Mercedes-AMG GT R, presentación

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Por Santiago Álvarez (@santi_al91)

 

Otro de los modelos que debuta oficialmente en el marco del Goodwood Festival of Speed 2016 es el Mercedes-AMG GT R. Tal como la misma marca había anticipado, se trata de una variante del AMG GT con mayor potencia y varios cambios para brindar un manejo más ágil.

 

 

Su carrocería ahora cuenta con varias piezas en fibra de carbono, como las puertas y el techo, así como elementos del piso de la estructura y el espacio que aloja el motor, a fin de incrementar la rigidez. Debido a esto y al empleo de rines de aluminio forjado (de 19 pulgadas adelante y 20 atrás) y sistema de escape de titanio, el AMG GT R es 15 kilos más ligero que el AMG GT S. Las salpicaderas también fueron modificadas, aumentando el ancho del auto en 4.6 centímetros adelante y 5.7 centímetros atrás.

 

 

También hay cambios en la aerodinámica, con el fin de brindar mayor apoyo a alta velocidad y mejorar la refrigeración de diversos componentes. Por ello estrena unas fascias más agresivas, un spoiler posterior fijo y un deflector de fibra de carbono en la parte frontal que, cuando se supera 80 km/h y se va con el modo de conducción Race activado, desciende cuatro centímetros para incrementar el “efecto suelo”, reduciendo la tendencia del frontal a elevarse e incrementando en 40 kilos la carga aerodinámica a 250 km/h respecto a la generada por el AMG GT estándar. En total, el auto es capaz de generar hasta 155 kg más de carga aerodinámica que las variantes convencionales.

 

 

En la cabina, los cambios obedecen a una reducción del material aislante y la incorporación de unos asientos con ajustes manuales, recubiertos con piel Nappa y microfibra. Opcionalmente se pueden agregar asientos deportivos que brindan mayor sujeción y unos cinturones de seguridad de color amarillo, que hacen juego con las costuras de las vestiduras. Para la carrocería hay un nuevo tono de pintura, llamado AMG Green Hell Magno, que hace referencia al nombre con que se conoce coloquialmente al circuito de Nürburgring Nordschleife.

 

 

Con el fin de optimizar el manejo, se incorporó una amortiguación regulable con tres posiciones (Comfort, Sport y Sport+), junto una suspensión tipo Coilover de ajuste manual. En el eje posterior se agregaron nuevos rodamientos, que disminuyen los movimientos de caída y convergencia de las ruedas, una barra estabilizadora más gruesa y un mecanismo electrónico (independiente de la dirección) que le permite a lar ruedas tener un ángulo de giro de hasta 1.5 grados. Por debajo de los 100 km/h, lo hacen en sentido contrario a las delanteras y sucede lo contrario cuando se supera dicha velocidad.

 

 

A su vez, el control de estabilidad ha sido recalibrado para esta versión, ofreciendo tres posiciones de intervención (On, Sport Handling Mode y Off), que se combinan con la posibilidad de elegir entre nueve grados de asistencia del control de tracción y el diferencial autoblocante. El tren de rodaje emplea unas llantas Michelin Pilot Sport Cup 2 de medida 275/35 R19 adelante y 325/30 R20 atrás.

 

 

Bajo el cofre, Mercedes-AMG recurrió al mismo motor V8 biturbo de cuatro litros que emplean los demás AMG GT, pero con varios cambios para incrementar su desempeño. Entre ellos un par de turbocargadores nuevos que brindan mayor presión de sobrealimentación, una relación de compresión modificada, un volante de inercia más ligero y la optimización de los sistemas de combustión y refrigeración con el fin de soportar temperaturas más elevadas. Con estos cambios, la potencia aumenta hasta los 585 HP, es decir, 75 HP más que en un AMG GT S.

 

 

El AMG GT R también conserva la transmisión automática AMG SpeedShift DCT-7 de siete marchas de los demás modelos, pero con modificaciones en sus relaciones (la primera es más larga y la séptima más corta), un sistema de refrigeración más eficiente y un eje de transmisión de fibra de carbono, que es 40% más ligero que el de un AMG GT S (apenas pesa 13.7 kg). La función de arranque Race Start también fue modificada para que el motor pueda alcanzar un régimen de giro más alto justo antes de iniciar la maniobra.

 

 

Con todas estas modificaciones, el Mercedes-AMG GT R es capaz de acelerar hasta 100 km/h en 3.6 segundos (0.2 segundos menos que el AMG GT S) y alcanzar una velocidad máxima de 318 km/h. Para detener los 1,630 kilos de peso, se instalaron unos frenos de disco carbocerámicos de 390 mm en el eje delantero y  360 mm en el posterior, aunque opcionalmente se podrá adquirir un sistema de frenado de alto rendimiento, que reduce el peso en 17 kilos.

 

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