A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente

Nos ponemos a los mandos del BMW M2 Competition con todos los accesorios disponibles en el catálogo M Performance. Ahorramos peso y, sobre todo, obtenemos una imagen y decoración impactantes. Aunque no es solo carbono lo que incluye este kit de preparación…
Juan Ignacio Eguiara / Fotos: Pacheco -
A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente
A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente

Existe un área de negocio en BMW que se llama M Performance y se dedican a diseñar y comercializar accesorios que complementan y redondean cualquiera de sus criaturas… sobre todo las más deportivas, o sea, las M. Pues bien, en BMW Ibérica tuvieron la brillante idea de equipar todo un BMW M2 Competition con todo el kit de piezas que existen en su catálogo. Bueno, solo se dejaron en el tintero el espectacular alerón trasero en fibra de carbono. El resto está todo incluido en esta unidad de pruebas que teníamos ganas de probar por dos razones. Por un lado, para saber cómo va un M2 con el cambio DKG de doble embrague, ya que la unidad que probamos hace unos meses era manual; y por otra parte porque queríamos conocer cuánto se aligeraba un M2 con todo este kit, ya que los normales pesan demasiado.

Publicidad

Vamos a comenzar describiendo por encima todo lo que puede llevar un M2 Competition del catálogo M Performance —en detalle y con sus precios están en un pequeño recuadro—. Por cierto, esta transformación hay que realizarla en el propio concesionario, no viene de fábrica. El elemento que ahorra más peso y, a mi entender, más llamativo es el capó delantero. Te ahorras 10 kg pero, si lo dejamos en el color original de la fibra (se puede pintar si se desea), lo que resulta es espectacular. Además, respecto al capó original, cambia el diseño porque adopta la joroba central que lleva el M4. Los otros elementos que ahorran más peso son el techo de fibra de carbono (7 kg) y la tapa del maletero (6 kg). También las llantas de 19” son de aluminio forjado con un diseño con radios en Y estilo 763 M y consiguen ahorrar hasta 3,5 kg. El resto de elementos que lleva este M2 son más decorativos y, en el caso que sustituya a otros elementos (como los riñones o las carcasas de los retrovisores) la reducción de peso es más anecdótica. Porque finalmente todo el conjunto supone un ahorro de 26,2 kg, lo cual no es mucho. Así que, a mi entender, lo más relevante de la transformación es la imagen que transmite. Un M2 Competition es bastante discreto, pero os aseguro que con un M Performace con este kit al completo no pasaréis desapercibidos. Con pocos coches me han mirado tanto que con este M2 enmascarado.

PRESTACIONES BMW M2 Competition M Performance 410 CV
Acel. 0-100 km/h 4,45 s
Acel. 0-400 metros 12,63 s
Sonoridad al ralentí 49,7 dBA
Sonoridad 120 km/h 75,7 dBA
Frenada desde 140 km/h 69,5 m
Peso en báscula 1.617 kg
Vuelta rápida en el Circuito del INTA 1:10.71

Pero en el catálogo no solo hay elementos de imagen con fibra de carbono. También hay una suspensión regulable que asemeja el coche a uno de competición. Es un accesorio original BMW y cuenta con muelles helicoidales que pueden rebajar hasta en 20 milímetros la altura de la carrocería; la amortiguación se puede ajustar independientemente tanto en compresión (12 opciones de configuración) como en extensión (16 opciones). Para regular estas posiciones tenemos un pequeño maletín con la llave y herramienta necesaria. En nuestro caso estaba configurado en una posición media.

A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente

A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente

También hay que decir que en el interior encontramos elementos de fibra de carbono como en la palanca de cambios, el freno de mano y la consola central. El volante también es del catálogo y, de las dos posibilidades, nuestra unidad montaba el denominado M Performance con pantalla de competición con revestimiento de Alcántara y fibra de carbono de poro abierto. La peculiaridad de este volante es que incluye una pequeña pantalla en la parte superior donde se pueden visualizar diferentes informaciones. En el modo Sport, por ejemplo, se muestran un cronómetro y un medidor de fuerzas G para la aceleración longitudinal y transversal. En el modo Competición, el cronómetro cambia para mostrar minutos, segundos y centésimas de segundo. Los modos son fáciles y cómodos de cambiar usando dos botones en el área de descanso del pulgar. También lleva unos leds a los lados donde marca el régimen en rojo cuando llega al límite de revoluciones el motor. Sin duda es un elemento curioso, pero, para poder montar esta pantalla, el aro del volante en más grueso en la parte superior, y no resulta tan cómodo o agradable como el resto del aro con la piel Alcántara y un tamaño más adecuado. Creo que de todos los accesorios del coche, éste del volante es el que menos me ha gustado. Preferiría un volante normal, del mismo grosor y forrado al completo con la piel en Alcántara.

CONSUMOS BMW M2 Competition M Performance 410 CV
Consumo en ciudad 12,5 l/100 km
Consumo en carretera 8,5 l/100 km
Consumo medio 8,8 l/100 km

Y es que al volante, nunca mejor dicho, es como se extraen las mejores conclusiones. Lo siguiente que nos llama la atención es que la suspensión es más dura que la del Competition normal. Es lógico por el kit de amortiguación regulable y muelles más cortos que emplea. De todas formas me pareció menos duro e incómodo que el M2 original, el de motor monoturbo con 370 CV, con Kit Performance que probamos hace un par de años. Aquel me pareció más radical de suspensión y, prueba de ello es que obtuvo un tiempo espectacular en nuestro Circuito del INTA. Porque en esta ocasión el registro realizado no puede considerarse de bueno, ya que ni siquiera hemos logrado mejorar el logrado por el M2 Competition normal. Hay una diferencia en este caso y es que nuestra unidad M Performance tiene el cambio DKG de doble embrague, mientras que el que probamos hace unos meses era manual de 6 marchas. En principio debería ser más favorable llevar una caja DKG, porque en modo automático a veces funciona muy bien. Pero a las pruebas me remito que los mejores tiempos los logramos con cajas manuales, donde nosotros mantenemos el control del coche y del cambio en todo momento. Porque, aunque el DKG tenga una marcha más, no se aprovecha en un circuito ya que las relaciones de las 6 primeras marchas son casi idénticas (las cuatro primeras son un 5% más cortas, pero la 5ª y 6ª son exactamente iguales de desarrollo), mientras que la 7ª sirve de desahogo del motor. Es decir, sirve para mejorar el consumo en carretera, pero no para una pista. Pero la rapidez del cambio debería facilitar un mejor registro, sin embargo a veces tiende a llevarte en marchas un poco más larga de lo que sería de desear. Al final obtuvimos un tiempo un par de décimas peor que el M2 Competition normal y, lo más llamativo, ¡2 segundos! peor que el M2 monoturbo de 370 CV con el kit Performance. Porque no hemos aclarado que el llamado Competition monta el motor del M4, es decir, el 6 cilindros con dos turbos y la potencia rebajada a los 410 CV.

A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente

A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente

El tacto de la suspensión en pista es una maravilla y, la verdad, es que tenía la sensación de que estaba mejorando mucho los tiempos. Creo que todavía se puede hacer mejor, y seguro que si nos ponemos a regular la suspensión y ponerla a punto para nuestra pista podríamos mejorar mucho los tiempos. Porque de neumáticos no nos podíamos quejar, por supuesto montaba unas gomas Michelin Pilot Sport Cup 2, como el resto de unidades M2 que hemos probado hasta ahora. Los frenos también se comportaron a la perfección. Pertenecen al catálogo M Performance, donde los enormes discos de acero Compound (400/380 mm) montan pinzas de 6 pistones delante y 4 detrás. Las pastillas también pueden ser de diferente compuesto para mejorar el límite de fatiga y aumentar las temperaturas de trabajo (provienen de la experiencia de la marca en las pruebas de resistencia). Y lo cierto es que se comportaron a las mil maravillas. Siempre tuve la sensación de frenar antes de tiempo. Quizás apurando más la frenada y aprovechando más las posibilidades que nos proporciona las suspensiones regulables, se podría mejorar mucho el tiempo en el circuito.

Publicidad

También es cierto que el peso de esta unidad M Performance repleta de fibra de carbono no nos ha dado ninguna alegría en la báscula. Después de tanta “dieta” resulta que nos ha dado exactamente el mismo peso que el M2 Competiton que tuvimos, es decir, 1.617 kg. Y la razón es que el peso que nos ahorramos por todas las piezas, lo incrementamos por llevar el cambio de doble embrague. Así que lo comido por lo servido.

A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente

A prueba el BMW M2 Competition M Performance: no te deja indiferente
Publicidad
También te puede interesar

Entre Audi RS 5, BMW M4 Competition y Mercedes-AMG C63s ¿Quieres saber cuál de los tres es más rápido en circuito? Suman 1.410 caballos llenos de emociones y pasión, pero sólo puede ganar uno. ¿Será el que esperas?

La nueva generación de la berlina deportiva BMW M3 se ofrecerá con propulsión trasera y cambio manual, una combinación técnica que amarán los seguidores más puristas de la marca.