Aston Martin DBS

Será desvelado durante la próxima edición del Salón de Francfort como una de las guindas de la temporada. Se trata de la versión más elegante y deportiva del fabricante británico, que pretende llenar el hueco existente entre las versiones de calle y las de competición.
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Aston Martin DBS
Aston Martin DBS

Si no eres capaz de distinguir un Vantange de un DB9, no te molestes y mira directamente a las entradas de aire sobre el capó. Si te parece que rezuman competición, entonces estás delante del DBS, la última creación de Aston Martin. Según las palabras de Bez, “el DBS llena el hueco entre la calle y las carreras, entre el DB9 y el DBR9”, de manera que así habrá que entender el DBS quien quiera disfrutarlo. En teoría, según sus creadores, debería verse en su salsa tanto en un circuito como en una carretera de montaña.

Se puede tener ciertas reservas si nos atenemos al peso, con casi 1.695 kilos, al tamaño, 4,7 metros y a la potencia de su motor V12, de 517 caballos. Pero si te lo imaginas en una larga galopada por la autopista, más el recorrido por carreteras solitarias hacia un recóndito palacete –circuito incluido en la finca-, entonces el DBS puede acercarse mucho al medio de locomoción ideal.

Las mecánicas V12 venían asociadas hasta ahora a un par de transportines adicionales en las plazas traseras. El DBS deja el concepto Gran Turismo en lo que debe ser, con sólo dos plazas. La potencia nominal ha subido respecto al DB9 –sin alcanzar los 528 CV del Vanquish S-, pero todavía queda margen hasta los más de 600 que se encuentran en las variantes de circuitos, los DBR9 y DBRS9. Más compresión que nunca –10,9:1-, nuevos conductos de admisión y el par máximo queda cerca de los valores del Vanquish S, tanto en valor absoluto como en el régimen al que se alcanza. Se diría que la elasticidad es escasa, si se tiene en cuenta que el par máximo se alcanza a 5.750 rpm y el pico de potencia llega a 6.500: 750 rpm buenos, siendo puristas. Seguro que la conducción del DBS deja fuera lugar estos argumentos teóricos, válidos para cuando motores de seis cilindros y 150 caballos eran envidia.

El DBS le recorta 55 kilos de peso al DB9 a pesar de la profusión de elementos de lujo y confort. La explicación hay que buscarla en los paneles de carrocería de fibra de carbono, el primer Aston de serie que hace uso extensivo de estos elementos. Capós y aletas consiguen ahorrar una treintena de kilos. Aston presume de un excepcional acabado en la superficie de los paneles de carbono, gracias a la aplicación de una finísima capa de 200 micras de resina epoxy y vidrio, siguiendo la tradición de acabado de las carrocerías de la casa. Las llantas de 20 pulgadas, aunque sólo fuese por tamaño, incrementan el peso, pero sirven para dar cabida a unos verdaderos “adelgazadores” (bolsillo incluido), discos carbocerámicos ventilados de 398 mm que estrena el DBS. Este equipo de frenos dicen que ahorra 12,5 kilos respecto al convencional, con una presumible resistencia a todo tipo de utilizaciones. La “carcasa” para conseguir la ligereza con la suficiente rigidez, sigue siendo de aluminio.

A pesar del tamaño del motor V12, en Aston presumen de que más del 85 por ciento de la masa del coche se encuentra entre los ejes del coche. Con una inercia reducida, los frenos ligeros que restan masas no suspendidas y un reparto de pesos que proclaman “perfecto”, el comportamiento del DBS debería ser uno de sus principales atractivos. Lo acompañan con un sistema de amortiguación adaptativo, que incluye un modo específico para circuito. Para las modificaciones estilísticas, dicen que diseñadores y aerodinamistas han trabajado mano a mano para que las soluciones efectistas al ojo sean también eficaces. Los precios no se darán a conocer hasta principios de septiembre, cuando sea desvelado al público en el próximo Salón de Francfort.

El Salón del Automóvil de Frankfurt será también escenario para la presentación de los nuevos Aston Martin V8 Vantage N400 y DB9 LM, dos ediciones especiales inspiradas en la trayectoria de la compañía en las competiciones del motor.

El Vantage N400 conmemora las hazañas logradas en el circuito de Nürburgring, donde Aston Martin envió su V8 Vantage N24 para competir en su carrera de 24 horas. En las pruebas realizadas en dicho circuito con el N400, según informan desde la compañía, éste ha logrado recorrerlo en menos de ocho minutos. Incorpora algunos avances técnicos, cambios en la gama de colores y en la tapicería. Monta un motor V8 de 4.3 litros, que desarrolla hasta 400 caballos de potencia. También incluye un paquete deportivo compuesto de llantas de aluminio con terminaciones en grafito, cubiertas especiales y una barra trasera anti vuelcos (esto último para la versión coupé).

Se han modificado algunos detalles del diseño exterior, en la capota y en las luces traseras entre otras cosas; en el interior, el Vantage N400 incluye asientos de cuero negro perforados. Estará disponible en tres nuevos colores: negro Bergwerk, plata Lightning y naranja Karussell. Como equipamiento opcional, puede incorporar navegador, sistema de audio de 700W, Bluetooth, control de velocidad y asientos térmicos.

El DB9 LM, por su parte, conmemora la victoria de Aston Martin con el DBR9 este año en la clase GT1 de las 24 Horas de Le Mans. Esta edición especial, disponible sólo en versión coupé, cuenta con transmisión Touchtronic, pintura exterior plateada, interior tapizado en cuero negro y el paquete DB9 Sports Pack.

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