Mini Countryman, llega el pequeño gran SUV

La marca alemana adelanta la presentación del comentado Mini Countryman. El pequeño crossover no decepciona: en esencia es un Mini, pero es más versátil, habitable y confortable. La primera incursión de la marca fuera del segmento de los utilitarios se apunta un sobresaliente. No hay duda, con el Countryman se ha abierto la caja de Pandora: veremos lo que llega en los próximos meses.
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Mini Countryman, llega el pequeño gran SUV
Mini Countryman, llega el pequeño gran SUV

Lo que tienes ante tus ojos es la versión definitiva del tan esperado SUV de Mini. El Countryman es un hecho: después de las filtraciones, en Mini no han esperado más y han adelantado la presentación de su 4x4. Con este modelo, Mini amplia su gama hacia nuevos horizontes, mientras comparte plataforma con el recién estrenado BMW X1.

Su mayor versatilidad y su carácter todo camino no le alejan de la esencia Mini. Para nuestro deleite, el Mini Countryman de producción difiere bastante del concepto presentado en el Salón de París en septiembre de 2009: es mucho más Mini que aquel prototipo. Su línea de diseño responde al ADN de la marca alemana, aunque aporta algunos cambios como ese frontal más voluminoso, caracterizado por la nueva forma de los faros y la parrilla hexagonal –aspectos que ya hemos visto anticipados en el Beachcomber Concept-. Por su parte, los laterales y la trasera son puramente Mini, excepto por los bajos más voluminosos o los pasos de rueda, que nos recuerdan que estamos ante un pequeño todo camino. Así mismo, la versión definitiva cuenta con cuatro puertas y no dos, y añade un generoso portón trasero que accede a un maletero, más que amplio para tratarse de un Mini: hasta 1.170 litros.

Es la habitabilidad donde reside el punto fuerte del Countryman en comparación con el resto de la familia Mini. El interior es mucho más amplio, principalmente en la parte trasera y la comodidad es mayor si se escoge la opción de dos asientos individuales, aunque reduce la capacidad a cuatro plazas. Opcionalmente y sin coste adicional, se puede escoger la disposición con banqueta trasera, lo que merma la comodidad pero amplia la capacidad. Por su parte, los asientos delanteros están más elevados, lo que optimiza la visibilidad y conducción.

Al igual que ocurre con el exterior, nada más echar un vistazo al habitáculo sabemos que nos encontramos ante un Mini. El diseño del panel de instrumentos es el habitual, con el cuentakilómetros en el centro, el cuentarrevoluciones tras el volante y la integración del sistema Mini Central Rail con la pantalla central. No obstante, aporta nuevos lugares de almacenamiento individual que mejoran la capacidad y usabilidad del Countryman, así como nuevos añadidos estéticos, como los anillos de colores que rodean los relojes o las salidas de aire.

De serie, el Mini Central Rail incluye radio audio CD de última generación, pero se le pueden añadir mejoras como sistema de navegación, posibilidad de integrar el iPhone u otros smartphones como dicta su carácter Premium.

Entrando en materia mecánica, Mini anuncia cinco motorizaciones: dos Diesel y tres de gasolina. Por supuesto, todas disfrutan de las ventajas tecnológicas de eficiencia de los propulsores BMW de última generación. El rango de potencias oscila entre lo 90 CV del One D y los 184 CV del propulsor turboalimentado de inyección directa gasolina del Cooper S. Todas sin excepción cumplen los estándares de emisiones marcados por la normativa europea gracias a estar asociadas con sistemas como la recuperación energética de la frenada o el Start & Stop.

Los diferentes motores se ofrecen asociados a un cambio manual de seis velocidades y, opcionalmente, a uno automático secuencial también de seis relaciones. Aunque la marca no se pronuncia en lo que respecta a versiones deportivas, es de esperar que la gama se amplie con una variante John Cooper Works que sobrepase con holgura los 200 CV. Así lo demuestran las opciones de equipamiento que ya anuncian, como la suspensión deportiva o la posibilidad de añadir varios de los conocidos componentes JCW.

Otra de las señas de identidad del Mini Countryman es la configuración de tracción total inteligente ALL4 herencia BMW, la misma que ya conocemos del BMW X1. Además, se añaden los habituales sistemas como control de tracción, control de estabilidad o dirección electrónica.

No nos equivocábamos, Mini demuestra con su nueva aportación que el segmento de los utilitarios Premium no es el único donde se puede desenvolver. Le damos la bienvenida al primer Mini ‘grande’ de la casa.

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