Escuchar canciones familiares repetidamente puede ayudar a las personas con demencia

Según un estudio reciente, escuchar regularmente canciones que resultan familiares o significativas generó cambios tanto en la estructura como en la función del cerebro de las personas con deterioro cognitivo leve.

Elena Lozano

La exposición a canciones familiares y amadas puede beneficiar a las personas con demencia.
La exposición a canciones familiares y amadas puede beneficiar a las personas con demencia.

Una investigación reciente ha descubierto que escuchar repetidamente canciones familiares puede ayudar a las personas con deterioro cognitivo leve o enfermedad de Alzheimer temprana. El estudio utilizó música que los participantes conocían desde hacía mucho tiempo y que era importante para ellos. Escuchar repetidamente las canciones produjo cambios en la función mental y las estructuras dentro del cerebro.

La investigación fue preliminar e involucró solo a catorce participantes, seis de los cuales eran músicos profesionales. Aún así, los hallazgos agregan un creciente cuerpo de evidencia de que la exposición a música familiar y amada puede beneficiar a las personas con demencia.

“La mayor sorpresa fue que vimos algunos cambios en el cerebro que no necesariamente esperábamos. Es muy difícil mostrar cambios positivos en el cerebro de las personas con demencia”

El estudio, que se llevó a cabo en la Universidad de Toronto y Unity Health Toronto, fue dirigido por Michael Thaut, profesor de la Facultad de Música y la Facultad de Medicina Temerty de la Universidad de Toronto

“La mayor sorpresa fue que vimos algunos cambios en el cerebro que no necesariamente esperábamos. Es muy difícil mostrar cambios positivos en el cerebro de las personas con demencia”, explicó Thaut. Los cambios se produjeron en las vías neuronales del cerebro, en áreas que se correlacionan con el rendimiento de la memoria en las pruebas neurológicas. 

El estudio utilizó música que los participantes conocían desde hacía mucho tiempo y que era importante para ellos.
El estudio utilizó música que los participantes conocían desde hacía mucho tiempo y que era importante para ellos. Foto: IStock.

La característica más importante de la música utilizada en el estudio fue su relevancia para los participantes individuales, anotó. Cada persona estaba escuchando canciones que conocían y amaban y que eran un recuerdo importante para ellos.

"La música utilizada de esta manera, quizás, incluso podría retrasar el deterioro en el entorno de las enfermedades cerebrales que afectan la cognición"

“Es un estudio interesante. Hay una sección creciente de literatura sobre la influencia potencial de la participación en la música, así como otras áreas de las artes como vías para promover el beneficio cognitivo”, explicó Vijay Ramanan, consultor asociado sénior y profesor asistente en el Departamento de Neurología y la División de Neurología del Comportamiento de la Clínica Mayo, que no participó en el estudio. "La música utilizada de esta manera, quizás, incluso podría retrasar el deterioro en el entorno de las enfermedades cerebrales que afectan la cognición", agregó.

Beneficios de la música

Investigaciones anteriores han demostrado que escuchar música puede mejorar el estado de ánimo y la ansiedad en pacientes con demencia leve o Alzheimer temprano. No estaba claro si la música podría ayudar con el funcionamiento del cerebro.

Para probar esto, el equipo de investigación creó un estudio piloto, para observar los efectos de las canciones y melodías que son muy familiares e importantes para el oyente, a las que llamaron música autobiográficamente destacada. Reclutaron pacientes de la Clínica de Trastornos de la Memoria del Hospital St. Michael, que es un hogar para músicos y artistas profesionales.

Se creó una lista de reproducción individualizada de una hora de duración para cada participante.
Se creó una lista de reproducción individualizada de una hora de duración para cada participante. Foto: IStock.

Catorce participantes completaron el estudio. De estos, seis eran músicos (definidos como músicos profesionales y/o con formación musical formal). Se entrevistó a los participantes y se les pidió que identificaran la música instrumental o vocal que conocían desde hacía al menos 20 años y que tenía un significado especial para ellos.

Se creó una lista de reproducción individualizada de una hora de duración para cada participante. Éstas contenían piezas de muchos géneros musicales diferentes, y ambos grupos seleccionaron más música vocal que música instrumental.

Antes y después del período de estudio de tres semanas, se evaluó la función cognitiva de los participantes y se les realizó una resonancia magnética funcional del cerebro

Se pidió a los participantes que escucharan su lista de reproducción durante una hora todos los días durante tres semanas y que se concentraran en la música mientras escuchaban. Los cuidadores de los participantes también podían tomar parte en las sesiones de escucha.

Antes y después del período de estudio de tres semanas, se evaluó la función cognitiva de los participantes y se les realizó una resonancia magnética funcional del cerebro, durante la cual se les pidió que escucharan fragmentos cortos de música familiar y fragmentos de música nueva que coincidieran con el estilo de la que conocían.

Las pruebas cognitivas de los participantes mostraron una mejora significativa en las puntuaciones de memoria.
Las pruebas cognitivas de los participantes mostraron una mejora significativa en las puntuaciones de memoria. Foto: IStock.

Después del estudio, las pruebas cognitivas de los participantes mostraron una mejora significativa en las puntuaciones de memoria. Los autores señalaron que escuchar canciones conocidas durante mucho tiempo tiene un "impacto generalmente beneficioso" en los pacientes.

Algunos de los escáneres cerebrales mostraron cambios en las secciones de materia blanca del cerebro

Algunos de los escáneres cerebrales mostraron cambios en las secciones de materia blanca del cerebro. Los cambios en los cerebros de los músicos fueron más pequeños que los observados en los no músicos, lo que, según Ramanan, podría sugerir que los primeros ya tienen una red de memoria más eficiente para la música que quienes no lo son.

Fuente: Very Well Health.