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Volvo C30 2.0d Powershift

Si el C30 era un coche atractivo, con la nueva caja de cambios Powershift se convierte en un vehículo para disfrutar de la conducción.
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Volvo C30 2.0d Powershift
Volvo C30 2.0d Powershift

Un vehículo ágil y confortable: el C30 destaca por su buen comportamiento en carretera pero, además, al vehículo de Volvo deben añadírsele las ventajas que incorpora el nuevo sistema de cambio diseñado por la marca sueca. La caja de cambios Powershift ofrece gran versatilidad al C30.

Con cambios suaves y progresivos, ya sea con el cambio automático o secuencial, el coche no se encuentra falto de potencia en ningún momento, al encontrarse perfectamente optimizada la relación de marchas. Esta novedosa caja de cambios consta de seis velocidades, y se encuentra disponible para la versión turbodiésel de 2 litros del C30, que cuenta con cuatro cilindros y 136 cv de potencia.

Un sistema de cambio automático perfecto para aquéllos que quieran disfrutar del asfalto, olvidándose de que su vehículo tiene marchas

La transmisión Powershift ha sido desarrollada por Volvo Cars, en colaboración con Getrag, y destaca, principalmente, por el uso de dos embragues húmedos, que funcionan de manera independiente. De esta manera, el primer embrague se encarga de administrar las marchas impares, es decir 1ª, 3ª, 5ª y marcha atrás, mientras que el segundo embrague controla las pares, 2ª, 4ª y 6ª.

Así, cuando se inicia la conducción, y entra la primera marcha, el otro embrague se encuentra preparando la segunda relación para hacerla funcionar en el momento que sea necesario, y cuando se ha engranado, el anterior embrague prepara la tercera, y así, de manera sucesiva. Todo ello ofrece como resultado que no exista en ningún momento pérdida de par, además de permitir un ahorro de combustible cercano al 8 por ciento en comparación con el cambio manual. Ambos embragues funcionan a través de una unidad de control electrohidráulica. Ésta se encarga de gestionar ambos discos, garantizando que funcionen de manera alternativa, por lo que mientras uno está abierto, el otro se encuentra cerrado.

Suave, silencioso y sin tirones. Así se conduce el Volvo C30 con Powershift, un cambio enérgico, pero que pasa desapercibido a la hora de disfrutar de la carretera

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