BMW M550D

Cuando parecía que ya estaba todo inventado en el mundo del Diesel, llega M Motorsport y se “inventa” una nueva variante: el motor triturbo con 381 CV de potencia. BMW arroja el guante ¿lo recogerá alguno de sus rivales?
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BMW M550D
BMW M550D

La historia de Motorsport está llena de versiones deportivas basadas en los distintos modelos de BMW. Desde 1972, fecha en que se fundó esta sociedad, hasta nuestros días, cuando un BMW llevaba el apellido M, era un signo de que no estábamos ante automóvil cualquiera. En este último año no le ha ido nada mal a esta empresa asociada a BMW; se han vendido nada menos que 20.000 unidades “M”, se ha lanzado el M1 Coupé y el nuevo M3 así como la nueva generación del M5. Para este año está previsto que salga de su sede el BMW M135i que se presentará en sociedad en el Salón de Ginebra y, por supuesto, las novedades que nos acaban de presentar: el M550d (berlina y familiar) más los X5 M50d y X6 M50d (estas últimas no las hemos podido conducir).

Un turbo, dos turbos, tres turbos …
Como si fuera una canción, los ingenieros de Motorsport se plantearon cómo podían mejorar aún más el motor 3.0 D de BMW. Soluciones había muchas, pero no tantas eran válidas cuando se tenía que cumplir con las normas anticontaminación actuales y tener presentes las futuras. Más cilindrada supondría más contaminación, así que la idea era evolucionar el motor que ya se tenía, el 3.0D, para sacarle más potencia sin renunciar a una cierta dosis de ecología.

La mejor solución que encontraron fue precisamente la que han llevado a cabo: montar tres turbos donde antes había dos. Parece sencillo, sólo se trata de poner un elemento más, pero lo cierto es que la ingeniería que han tenido que montar para poder llevar a cabo esta evolución es tan grande que se puede decir que es un motor nuevo por completo.

El motor cuenta con tres turbos, dos pequeños y uno grande, que actúan con la misma organización que una orquesta sinfónica, no tocan cada uno por su lado, sino que unen sus instrumentos para ofrecer un sonido único. La teoría de su funcionamiento es la siguiente: hasta las 1.500 rpm está funcionando únicamente uno de los turbos pequeños. Al llegar a este régimen, el turbo grande comienza también a funcionar. A partir de las 2.700 rpm –momento en que el primer turbo empieza a tener problemas para poder seguir aportando potencia- es cuando entra en acción el último de los turbos, y así, los tres juntos continúan “soplando” hasta alcanzar las 5.400 rpm, que es donde está marcado su régimen máximo de funcionamiento.

Esta es la teoría pero y ¿en la práctica? ¿qué pasa? Pues, así en pocas palabras, pasa que el M550d “empuja” como un auténtico diablo desde prácticamente el ralentí, hasta llegar a ese régimen máximo de 5.400 rpm. Al volante lo único que se siente es que la velocidad se gana de forma exponencial y con una fuerza constante y lineal. Bien es cierto que un 530d o un 535d o cualquier otro motor Diesel de los que BMW ofrece en sus berlinas medias y altas, consigue unas prestaciones de primer orden. Pero ninguno de ellos lo hace con la misma sensación de poderío desde el ralentí como lo hace el nuevo M550d. Las marchas se agotan en un “pis pas”.

De serie, el M550d está unido a la caja de cambios automática Steptronic con ocho velocidades lo que garantiza unos cambios de marcha rápidos y suaves. En modo manual se ha suprimido el cambio de marcha automático una vez alcanzado el régimen de corte (lo aplaudimos) y en modo completamente automático, dependiendo del modo elegido (Comfort+,Comfort, Sport o Sport+) gestiona los cambios de marchas con mayor o menor celeridad, así como el momento de cambiar de velocidad.

En carretera, el M 550d es todo un misil tierra-tierra. Sale desde parado con una velocidad endiablada. Alcanza su velocidad máxima en tiempo récord y, lo que es más importante, permite realizar los adelantamientos en un breve espacio de tiempo (mayor seguridad). Las suspensiones, amortiguación y dirección están “afinadas” por Motorsport para esta especial versión. Un Serie 5 convencional tiene un comportamiento dinámico ciertamente extraordinario. Cuenta con un gran aplomo en recta a alta velocidad y el paso por curva también es digno de admirar. Pues en la versión M 550d esto se multiplica. La electrónica del sistema xDrive reparte el par motor enviando a cada rueda el par justo para que el control de estabilidad no tenga mucho trabajo; eso sí, no siempre lo consigue.
El M550d se comercializará, a partir del próximo mes de junio, con carrocería berlina y Touring con un precio de 90.400€ el primero y 93.600€ el segundo. Ahora toca esperar a ver qué responden Audi y Mercedes, pero seguro que esto se animará en un plazo no muy lejano de tiempo.

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