Alfa Brera

Alfa ha buscado que el dueño del nuevo Brera esté orgulloso de su adquisición, de su exhibición y de su conducción. A partir de febrero de 2006, veremos si la marca italiana cumple su objetivo. Por el momento, con nosotros, que ya lo hemos disfrutado, lo han logrado.

Alfa Brera
Alfa Brera

Es difícil no quedar prendado de la belleza que exhala esta nueva creación de Alfa, el Brera. Los modelos de la casa italiana siempre destacan por su diseño espectacular y deportivo y el Brera no podía ser una excepción. Al contrario, el deportivo de la automovilística italiana es realmente bonito. Personalmente, sólo había visto el Brera en fotos y he de reconocer que al natural la impresión es incluso mejor.El frontal conserva el ADN de Alfa de la última época, con el logo de la marca enmarcado en una toma de parrilla triangular. El resto de elementos de esta parte delantera converge en él, tanto los faros, de diseño afilado y compuestos de tres ópticas, como la línea dinámica del capó. Lateralmente, destaca la fluidez de líneas, la musculatura de la carrocería, representada por unos pasos de rueda ensanchados, una cintura alta y un spoiler discreto pero efectivo colocado. Atrás, lo primero que llama la atención es la cuádruple salida de escape, las ópticas afiladas y el aspecto ensanchado. El diseño ha sido obra del Giorgio Giugiaro, que fue el encargado de concebir el prototipo del Brera, que pudimos ver por primera vez en el Salón de Ginebra de 2003 y del que apenas se han realizado modificaciones. La producción y la ingeniería han corrido a cargo de la empresa Pininfarina.El Brera llegará a nuestro mercado el próximo mes de febrero para ocupar el puesto que dejará el Alfa GTV, aunque con mayor ambición, tanto por motores, como por concepto y, por supuesto, por precio. La gama española estará compuesta inicialmente por dos propulsores, ambos de gasolina, y poco después llegará el Diesel, que seguramente aglutinará gran parte de las ventas del Brera. Los dos propulsores de gasolina son un 2.2 JTS de 185 CV y un 3.2 V6 JTS de 260 CV, ambos de origen Holden y con inyección directa estequiométrica de gasolina. Las dos mecánicas estrenan el sistema Twin Phaser, que optimiza la potencia, el par y los consumos gracias a la variación de fase continua de las válvulas de admisión y de escape. El 2.2 JTS ofrece un par de 23,4 mkg a 4.500 rpm, aunque cuenta con el 88 por ciento de esa cantidad a partir de 2.000 rpm. Este motor le permite, según Alfa, alcanzar los 222 km/h de velocidad máxima y lograr los 100 km/h desde parado en 8,6 segundos.El motor 3.2 V6 supone una evolución del anterior V6 de la marca. Esta mecánica es 20 CV más potente, alcanza los 260 CV, y su par es notablemente más poderoso. Éste se incrementa un 11 por ciento y alcanza los 32,8 mkg a 4.500 rpm y ofrece el 90 por ciento del mismo a partir de 1.500 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y su velocidad máxima es de 240 km/h.El Diesel que equipará este Brera es un 2.4 JTD Multijet, similar al que monta el 159 pero potenciado de los 175 a los 200 CV.Hemos podido conducir las dos variantes de gasolina con buenas impresiones en ambas. El 2.2 es un motor voluntarioso que sorprende por su buen comportamiento a medio régimen, aunque no nos han terminado de convencer los desarrollos del cambio (manual de seis relaciones) pues son algo más largos de lo esperado, teniendo en cuenta el carácter deportivo que se le quiere imprimir a este modelo. Lo que sí está presente es un sonido “de carreras", que multiplica las sensaciones al volante, aunque puede llegar a molestar con el paso de los kilómetros. El 3.2 V6 es un motor más contundente en todos sus apartados, aunque, bajo mi punto de vista, le falta algo de “chicha" para poder equipararse con el homónimo del Grupo Volkswagen-Audi. Es más una cuestión de sensaciones que de datos reales, pues aún no tenemos las mediciones completas del V6 de Alfa, pero la impresión que nos ha dado es que no es un motor tan “redondo" como el del fabricante alemán. Es difícil no quedar prendado de la belleza que exhala esta nueva creación de Alfa, el Brera. Los modelos de la casa italiana siempre destacan por su diseño espectacular y deportivo y el Brera no podía ser una excepción. Al contrario, el deportivo de la automovilística italiana es realmente bonito. Personalmente, sólo había visto el Brera en fotos y he de reconocer que al natural la impresión es incluso mejor.El frontal conserva el ADN de Alfa de la última época, con el logo de la marca enmarcado en una toma de parrilla triangular. El resto de elementos de esta parte delantera converge en él, tanto los faros, de diseño afilado y compuestos de tres ópticas, como la línea dinámica del capó. Lateralmente, destaca la fluidez de líneas, la musculatura de la carrocería, representada por unos pasos de rueda ensanchados, una cintura alta y un spoiler discreto pero efectivo colocado. Atrás, lo primero que llama la atención es la cuádruple salida de escape, las ópticas afiladas y el aspecto ensanchado. El diseño ha sido obra del Giorgio Giugiaro, que fue el encargado de concebir el prototipo del Brera, que pudimos ver por primera vez en el Salón de Ginebra de 2003 y del que apenas se han realizado modificaciones. La producción y la ingeniería han corrido a cargo de la empresa Pininfarina.El Brera llegará a nuestro mercado el próximo mes de febrero para ocupar el puesto que dejará el Alfa GTV, aunque con mayor ambición, tanto por motores, como por concepto y, por supuesto, por precio. La gama española estará compuesta inicialmente por dos propulsores, ambos de gasolina, y poco después llegará el Diesel, que seguramente aglutinará gran parte de las ventas del Brera. Los dos propulsores de gasolina son un 2.2 JTS de 185 CV y un 3.2 V6 JTS de 260 CV, ambos de origen Holden y con inyección directa estequiométrica de gasolina. Las dos mecánicas estrenan el sistema Twin Phaser, que optimiza la potencia, el par y los consumos gracias a la variación de fase continua de las válvulas de admisión y de escape. El 2.2 JTS ofrece un par de 23,4 mkg a 4.500 rpm, aunque cuenta con el 88 por ciento de esa cantidad a partir de 2.000 rpm. Este motor le permite, según Alfa, alcanzar los 222 km/h de velocidad máxima y lograr los 100 km/h desde parado en 8,6 segundos.El motor 3.2 V6 supone una evolución del anterior V6 de la marca. Esta mecánica es 20 CV más potente, alcanza los 260 CV, y su par es notablemente más poderoso. Éste se incrementa un 11 por ciento y alcanza los 32,8 mkg a 4.500 rpm y ofrece el 90 por ciento del mismo a partir de 1.500 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y su velocidad máxima es de 240 km/h.El Diesel que equipará este Brera es un 2.4 JTD Multijet, similar al que monta el 159 pero potenciado de los 175 a los 200 CV.Hemos podido conducir las dos variantes de gasolina con buenas impresiones en ambas. El 2.2 es un motor voluntarioso que sorprende por su buen comportamiento a medio régimen, aunque no nos han terminado de convencer los desarrollos del cambio (manual de seis relaciones) pues son algo más largos de lo esperado, teniendo en cuenta el carácter deportivo que se le quiere imprimir a este modelo. Lo que sí está presente es un sonido “de carreras", que multiplica las sensaciones al volante, aunque puede llegar a molestar con el paso de los kilómetros. El 3.2 V6 es un motor más contundente en todos sus apartados, aunque, bajo mi punto de vista, le falta algo de “chicha" para poder equipararse con el homónimo del Grupo Volkswagen-Audi. Es más una cuestión de sensaciones que de datos reales, pues aún no tenemos las mediciones completas del V6 de Alfa, pero la impresión que nos ha dado es que no es un motor tan “redondo" como el del fabricante alemán. Es difícil no quedar prendado de la belleza que exhala esta nueva creación de Alfa, el Brera. Los modelos de la casa italiana siempre destacan por su diseño espectacular y deportivo y el Brera no podía ser una excepción. Al contrario, el deportivo de la automovilística italiana es realmente bonito. Personalmente, sólo había visto el Brera en fotos y he de reconocer que al natural la impresión es incluso mejor.El frontal conserva el ADN de Alfa de la última época, con el logo de la marca enmarcado en una toma de parrilla triangular. El resto de elementos de esta parte delantera converge en él, tanto los faros, de diseño afilado y compuestos de tres ópticas, como la línea dinámica del capó. Lateralmente, destaca la fluidez de líneas, la musculatura de la carrocería, representada por unos pasos de rueda ensanchados, una cintura alta y un spoiler discreto pero efectivo colocado. Atrás, lo primero que llama la atención es la cuádruple salida de escape, las ópticas afiladas y el aspecto ensanchado. El diseño ha sido obra del Giorgio Giugiaro, que fue el encargado de concebir el prototipo del Brera, que pudimos ver por primera vez en el Salón de Ginebra de 2003 y del que apenas se han realizado modificaciones. La producción y la ingeniería han corrido a cargo de la empresa Pininfarina.El Brera llegará a nuestro mercado el próximo mes de febrero para ocupar el puesto que dejará el Alfa GTV, aunque con mayor ambición, tanto por motores, como por concepto y, por supuesto, por precio. La gama española estará compuesta inicialmente por dos propulsores, ambos de gasolina, y poco después llegará el Diesel, que seguramente aglutinará gran parte de las ventas del Brera. Los dos propulsores de gasolina son un 2.2 JTS de 185 CV y un 3.2 V6 JTS de 260 CV, ambos de origen Holden y con inyección directa estequiométrica de gasolina. Las dos mecánicas estrenan el sistema Twin Phaser, que optimiza la potencia, el par y los consumos gracias a la variación de fase continua de las válvulas de admisión y de escape. El 2.2 JTS ofrece un par de 23,4 mkg a 4.500 rpm, aunque cuenta con el 88 por ciento de esa cantidad a partir de 2.000 rpm. Este motor le permite, según Alfa, alcanzar los 222 km/h de velocidad máxima y lograr los 100 km/h desde parado en 8,6 segundos.El motor 3.2 V6 supone una evolución del anterior V6 de la marca. Esta mecánica es 20 CV más potente, alcanza los 260 CV, y su par es notablemente más poderoso. Éste se incrementa un 11 por ciento y alcanza los 32,8 mkg a 4.500 rpm y ofrece el 90 por ciento del mismo a partir de 1.500 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y su velocidad máxima es de 240 km/h.El Diesel que equipará este Brera es un 2.4 JTD Multijet, similar al que monta el 159 pero potenciado de los 175 a los 200 CV.Hemos podido conducir las dos variantes de gasolina con buenas impresiones en ambas. El 2.2 es un motor voluntarioso que sorprende por su buen comportamiento a medio régimen, aunque no nos han terminado de convencer los desarrollos del cambio (manual de seis relaciones) pues son algo más largos de lo esperado, teniendo en cuenta el carácter deportivo que se le quiere imprimir a este modelo. Lo que sí está presente es un sonido “de carreras", que multiplica las sensaciones al volante, aunque puede llegar a molestar con el paso de los kilómetros. El 3.2 V6 es un motor más contundente en todos sus apartados, aunque, bajo mi punto de vista, le falta algo de “chicha" para poder equipararse con el homónimo del Grupo Volkswagen-Audi. Es más una cuestión de sensaciones que de datos reales, pues aún no tenemos las mediciones completas del V6 de Alfa, pero la impresión que nos ha dado es que no es un motor tan “redondo" como el del fabricante alemán. Es difícil no quedar prendado de la belleza que exhala esta nueva creación de Alfa, el Brera. Los modelos de la casa italiana siempre destacan por su diseño espectacular y deportivo y el Brera no podía ser una excepción. Al contrario, el deportivo de la automovilística italiana es realmente bonito. Personalmente, sólo había visto el Brera en fotos y he de reconocer que al natural la impresión es incluso mejor.El frontal conserva el ADN de Alfa de la última época, con el logo de la marca enmarcado en una toma de parrilla triangular. El resto de elementos de esta parte delantera converge en él, tanto los faros, de diseño afilado y compuestos de tres ópticas, como la línea dinámica del capó. Lateralmente, destaca la fluidez de líneas, la musculatura de la carrocería, representada por unos pasos de rueda ensanchados, una cintura alta y un spoiler discreto pero efectivo colocado. Atrás, lo primero que llama la atención es la cuádruple salida de escape, las ópticas afiladas y el aspecto ensanchado. El diseño ha sido obra del Giorgio Giugiaro, que fue el encargado de concebir el prototipo del Brera, que pudimos ver por primera vez en el Salón de Ginebra de 2003 y del que apenas se han realizado modificaciones. La producción y la ingeniería han corrido a cargo de la empresa Pininfarina.El Brera llegará a nuestro mercado el próximo mes de febrero para ocupar el puesto que dejará el Alfa GTV, aunque con mayor ambición, tanto por motores, como por concepto y, por supuesto, por precio. La gama española estará compuesta inicialmente por dos propulsores, ambos de gasolina, y poco después llegará el Diesel, que seguramente aglutinará gran parte de las ventas del Brera. Los dos propulsores de gasolina son un 2.2 JTS de 185 CV y un 3.2 V6 JTS de 260 CV, ambos de origen Holden y con inyección directa estequiométrica de gasolina. Las dos mecánicas estrenan el sistema Twin Phaser, que optimiza la potencia, el par y los consumos gracias a la variación de fase continua de las válvulas de admisión y de escape. El 2.2 JTS ofrece un par de 23,4 mkg a 4.500 rpm, aunque cuenta con el 88 por ciento de esa cantidad a partir de 2.000 rpm. Este motor le permite, según Alfa, alcanzar los 222 km/h de velocidad máxima y lograr los 100 km/h desde parado en 8,6 segundos.El motor 3.2 V6 supone una evolución del anterior V6 de la marca. Esta mecánica es 20 CV más potente, alcanza los 260 CV, y su par es notablemente más poderoso. Éste se incrementa un 11 por ciento y alcanza los 32,8 mkg a 4.500 rpm y ofrece el 90 por ciento del mismo a partir de 1.500 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y su velocidad máxima es de 240 km/h.El Diesel que equipará este Brera es un 2.4 JTD Multijet, similar al que monta el 159 pero potenciado de los 175 a los 200 CV.Hemos podido conducir las dos variantes de gasolina con buenas impresiones en ambas. El 2.2 es un motor voluntarioso que sorprende por su buen comportamiento a medio régimen, aunque no nos han terminado de convencer los desarrollos del cambio (manual de seis relaciones) pues son algo más largos de lo esperado, teniendo en cuenta el carácter deportivo que se le quiere imprimir a este modelo. Lo que sí está presente es un sonido “de carreras", que multiplica las sensaciones al volante, aunque puede llegar a molestar con el paso de los kilómetros. El 3.2 V6 es un motor más contundente en todos sus apartados, aunque, bajo mi punto de vista, le falta algo de “chicha" para poder equipararse con el homónimo del Grupo Volkswagen-Audi. Es más una cuestión de sensaciones que de datos reales, pues aún no tenemos las mediciones completas del V6 de Alfa, pero la impresión que nos ha dado es que no es un motor tan “redondo" como el del fabricante alemán.