirmación de la incorporación de la mecánica 2.4 JTD de cinco cilindros y 175 CV de potencia, aunque es probable que más adelante se incorpore a la gama. También existe la posibilidad de que llegue una versión deportiva GTA, con bastantes más de 250 CV de potencia. Lo que sí nos confirmaron fue la producción del SUV Kamal (que tuvimos la oportunidad de conocer en el salón de Frankfurt) así como la producción en serie limitada del 8C Competizione. La producción del Brera está aún por confirmar.

En cuanto a los acabados, hay cuatro niveles diferentes, Impression, Progression, Distinctive y Luxury, éste último, reservado a las versiónes de gasolina más potentes, y el primero, asociado a la versión de acceso 1.8.

En el equipamiento de serie se ha incluido un sistema de control de velocidad, que funciona a partir de 30 km/h, sistema de control de estabilidad VDC (con funciones de asistencia a la frenada de emergencia y de bloqueo en retenciones) y equipo de sonido con radio CD. Entre las opciones se ofrecen el sistema Connect y Connect Nav+, con pantalla de grandes dimensiones y lector MP3, rueda de repuesto (de serie viene con kit de reparación), sistema de ayuda al aparcamiento, faros de xenón, llantas de 17 ó 18 pulgadas, alarma, teléfono, etc.

Durante la toma de contacto realizada por las cercanías de Sevilla no tuvimos mucha oportunidad de disfrutar con el GT, pues aparte del tráfico vespertino (apenas llegó a dos horas) el recorrido era excesivamente “light”. Tendremos que esperar que caiga en nuestras manos un poco más adelante para realizar una prueba exhaustiva de él. Aun así, pudimos conducir en primer lugar la versión 19 JTD, muy agradable y bastante suave de funcionamiento. No ofrece el “patadón” característico de los TDI de Volkswagen, pero sí se muestra potente y enérgico en todo el margen de utilización (por encima de 1.500 rpm ya hay una respuesta contundente y supera las 4.000 rpm con bastante facilidad). Es mayor el ruido que proviene de la carrocería o la rodadura, que el que emite el motor al girar a elevado régimen.

La dirección es fantástica para rodar deprisa por carreteras con curvas, pues con menos de media vuelta de volante se efectúan todos los giros. Además, el conjunto de suspensión, firme y cómodo, absorbe con facilidad cualquier imprecisión del pavimento que encontremos en el recorrido. También el cambio y los pedales contribuyen a una conducción rápida, precisa y segura.

Todas estas impresiones se acentúan aún más en la versión 3.2 V6, mucho más contundente en la entrega de potencia a cualquier régimen y mucho más placentera a la hora de conducir a ritmo vivo. Ya con el sonido que emite muy poco por encima del régimen del ralentí y que acompaña hasta el corte del encendido, el oído queda satisfecho y ayuda a percibir de forma más precisa las posibilidades que ofrece esta mecánica.

En cuanto a los precios, no es que sea un modelo especialmente barato (cuesta 2.200 euros más que el 156) pero es 5.000 euros más económico que un BMW 318 Ci y similar a un Peugeot 406 Coupé de gasolina y 160 CV de potencia. Alfa Romeo tiene previsto vender unas 1.500 unidades anuales del GT, de las cuales, al menos, un 50 por ciento corresponderá a la versión Diesel.

Este nuevo coupé, diseñado por el Centro Stile de Bertone, no reemplaza al GTV, sino que completa la creciente gama de productos Alfa Romeo. De hecho, está más en la línea del GTV de hace dos generaciones que la de la última, pues tanto las plazas posteriores como el maletero, son infinitamente mejores que las del último GTV. Además, la posibilidad de abatir los respaldos traseros en proporción 60/40 aumenta la capacidad de carga a más de 900 litros, una cifra muy interesante para un modelo de estas características.

Gran parte de los trazos que muestra el modelo en su carrocería heredan rasgos de antiguos diseños de la marca en este terreno, en el que la marca ha tenido gran presencia en sus años más gloriosos: 1900 SS, Giulietta Sprint, Alfetta, Giulia Sprint, etc.

Las dimensiones del Alfa GT no son muy llamativas, su longitud y anchura son ligeramente superiores a las del 156, aunque la escasa altura, de 1,37 acentúa las proporciones exteriores, de forma que el coche parece más largo de los que es en realidad. La batalla permanece respecto a un 156, aunque las cotas se han modificado con la intención de permitir un comportamiento más dinámico que en la berlina. Suspensiones algo más firmes y una dirección más directa –no llega a las dos vueltas de volante en las versiones con llanta de 17 pulgadas- permiten un comportamiento verdaderamente ágil y eficaz, aunque el escaso diámetro de giro es de 11,4 metros, una cifra que no facilita la circulación por ciudad ni el aparcamiento.

El habitáculo del GT es bastante acogedor, muy similar en diseño y materiales al del 156, aunque su acceso es claramente peor. Y no nos referimos a las plazas posteriores, sino a las delanteras, pues la altura de la carrocería no permite entrar con mucha facilidad. Por el contrario, los asientos se desplazan con facilidad y suavidad una vez que se ha plegado el respaldo hacia delante para dejar mayor espacio libre.

El acabado interior es bueno y no se diferencia demasiado del que presenta un 156, a excepción de mostrar una menor información al conductor, pues no cuenta con los relojes auxiliares del 156. La postura de conducción sí es diferente, más baja y más tendida, en la línea de los coupés, aunque los asientos siguen estando algo elevados. Con un diseño bastante envolvente y una tapicería muy agradable, recogen el cuerpo y tienen un tacto y mullido muy agradable. Las versiones tapizadas en cuero realzan aún más el aspecto deportivo del modelo, aunque no sujetan tanto.

La marca anuncia que se trata de un coupé de cinco plazas pero, en realidad, más de cuatro -y no muy altos-, no viajarán bien. La anchura es buena, pero el estrechamiento de la carrocería a la altura de la cabeza en las plazas traseras produce un poco de claustrofobia.

Lo que no nos ha gustado demasiado es la visibilidad del GT. Hacia atrás, la ventanilla trasera no permite un campo de visión muy amplio y los grandes pilares posteriores restan bastante visibilidad en tres cuartos traseros, mientras que las prominentes escobillas del limpiaparabrisas, que no quedan enrasadas con el capó delantero, también restan parte de la visión hacia delante y provocan mayor ruido aerodinámico.

La marca italiana tiene previsto comercializar en España, a partir del 1 de marzo, dos mecánicas de gasolina y una Diesel Multijet 1.9. Se trata de las versiones 2.0 de inyección directa de gasolina y 165 CV de potencia, en sus variantes de cambio manual o Selespeed, así como un V6 de 3,2 litros de capacidad, que rinde 240 CV de potencia (El mismo motor empleado en el 156 GTA, pero con 10 CV menos). En Diesel, la mecánica utilizada es un desarrollo específico para el GT, desarrollado sobre la base del 1.9 Multijet, que en este caso alcanza una potencia de 150 CV y 305 Nm asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades. Más adelante, en el mes de junio, se sumará una nueva variante con motor de gasolina de 1,8 litros de capacidad y 140 CV de potencia, que servirá de acceso a la gama.

Futuro próximo
Los responsables de la marca en España anunciaron que a fecha de hoy no hay confirmación de la incorporación de la mecánica 2.4 JTD de cinco cilindros y 175 CV de potencia, aunque es probable que más adelante se incorpore a la gama. También existe la posibilidad de que llegue una versión deportiva GTA, con bastantes más de 250 CV de potencia. Lo que sí nos confirmaron fue la producción del SUV Kamal (que tuvimos la oportunidad de conocer en el salón de Frankfurt) así como la producción en serie limitada del 8C Competizione. La producción del Brera está aún por confirmar.

En cuanto a los acabados, hay cuatro niveles diferentes, Impression, Progression, Distinctive y Luxury, éste último, reservado a las versiónes de gasolina más potentes, y el primero, asociado a la versión de acceso 1.8.

En el equipamiento de serie se ha incluido un sistema de control de velocidad, que funciona a partir de 30 km/h, sistema de control de estabilidad VDC (con funciones de asistencia a la frenada de emergencia y de bloqueo en retenciones) y equipo de sonido con radio CD. Entre las opciones se ofrecen el sistema Connect y Connect Nav+, con pantalla de grandes dimensiones y lector MP3, rueda de repuesto (de serie viene con kit de reparación), sistema de ayuda al aparcamiento, faros de xenón, llantas de 17 ó 18 pulgadas, alarma, teléfono, etc.

Durante la toma de contacto realizada por las cercanías de Sevilla no tuvimos mucha oportunidad de disfrutar con el GT, pues aparte del tráfico vespertino (apenas llegó a dos horas) el recorrido era excesivamente “light”. Tendremos que esperar que caiga en nuestras manos un poco más adelante para realizar una prueba exhaustiva de él. Aun así, pudimos conducir en primer lugar la versión 19 JTD, muy agradable y bastante suave de funcionamiento. No ofrece el “patadón” característico de los TDI de Volkswagen, pero sí se muestra potente y enérgico en todo el margen de utilización (por encima de 1.500 rpm ya hay una respuesta contundente y supera las 4.000 rpm con bastante facilidad). Es mayor el ruido que proviene de la carrocería o la rodadura, que el que emite el motor al girar a elevado régimen.

La dirección es fantástica para rodar deprisa por carreteras con curvas, pues con menos de media vuelta de volante se efectúan todos los giros. Además, el conjunto de suspensión, firme y cómodo, absorbe con facilidad cualquier imprecisión del pavimento que encontremos en el recorrido. También el cambio y los pedales contribuyen a una conducción rápida, precisa y segura.

Todas estas impresiones se acentúan aún más en la versión 3.2 V6, mucho más contundente en la entrega de potencia a cualquier régimen y mucho más placentera a la hora de conducir a ritmo vivo. Ya con el sonido que emite muy poco por encima del régimen del ralentí y que acompaña hasta el corte del encendido, el oído queda satisfecho y ayuda a percibir de forma más precisa las posibilidades que ofrece esta mecánica.

En cuanto a los precios, no es que sea un modelo especialmente barato (cuesta 2.200 euros más que el 156) pero es 5.000 euros más económico que un BMW 318 Ci y similar a un Peugeot 406 Coupé de gasolina y 160 CV de potencia. Alfa Romeo tiene previsto vender unas 1.500 unidades anuales del GT, de las cuales, al menos, un 50 por ciento corresponderá a la versión Diesel.

Este nuevo coupé, diseñado por el Centro Stile de Bertone, no reemplaza al GTV, sino que completa la creciente gama de productos Alfa Romeo. De hecho, está más en la línea del GTV de hace dos generaciones que la de la última, pues tanto las plazas posteriores como el maletero, son infinitamente mejores que las del último GTV. Además, la posibilidad de abatir los respaldos traseros en proporción 60/40 aumenta la capacidad de carga a más de 900 litros, una cifra muy interesante para un modelo de estas características.

Gran parte de los trazos que muestra el modelo en su carrocería heredan rasgos de antiguos diseños de la marca en este terreno, en el que la marca ha tenido gran presencia en sus años más gloriosos: 1900 SS, Giulietta Sprint, Alfetta, Giulia Sprint, etc.

Las dimensiones del Alfa GT no son muy llamativas, su longitud y anchura son ligeramente superiores a las del 156, aunque la escasa altura, de 1,37 acentúa las proporciones exteriores, de forma que el coche parece más largo de los que es en realidad. La batalla permanece respecto a un 156, aunque las cotas se han modificado con la intención de permitir un comportamiento más dinámico que en la berlina. Suspensiones algo más firmes y una dirección más directa –no llega a las dos vueltas de volante en las versiones con llanta de 17 pulgadas- permiten un comportamiento verdaderamente ágil y eficaz, aunque el escaso diámetro de giro es de 11,4 metros, una cifra que no facilita la circulación por ciudad ni el aparcamiento.

El habitáculo del GT es bastante acogedor, muy similar en diseño y materiales al del 156, aunque su acceso es claramente peor. Y no nos referimos a las plazas posteriores, sino a las delanteras, pues la altura de la carrocería no permite entrar con mucha facilidad. Por el contrario, los asientos se desplazan con facilidad y suavidad una vez que se ha plegado el respaldo hacia delante para dejar mayor espacio libre.

El acabado interior es bueno y no se diferencia demasiado del que presenta un 156, a excepción de mostrar una menor información al conductor, pues no cuenta con los relojes auxiliares del 156. La postura de conducción sí es diferente, más baja y más tendida, en la línea de los coupés, aunque los asientos siguen estando algo elevados. Con un diseño bastante envolvente y una tapicería muy agradable, recogen el cuerpo y tienen un tacto y mullido muy agradable. Las versiones tapizadas en cuero realzan aún más el aspecto deportivo del modelo, aunque no sujetan tanto.

La marca anuncia que se trata de un coupé de cinco plazas pero, en realidad, más de cuatro -y no muy altos-, no viajarán bien. La anchura es buena, pero el estrechamiento de la carrocería a la altura de la cabeza en las plazas traseras produce un poco de claustrofobia.

Lo que no nos ha gustado demasiado es la visibilidad del GT. Hacia atrás, la ventanilla trasera no permite un campo de visión muy amplio y los grandes pilares posteriores restan bastante visibilidad en tres cuartos traseros, mientras que las prominentes escobillas del limpiaparabrisas, que no quedan enrasadas con el capó delantero, también restan parte de la visión hacia delante y provocan mayor ruido aerodinámico.

La marca italiana tiene previsto comercializar en España, a partir del 1 de marzo, dos mecánicas de gasolina y una Diesel Multijet 1.9. Se trata de las versiones 2.0 de inyección directa de gasolina y 165 CV de potencia, en sus variantes de cambio manual o Selespeed, así como un V6 de 3,2 litros de capacidad, que rinde 240 CV de potencia (El mismo motor empleado en el 156 GTA, pero con 10 CV menos). En Diesel, la mecánica utilizada es un desarrollo específico para el GT, desarrollado sobre la base del 1.9 Multijet, que en este caso alcanza una potencia de 150 CV y 305 Nm asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades. Más adelante, en el mes de junio, se sumará una nueva variante con motor de gasolina de 1,8 litros de capacidad y 140 CV de potencia, que servirá de acceso a la gama.

Futuro próximo
Los responsables de la marca en España anunciaron que a fecha de hoy no hay confirmación de la incorporación de la mecánica 2.4 JTD de cinco cilindros y 175 CV de potencia, aunque es probable que más adelante se incorpore a la gama. También existe la posibilidad de que llegue una versión deportiva GTA, con bastantes más de 250 CV de potencia. Lo que sí nos confirmaron fue la producción del SUV Kamal (que tuvimos la oportunidad de conocer en el salón de Frankfurt) así como la producción en serie limitada del 8C Competizione. La producción del Brera está aún por confirmar.

En cuanto a los acabados, hay cuatro niveles diferentes, Impression, Progression, Distinctive y Luxury, éste último, reservado a las versiónes de gasolina más potentes, y el primero, asociado a la versión de acceso 1.8.

En el equipamiento de serie se ha incluido un sistema de control de velocidad, que funciona a partir de 30 km/h, sistema de control de estabilidad VDC (con funciones de asistencia a la frenada de emergencia y de bloqueo en retenciones) y equipo de sonido con radio CD. Entre las opciones se ofrecen el sistema Connect y Connect Nav+, con pantalla de grandes dimensiones y lector MP3, rueda de repuesto (de serie viene con kit de reparación), sistema de ayuda al aparcamiento, faros de xenón, llantas de 17 ó 18 pulgadas, alarma, teléfono, etc.

Durante la toma de contacto realizada por las cercanías de Sevilla no tuvimos mucha oportunidad de disfrutar con el GT, pues aparte del tráfico vespertino (apenas llegó a dos horas) el recorrido era excesivamente “light”. Tendremos que esperar que caiga en nuestras manos un poco más adelante para realizar una prueba exhaustiva de él. Aun así, pudimos conducir en primer lugar la versión 19 JTD, muy agradable y bastante suave de funcionamiento. No ofrece el “patadón” característico de los TDI de Volkswagen, pero sí se muestra potente y enérgico en todo el margen de utilización (por encima de 1.500 rpm ya hay una respuesta contundente y supera las 4.000 rpm con bastante facilidad). Es mayor el ruido que proviene de la carrocería o la rodadura, que el que emite el motor al girar a elevado régimen.

La dirección es fantástica para rodar deprisa por carreteras con curvas, pues con menos de media vuelta de volante se efectúan todos los giros. Además, el conjunto de suspensión, firme y cómodo, absorbe con facilidad cualquier imprecisión del pavimento que encontremos en el recorrido. También el cambio y los pedales contribuyen a una conducción rápida, precisa y segura.

Todas estas impresiones se acentúan aún más en la versión 3.2 V6, mucho más contundente en la entrega de potencia a cualquier régimen y mucho más placentera a la hora de conducir a ritmo vivo. Ya con el sonido que emite muy poco por encima del régimen del ralentí y que acompaña hasta el corte del encendido, el oído queda satisfecho y ayuda a percibir de forma más precisa las posibilidades que ofrece esta mecánica.

En cuanto a los precios, no es que sea un modelo especialmente barato (cuesta 2.200 euros más que el 156) pero es 5.000 euros más económico que un BMW 318 Ci y similar a un Peugeot 406 Coupé de gasolina y 160 CV de potencia. Alfa Romeo tiene previsto vender unas 1.500 unidades anuales del GT, de las cuales, al menos, un 50 por ciento corresponderá a la versión Diesel.

Galería relacionada

Alfa GT

AUTOPISTA TV
Te recomendamos

No hay mejor manera de conocer un producto que poder probarlo a fondo. Bridgestone y ...

El retrato más personal que encontrarás de mítico piloto Ayrton Senna, con hasta 25 h...

SEAT, Autopista y el Máster en Styling y Diseño de la Universidad Politécnica de Vale...

Range Rover sorprendió a todos con la llegada de su último SUV. El Range Rover Velar ...

Hablar del MINI Countryman Híbrido Enchufable es hablar de un SUV camaleónico, que aú...

Uno de los motivos principales a la hora de comprar un coche de segunda mano es el pr...