Kia Soul: contacto exclusivo en México

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Por Manuel Fernández ((Mfer_89) Fotos: Carlos Quevedo

 

El Soul ya va en su segunda generación, ubicándose en la gama Kia entre el Rio y el Forte y basándose en la plataforma del primero. Por su longitud, califica como un crossover de entrada al no exceder los 4.2 metros.

 

Algunos de sus competidores más cercanos serían el Peugeot 2008, el Nissan Juke (aunque éste es mucho más potente) y, por dimensiones mas no por nivel de precios, el MINI Countryman. Podrían clasificar como rivales el Fiat 500X o el Mazda CX-3, aunque son un poco más largos.

 

 

Con respecto al primer Soul que conocimos en 2009, el progreso es tan evidente como en otros modelos de Kia aparecidos en el último lustro. En ese sentido hay que resaltar que el ingreso de la coreana a México se da justo en su época más competitiva, algo que decimos con conocimiento de causa pues en otros mercados pudimos probar muy de cerca autos como el Picanto, la pasada generación del Forte, el Cadenza, el anterior Optima (además del actual) o tres generaciones del Rio.

 

A la redacción llegó un Soul con un cuatro en línea 1.6 de 122 caballos (no es el mismo GDI del Rio) acoplado a una caja automática de seis velocidades, si bien habrá una manual con el mismo número de marchas y, como tope de gama, un 2.0 de 152 hp compartido con el Forte o la Sportage.

 

La prioridad es hacia un funcionamiento refinado, con una transmisión muy suave entre cambios y lo suficientemente rápida bajo exigencia, con un kick-down que no se tarda más de la cuenta en reaccionar al requerir una mayor aceleración. El comentado 1.6 muestra una respuesta correcta (no se puede pedir algo contundente), dando lo mejor de sí a partir de las 3,500 revoluciones.

 

 

Por sonoridad, comodidad de suspensión y nivel de acabados ya se aleja bastante del Rio y se acerca más al Forte, con un andar suave en ciudad aunque con un toque firme que le brinda mayor control en asfaltos irregulares o vías rápidas.

 

No notamos fallos evidentes en ajustes y en cuanto a materiales y botones todo se siente bien hecho. Las vestiduras de tela son gruesas y en general todo se percibe durable. Otro aspecto que vale la pena comentar es el buen espacio interior para ambas filas de asientos a lo largo si pensamos en el contenido tamaño, pues la figura cuadrada ya nos deja saber sobre la buena habitabilidad para los más altos. En ese sentido supera a un 2008, al Juke o a un Suzuki S-Cross.

 

Por el momento no se ha revelado el rango de precios, pero sí se anticipa que todas las versiones tendrán seis bolsas de aire y control de estabilidad (VSC). Llegará en abril con procedencia coreana.

 

Esperen la prueba completa en la edición 256 de AUTOMÓVIL Panamericano. 

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