Nissan admite fallos deliberados en certificación de sus autos para Japón

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Por José Virgilio Ordaz (@Neckriagen).

 

En 2016, Mitsubishi terminó por aceptar que desde hacía décadas falseaba las pruebas de consumo de sus autos para el mercado interno japonés, lo que agravó aún más la ya de por sí precaria condición de la marca y la puso al borde de la quiebra, hasta que fue rescatada por Nissan, que compró un participación del 34% en la firma de los tres diamantes.

 

 

Esto provocó que el gobierno japonés revisara los procesos de certificación que se realizan a los autos que se fabrican en el archipiélago para el mercado interno, los cuales tienen que pasar una serie de evaluaciones con estándares más rigurosos que aquellos destinados a exportación, pues deben realizarse por personal certificado.

 

Se descubrió que varias marcas realizaban dichas inspecciones con personal no calificado y con sellos falsificados, siendo Subaru y Nissan las más afectadas, pues esta última se vio obligada a un Recall de 1.2 millones de unidades para realizar la revisión de ley, así como un paro técnico de todas sus plantas en Japón, menos una, para depurar sus procesos.

 

 

Ahora, tras una exhaustiva investigación interna, Nissan informa que ha encontrado datos no fidedignos en las pruebas de emisiones de 19 de sus modelos para el mercado interno, aunque pruebas de control realizadas con posterioridad indican que los autos permanecen dentro de los estándares gubernamentales de consumo y emisiones.

 

La alteración de las pruebas derivaría del hecho de que no se habrían realizado en un entorno que cumpliera con los estándares requeridos por el gobierno local. Nissan revisó una muestra de 2,200 actas de certificación a autos provenientes de todas sus plantas en Japón, encontrando errores en 1,200 de ellas, con elementos como velocidad, duración, temperatura y hasta calibración de los instrumentos que no eran acordes a los protocolos establecidos, es decir, no hay software de derrota ni nada parecido, como en el DieselGate.

 

 

Nissan considera que la falta de personal certificado y capacitado orilló a algunas plantas a contratar gente sin el perfil requerido, lo que derivó en estos fallos. Tras las pruebas de control, consideraron que no era necesario hacer un Recall en esta ocasión.

 

Cabe remarcar que estas pruebas son exclusivas para los modelos que se comercializan en Japón, para los que se exportan, estos ya han sido revisados por organismos locales de Estados Unidos y Europa a profundidad tras el DieselGate, lo mismo para autos fabricados en plantas de Nissan fuera de Japón, sin que se encuentren anomalías.

 

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