Hamilton mandó en México

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Por Marco Robles (@MarkiMarkand)

 

Lewis Hamilton no baja los brazos y aunque sabe que es una tarea titánica arrebatarle el campeonato del mundo a Nico Rosberg, sigue peleando a fondo y hoy obtuvo una victoria contundente en el Gran Premio de México, que por segundo año vivió un lleno total con más de 135 mil personas vitorando a los pilotos de la máxima categoría.

 

El británico salió del Autódromo Hermanos Rodríguez con un déficit de 19 unidades frente al líder del campeonato cuando quedan 50 puntos en disputa, por lo que debe ganar el resto de las carreras (Brasil y Abu Dhabi) y esperar que la suerte esté de su lado.

 

Por el otro lado Hamilton empató en México las 51 victorias de Alain Prost, lo que lo coloca junto al tetracampeón francés en el segundo lugar de victorias y con la posibilidad de seguir sumando un palmarés que lo podría acercar a las 91 de Michael Schumacher.

 

“Es un equipo increíble, es fenomenal cómo trabajamos juntos y son en gran parte los culpables de este gran éxito.”

 

La carrera comenzó a tambor batiente con Hamilton saltando desde el primer lugar y detrás de él Max Verstappen buscando colocar su Red Bull en segundo puesto, pero Nico Rosberg defendió bien su posición. Lewis bloqueó, se siguió de frente en la curva 1 y salió por el pasto hasta la curva 3, mientras Verstappen empujaba a Rosberg fuera de la pista en la primera curva.

 

Todos se acomodaron, pero atrás Esteban Gutiérrez quedó en medio de tres autos y con el lado derecho de su Haas tocó al alemán Pascal Wehrlein de Manor, para mandarlo a la barda. En el incidente Wehrlein se llevó al Sauber de Marcus Ericcson, quien no tuvo que abandonar la competencia, pero toda la carrera se neutralizó tras el safety car.

 

También, en esa primera vuelta Carlos Sainz cerró al McLaren de Fernando Alonso, mandándolo a la pista y dándonos una muestra del control que tiene el bicampeón mundial sobre su monoplaza, para no irse al muro y provocar un accidente más grave. Sainz recibió cinco segundos de penalización por el movimiento.

 

Tras el reinicio todo se normalizó, Hamilton comenzó a estirar su ventaja y Rosberg se mantuvo tranquilo en el segundo puesto y Max Verstappen seguía empujando para alcanzar al alemán y tratar de ganar un puesto más alto en el podio.

 

Sergio Pérez le puso emoción a la carrera y a su pelea con los Williams, pero desafortunadamente todo lo que ganaba en las curvas lo acababa perdiendo en la recta principal, primero contra Valtteri Bottas, quien empató al mexicano en el séptimo puesto del campeonato de pilotos con 85 puntos y posteriormente con Felipe Massa, quienes aprovecharon la mejor velocidad punta del Williams para mantener al Force India de Pérez a raya toda la carrera.

 

Tal velocidad punta hizo que Valtteri Bottas marcara 372.5 km/h en el radar del final de la recta y se quedara a 0.1 km/h de empatar el récord histórico de velocidad máxima, que desde 2005 posee Juan Pablo Montoya y McLaren con 372.6 kilómetros por hora.

 

Cuando parecía que no tendríamos más emociones llegó Sebastian Vettel y su Ferrari a presionar a Max Verstappen, quien unos giros antes perdió la oportunidad de obtener el segundo lugar al irse de largo en la frenada antes del estadio, tratando de rebasar a Nico Rosberg.

 

Vettel comenzó a presionar al piloto de Red Bull y cuando planeaba el rebase al final de la recta principal, ambos alargaron la frenada y Verstappen tuvo que cortar la primera curva por el pasto.

 

El equipo le pidió que cediera la posición a Vettel, pero el holandés no lo hizo, mientras Sebastian reclamaba enloquecido por el radio al equipo e incluso ofendió al director de la carrera Charlie Whiting, en un arranque más de los que el hombre de Ferrari tuvo durante todo el fin de semana, donde insultó a Fernando Alonso, Carlos Sainz e incluso a Felipe Massa.

 

“Este mensaje es para Charlie: -vete a la mierda-.”

 

Un par de giros más tarde Daniel Ricciardo se unió a la pelea por el tercer sitio y justo en la entrada del estadio buscó rebasara Vettel, pero éste no cedió y terminaron tocándose, pero el alemán mantuvo el cuarto lugar detrás de Verstappen.

 

La bandera a cuadros llegó y Max se colocó tercero. Sobre la recta principal Sebastian acercó su auto al de Verstappen para hacerle una seña con el dedo indicando que esa no era la forma de hacer las cosas.

 

Finalmente, ya con el piloto de Red Bull a punto de subir al podio la FIA publicó una sanción de cinco segundos contra él por haber cortado la pista y ganado ventaja, por lo que fue relegado al quinto puesto y Vettel cambió la cara de frustración por una gran sonrisa mientras corría hacia el podio.

 

“Uso una gran variedad de señas y lenguaje, probablemente me sentí como cuando te enojas en el auto. Tienen que entender que la adrenalina está fluyendo en ese momento.

 

“Lo puse bajo presión, que es una situación muy difícil, nuestros neumáticos ya estaban muy usados y él abandonó la pista y no se movió, por lo que debes entender que estaba muy molesto.”

 

Tras las acciones de Vettel, tanto Verstappen, como Ricciardo y el asesor de la escudería Red Bull, se fueron contra el alemán afirmando que no merecía el tercer puesto y que un tetracampeón mundial no se podía comportar de esa manera ni hablar así.

 

Dos horas más tarde, los comisarios de la FIA decidieron que Vettel movio el auto de forma peligrosa en la frenada con Ricciardo, por lo que recibió una penalización de 10 segundos y dos puntos menos en su súper licencia, que lo envió al puesto 5 y dejó a Ricciardo como el tercer lugar de la carrera.

 

Emociones al rojo vivo en el Hermanos Rodríguez.

 

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