Los puntos finos del GP de México

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Por Marco Robles (@MarkiMarkand)

 

El Gran Premio de México está aquí y a unas horas de que los monoplazas de Fórmula 1 salten a la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez, el tema del día se ha centrado en la baja densidad de aire en la Ciudad de México y la evolución del pavimento del trazado capitalino.

 

Al estar a 2,200 metros sobre el nivel del mar, el aire de la Ciudad de México es más ligero que en cualquier otra pista que visite la Fórmula 1, por ello el nivel de apoyo aerodinámico del auto se ve afectado.

 

Como una solución, los equipos trajeron a nuestro país una configuración de alerones de alta carga, es decir, que generan mucho downforce (que es lo que pasa cuando el aire pasa por los alerones y empuja el auto hacia el piso) pero a pesar de ello, los niveles de apoyo aerodinámico estarán a niveles de Monza, una pista muy rápida con largas rectas, donde se utiliza una configuración de baja carga.

 

Es por ello que los pilotos afirman que deben llevar el auto con mucho cuidado en esta pista, pues las curvas lentas y técnicas se vuelven más complicadas con este bajo apoyo aerodinámico.

 

El segundo punto en el que afecta la altura es el enfriamiento, pues de igual forma el aire menos denso hace que tengan que utilizarse entradas en los pontones más amplias, para refrescar los radiadores del motor y el turbo, así como en los sistemas de enfriamiento de los frenos, que sufren una violenta frenada de 366 km/h a 100 al final de la recta principal.

 

Otro elemento que sufre en estas condiciones es el motor, pues el turbo tiene que trabajar a fondo para compensar la falta de aire y poder generar los más de 700 caballos de fuerza que se envían a las ruedas posteriores, aunque los ingenieros aseguran que es muy poca la exigencia extra en la unidad de poder.

 

“Desde el punto de vista técnico, los puntos clave de esta carrera vienen de la gran altitud de la Ciudad de México, donde tenemos una presión atmosférica 80% menor que en las demás pistas. Esto significa una reducción en la fuerza aerodinámica y en el arrastre aerodinámico del auto, lo que significa niveles bajos de adherencia de los neumáticos y el trabajo de los frenos es fuerte.

 

“Por otro lado, también es complicado para los pilotos, pues tenemos niveles de downforce similares a los de Monza, pero con muchas más curvas, lo que se convierte en un dolor de cabeza para ellos, pero nos puede ayudar a tener una carrera emocionante”, afirmó Paddy Lowe, director ejecutivo técnico de Mercedes-AMG.

 

Finalmente el pavimento es otro de los puntos de interés del fin de semana, saber su evolución respecto al año pasado cuando estaba totalmente nuevo y con muy poca adherencia.

 

“Estuvimos aquí el año pasado y tenemos esperanzas de que la pista haya evolucionado este año, es por ello que traemos por primera vez el compuesto Supersuave, que seguramete nos dará una idea de la mejora de la pista en las primeras prácticas”, comentó Paul Hembery, director deportivo de Pirelli.

 

Junto a Monza y Bakú, México es una de las pistas más rápidas de la temporada y con el paso de diferentes carreras en este trazado, incluida la visita del WEC a principios de septiembre, Pirelli espera que haya mucha más goma en la superficie y por ende un mejor agarre.

 

La firma italiana señala la salida del Foro Sol hacia la recta como el punto donde más sufrirán los neumáticos y anticipa que la velocidad máxima al final de la recta superará los 366 km/h del año pasado.

 

Además, se espera que el domingo la lluvia se pueda presentar en la carrera, lo que podría dar un giro inesperado al resultado.

 

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