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Mercedes GLK

Todo parecía apuntar a que la estrella del Salón de Pekín sería el Audi Q5, pero Mercedes no ha querido dejar pasar la oportunidad de insinuar que la estrella la siguen llevando sus coches en el frontal, y ha presentado en el mismo certamen y por sorpresa, la versión definitiva de su nuevo SUV, el Mercedes GLK.
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Mercedes GLK
Mercedes GLK

La guerra está servida en todos los frentes. Audi, BMW y Mercedes siguen siendo contendientes que se marcan de cerca y luchan por los clientes en todos los segmentos posibles. BMW estaba un tanto sola en el segmento de los SUV de tamaño medio —si hablamos de marcas de las denominadas Premium—, pero su soledad y hegemonía se han acabado y no por uno, sino por dos nuevos contendientes: el Audi Q5 y el Mercedes GLK.

En el pasado Salón de Detroit, bajo la apariencia y denominación de concepto, Mercedes ya nos apuntó cómo sería su futuro SUV de tamaño medio que respondería a la denominación de GLK. En esta edición del Salón de Pekín, Mercedes lo ha presentado ya en su forma definitiva, con todas sus armas dispuestas a entablar el combate en el mercado.

El nuevo Mercedes GLK mide 4,53 metros de longitud, 1,84 de ancho y 1,69 de alto; es decir, una longitud inferior en 5 cm con respecto al BMW X3 y 11 cm con el Audi Q5. Su imagen es ciertamente agresiva en todos los ángulos de vista, con unas líneas muy rectas y marcadas a lo largo de toda la carrocería.

En su interior se respira aire Mercedes, Clase C para ser más exactos. Y es que el nuevo Mercedes GLK toma no solo la plataforma del Mercedes C 4Matic, sino que también hereda de éste último su interior, tanto lo bueno como lo menos bueno. Y en este último aspecto tenemos que seguir diciendo que los materiales utilizados en algunas partes del coche no tienen la calidad visual de que hacen gala sus hermanos más mayores.

El Mercedes GLK sólo estará disponible con la tracción total permanente 4Matic desarrollada por Mercedes y que está presente en muchos otros modelos. Este sistema reparte el par motor en un porcentaje del 45 por ciento al tren delantero y el restante 55 al trasero en unas condiciones normales de adherencia que se distribuye de forma completamente automática entre ambos ejes en diferentes porcentajes dependiendo del estado de la carretera.

El Mercedes GLK dispone de un interruptor situado en la consola central que hace que entre en funcionamiento una serie de funciones orientadas hacia su utilización fuera del asfalto. Así, una vez pulsado este interruptor, se modifican las leyes de actuación de la caja de cambios, del acelerador electrónico y pone el control de estabilidad –ESP- en modo “off road” que mejora su funcionamiento cuando el coche circula por superficies deslizantes como arena o tierra.

En un principio, el nuevo Mercedes GLK contará con cuatro opciones mecánicas, dos de gasolina y dos turbodiesel. Los primeros son dos V6, con denominación GLK 280 y GLK 350 que anuncian una potencia máxima de 231 y 272 CV con unos consumos medios homologados de 10,2 y 10,4 l/100 km respectivamente.

En cuanto a las mecánicas turbodiesel se refiere, el GLK inicia su oferta con el nuevo motor de conducto común –common rail— denominado 220 CDI BlueEfficiency que anuncia 170 CV de potencia y un consumo medio de sólo 6,9 litros. En lo más alto de la escala se encuentra el V6 denominado GLK 320 CDI con 224 CV de potencia y un litro más de consumo medio. Todos ellos contarán con la caja de cambios automática de siete relaciones 7Gtronic.

El Mercedes GLK empezará su comercialización en nuestro continente hacia el mes de octubre. Los precios en nuestro mercado no se han facilitado, pero en su país de origen éstos anuncian 33.900 para el GLK 220 CDI, 36.600 para el GLK 280 CDI y 38.700 para los GLK 320 CDI y GLK 350.