Tesla considera dejar de cotizar en bolsa

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Por José Virgilio Ordaz (@Neckriagen).

 

No es raro que una compañía saque acciones a la bolsa de valores con el fin de capitalizarse –no hace mucho lo hizo Ferrari-. Si bien se entra en un mercado fuertemente especulativo, se espera que las acciones presenten un comportamiento positivo en el acumulado, con lo que tanto la firma como los compradores obtienen ganancias de cuando en cuando.

 

 

Claro, en el aspecto negativo, la volatilidad es muy fuerte y el mercado de valores crea y destruye fortunas en un pestañeo. Así lo ha comprobado Tesla que ha visto cómo el valor de sus acciones se ha comportado de manera veleidosa al compás de los Tweets de su director general, Elon Musk, bien sea menospreciando a sus inversionistas, a la prensa, a los buzos de rescate, o disculpándose por lo anterior.

 

La última publicación no fue menos incendiaria. Musk señaló que estaba considerando sacar a la compañía de las ofertas públicas de la bolsa para dirigirse únicamente con capital privado interno. Esta declaración disparó el valor de las acciones de Tesla hasta casi 390 dólares, para luego mantenerse en un rango por arriba de los 370 dólares, luego que el sudafricano afirmara que planeaba una recompra de 420 dólares por acción.

 

 

Esto nos da un gasto de más de 71,000 millones de dólares (MDD) para recuperar el total de su compañía, algo temerario –que no raro en Musk-, cuando se calcula que sus activos están valuados en 22,000 MDD, por lo que le faltan unos 50,000 MDD para completar su ambicioso plan.

 

Resulta más desconcertante aún cuando, pese a sus promesas de inicios de año, Tesla llegó a mitad de 2018 operando aún en números rojos, por lo que ante su nivel de deuda -742 MDD-, parece poco probable que Musk obtenga un préstamo bancario de tal envergadura en este momento, por lo que algunos analistas le dan un pico de no más de 50% de recuperación de acciones.

 

 

La mesa directivo de Tesla corroboró que el plan del sudafricano está bajo consideración. El tener el control total de su capital de inversión le ahorraría mucho trabajo a Musk, al no tener que atarse para satisfacer a sus accionistas, no realizar reportes públicos periódicos de sus finanzas y no depender de la volatilidad bursátil.

 

Como empresa pública, estamos sujetos a cambios bruscos en el precio de nuestras acciones que pueden ser una gran distracción para todos los que trabajan en Tesla, todos los cuales son accionistas. Ser públicos también nos somete al ciclo de ganancias trimestrales que ejerce una enorme presión sobre Tesla para tomar decisiones que pueden ser adecuadas para un trimestre dado, pero no necesariamente a largo plazo”, indicó Musk en una carta a sus empleados.

 

 

Contra las especulaciones, Musk dice tener los fondos necesarios para su proyecto, por lo que muchos sospechan que quizá haya encontrado a un socio que aporte el capital. Aunque nadie se atreve a dar nombres, Arabia Saudita recién se hizo con un poco menos del 5% de la marca, mismo caso de Tencent Holdings, de capital chino.

 

El ejecutivo señala que una vez que la operación de Tesla sea estable, con números negros y una producción sostenida, podrían volver a los mercados públicos. Musk posee casi el 20% de Tesla. Cuando la marca salió a bolsa en 2010, su valor era de 17 dólares por acción.

 

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