Marcas estadounidenses consideran la permanencia de varios modelos

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Por José Virgilio Ordaz (@Neckriagen).

 

Tal como en México, donde las ventas caen mes con mes, pero donde algunas marcas resultan especialmente golpeadas y otras no paran de crecer, en Estados Unidos, aunque a un ritmo más lento, el mercado automotriz no deja de desacelerar, pero mientras que caen las ventas de sedanes, hatchbacks y coupés, la ganancia es para SUVs, Crossovers y pick-ups.

 

Por ello no suena raro que incluso se rescaten nombres como Bronco o Blazer para nuevos productos, aunque, en el lado contrario, la guillotina comienza a balancearse sobre otros. FCA recién desapareció a los Dodge Dart y Chrysler 200 sin dejar rastro, por ejemplo, pero ahora la amenaza se cierne sobre otros modelos.

 

 

Según los informes, General Motors podría dejar de producir el Chevrolet Sonic tan pronto como este año. Si bien recibió un lavado de cara mayor en 2016, el modelo data de 2011 y sus ventas se desploman en los Estados Unidos a la par que crecen las de la Trax. Se espera que el rechazo a regulaciones ambientales más estrictas por parte de Donald Trump también afecte aún más las ventas de autos pequeños en la Unión Americana.

 

Esto habría que tomarlo con cautela, ya que si bien los vehículos para Estados Unidos se producen en Michigan, el modelo también se monta en México, Colombia, China, Corea, Tailandia y Rusia, por lo que para mercados emergentes sí podría recibir un sustituto, o bien, ser reemplazado de manera indirecta por el Sail/Nuevo Aveo.

 

 

Por su parte, Ford podría tomar una decisión que ya hemos venido esperando desde hace mucho: ante el prolongado retraso de la séptima generación del subcompacto Fiesta, el modelo actual, que se produce en México, desaparecería de la oferta estadounidense para dejar su lugar a la EcoSport. No está clara su suerte en Latinoamérica, pero podría ser paulatinamente relevado por el Figo /Ka+.

 

 

El Ford Taurus, otrora el campeón de ventas de la marca, sólo superado por la F-150, también pasaría a formar parte del panteón automotriz. Se había considerado trasladar su producción a China, pero la guerra comercial en que están enfrascados los Estados Unidos y el gigante asiático podría ser el último clavo en su ataúd.

 

 

Con un modelo como el Honda Accord con números sanos en años anteriores y una muy celebrada nueva generación obligada a paros técnicos por la caída en ventas, no es raro que otros modelos también estén en riesgo de desaparecer justo ahora, como el Chevrolet Impala (junto con sus derivados Buick LaCrosse y Cadillac XTS), el Chrysler 300 o el Dodge Challenger.

 

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