El Porsche Mission E de producción, en 2020

porschemissioneconcept201551.jpg
porschemissioneconcept201551.jpg

Por José Virgilio Ordaz.

 

El Porsche Mission E fue uno de los modelos que más llamó la atención tanto de la prensa especializada como del gran público en el pasado Salón de Frankfurt, bien sea por su diseño de avanzada pero con toques del sempiterno lenguaje de Porsche, bien por ser un sedán extremo, o bien por tratarse de la promesa de un auto eléctrico por parte del especialista germano. No pasó desapercibido para nadie.

 

Ahora, la cúpula directiva de Porsche acaba de aprobar que se continúe con el desarrollo del auto: "Incluso en un mundo automotriz enormemente cambiante, Porsche mantendrá su posición de avanzada con este fascinante automóvil deportivo", declaró Wolfgang Porsche, presidente del consejo de supervisión.

 

El concepto presentado en Frankfurt es un sedán fabricado en aluminio, acero y polímero reforzado con fibra de carbono, impulsado por dos motores síncronos con 600 caballos repartidos a las cuatro ruedas por un sistema de vectorización del par; a decir de la marca, las prestaciones estaban en el orden de los 3.5 segundos en el 0 a 100, pudiendo lograr un crono de “menos de ocho minutos Nordschleife”. La autonomía es de 500 kilómetros, mientras que podría cargar hasta el 80 % de su capacidad en 15 minutos; la recarga se puede hacer por medio de inducción.

 

No se sabe cuánto del modelo, demasiado conceptual, pervivirá en la versión de producción, para la cual Porsche ha destinado 700 millones de Euros (12,682 millones de pesos) para adecuar la planta de Stuttgart-Zuffenhausen, con lo que se crearán más de 1,000 empleos directos; nada mal en una época de necesaria austeridad para su casa matriz.

 

Los mejores vídeos