Porsche 911 2016: primeras impresiones

porsche-911-2016-1.jpg
porsche-911-2016-1.jpg

Por Manuel Fernández  (@Mfer_89) Fotos: Mao Carrera

 

Ver nota de lanzamiento

 

Con todo y que la más importante modificación en este 991/2 es el nuevo impulsor tres litros de doble turbo que conformará la gama Carrera y Carrera S, cabe resaltar que hubo intervenciones en la suspensión y en los frenos.

 

Debido a que en la edición 254 de Automóvil Panamericano evaluamos a fondo un Carrera S (de hecho, el mismo de las imágenes), optamos por un Carrera en el lanzamiento para tener un panorama más completo del renovado portafolio 911.

 

Lo primero: el motor. Ambos comienzan a dar lo mejor de sí a unas 2,700 vueltas, energía que se mantiene con contundencia pero mucha progresividad hasta el corte de inyección a 7,500 rpm.

 

 

Estando muy bien puestos a punto los dos turbos de geometría fija, no se puede esperar esa suavidad y homogeneidad impecable que daban los 3.4 y 3.8 aspirados, pero para la gran mayoría eso se compensará con la ganancia en aceleración, especialmente porque el torque máximo está disponible desde muy abajo en el tacómetro. Tiene mérito también que el ruido de escape haya conservado esa característica tonada de un bóxer, con ese canto rasposo y el ocasional gorgoreo, si bien tiende a ser más silencioso y aún con la opción de escape deportivo y presionando el botón para abrir más las salidas, los más puristas extrañarán la melodía de la anterior planta de poder.  

 

Aún más mérito tiene el hecho de que la considerable dosis de torque adicional no haya afectado las cualidades dinámicas del 911: sigue existiendo abundante tracción a la salida de curvas muy delicadas (en mucho ayuda el propulsor colgado atrás) y al usar la función Launch Control para arrancar de la forma más rápida posible (sale a 6,000 rpm, antes a 6,600), las ruedas muy rara vez patinarán aún en asfaltos sucios.

 

En todo lo demás, siguen existiendo otras virtudes típicas del 911, como un comportamiento bastante sensible a la transferencia de masas, siendo posible inducir sutiles movimientos de cola que no solo divierten, sino que ayudan muchas veces a redondear la trayectoria en un trazado y se corrigen con suavidad y tranquilidad a través de una impecable dirección. Además, en el modo Sport Plus la intervención del control de estabilidad no interrumpe en ningún momento el goce y la experiencia de conducción, actuando solo en una pérdida de control muy evidente.

 

 

Vale la pena dedicarle también unos renglones a unos frenos robustos y de una dosificación referente en la industria por su excelente retroalimentación, dejando sentir con claridad, a través del pedal, el límite máximo antes de que actúe el ABS. En nuestra unidad sin los discos carbono-cerámicos, la fatiga solo se hizo presente después de numerosas vueltas con detenciones constantes por arriba de los 240 km/h.

 

Ya en carretera, sale a relucir la excelente visibilidad que complementa a una postura al volante sin quejas, además de una calidad de marcha bastante sensata para el día a día, más cuando se equipan los amortiguadores de dureza variable. 

 

Los mejores vídeos