Alfa 156 Sportwagon 1.9 JTD

La variante familiar del Alfa 156 conserva las virtudes deportivas de la berlina, con el buen hacer del motor 1.9 JTD, al tiempo que impacta por su particular estilo.

Alfa 156 Sportwagon 1.9 JTD
Alfa 156 Sportwagon 1.9 JTD

¿Familiar o coupé? ¿"Coupé-wagon" o "Station-coupe"? El estilo y la deportividad han cincelado la carrocería de este personalísimo familiar de Alfa. Construido sobre la plataforma del Alfa 156, aunque el morro y la carrocería hasta el pilar central son idénticos, el remate de la trasera le otorga una estética exclusiva (y bella, en nuestra opinión). La denominación Sportwagon le viene a este coche como anillo al dedo, porque esta variante de carrocería del 156 es justamente eso, una extensión de las cualidades deportivas del 156 cuyas líneas diseñó Walter de Silva (ahora en Seat). No entra en el típico juego de los familiares, es decir, maximizar la capacidad de carga comprometiendo el equilibrio estético. El Sportwagon es una osada propuesta de estilo que, gracias al techo alargado, mejora aún más el CX, coeficiente de penetración en el aire, del 156. Y esto lo ha conseguido con la línea descendente del techo, el estrechamiento de la carrocería y una pronunciada inclinación de la luna trasera, todo sin aumentar el voladizo trasero. El precio a pagar se traduce en muy modesta capacidad del maletero: de los 380 dm3 de la berlina, se pasa a 360 dm3. Obviamente, la configuración con el portón y los asientos posteriores abatibles permiten superar holgadamente esa cifra y prolongar la carga hasta el nivel del techo a costa de la visibilidad. De todas maneras, el volumen práctico del maletero del Sportwagon no es mucho menor que el de algunos de sus posibles rivales, como el BMW 320d o el Volvo V40. Para compensar su acotado volumen de carga se ha puesto el esfuerzo en un diseño inteligente. Dispone de dos repisas sobre la que descansa la tapa del equipaje que hacen las veces de consolas, alojando una toma de eléctrica de 12 voltios y, opcionalmente, el cargador de CD. Por su parte, la superficie de carga puede darse la vuelta transformándose en un contenedor de plástico para albergar objetos mojados como botas y trajes de esquí. Una red de 20 centímetros de altura puede engancharse en distintas posiciones, dividiendo el maletero según las necesidades del momento. Opcionalmente, se pueden solicitar otras dos redes para asegurar la carga de distinta manera. Debajo del piso del maletero se oculta la rueda de repuesto del tipo "de emergencia". A pesar de la reducción del corte de la carrocería en la zona trasera, los pasajeros de las plazas posteriores han salido ganando: mejora el acceso, ya que las puertas son algo más grandes, y cuenta con una mayor altura al techo, que es bastante de agradecer.

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