Mazda RX-8 Hydrogen RE y Premacy Hydrogen RE Hybrid

El hidrógeno podría convertirse en el combustible del futuro como alternativa al petróleo, una energía sostenible y renovable, pero aún costosa para su aplicación masiva. Mazda avanza en esta materia y ya dispone de una flota experimental de RX-8 y Premacy movidos por hidrógeno –y electricidad– que auguran un futuro más limpio y esperanzador.
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Mazda RX-8 Hydrogen RE y Premacy Hydrogen RE Hybrid
Mazda RX-8 Hydrogen RE y Premacy Hydrogen RE Hybrid

Con la intención de contribuir a un mundo más limpio, Mazda se ha fijado como objetivo hasta 2015 que sus vehículos consuman un 30 por ciento menos de combustible y sus emisiones de CO2 se reduzcan en un 23 por ciento. Un reto importante que pasa por diversas acciones como la reducción de peso, el empleo de motores más eficientes y limpios y el desarrollo de nuevas tecnologías, como los vehículos alimentados por hidrógeno o los híbridos (hidrógeno y electricidad).

Precisamente en esta materia lleva trabajando más de 18 años y ahora se convierten en una realidad tangible en el RX-8 Hydrogen RE, un modelo experimental fruto del acuerdo con HyNor, proyecto para la creación de infraestructura de hidrógeno en Noruega con el fin de promover este gas como combustible alternativo, y en el Premacy Hydrogen RE Hybrid, un híbrido movido por electricidad y alimentado por hidrógeno.

Se ha elegido el RX-8 por la mejor adaptación de un motor rotativo para el uso del hidrógeno, ya que utiliza tecnologías y componentes existentes en el mercado y puede funcionar indistintamente con hidrógeno o gasolina con sólo pulsar un botón (incorpora un inyector adicional y electrónica adaptada para el uso de cada combustible).

El Mazda RX-8 Hydrogen RE puede funcionar indistintamente con hidrógeno o con gasolina.

Además, el motor rotativo dispone de cámaras separadas para admisión, combustión y escape, lo que permite inyectar directamente el hidrógeno en estado gaseoso a una temperatura inferior, entrando sólo en contacto en el último momento con las altas temperaturas de la cámara de combustión.

Otra característica destacable del hidrógeno es que produce menos energía que la gasolina a volúmenes equivalentes cuando entra en combustión (debido a su densidad). Eso significa que la cantidad requerida para la combustión ocuparía el 29,5 por ciento del volumen de la cámara de combustión, en comparación con el 1,7 por ciento de la gasolina.

Dado que el rendimiento energético del hidrógeno es inferior al de la gasolina (en la versión convencional el RX-8 desarrolla 231 CV), se ha limitado la potencia a 109 CV de forma electrónica para que el motor proporcione la misma cifra si funciona con hidrógeno o con gasolina. El cambio de funcionamiento del motor con hidrógeno a gasolina puede realizarse mientras se circula normalmente, siendo esta operación automática si el depósito de hidrógeno se vacía, mientras que para el paso de gasolina a gas es necesario que el vehículo esté detenido, aunque puede permanecer al ralentí.

Dispone de dos tanques cilíndricos situados en el maletero capaces de almacenar 105 litros de hidrógeno a 350 bar que permiten una autonomía de 100 km. Para casos de emergencia, y dada la escasa red de estaciones de servicio con suministro de hidrógeno cuenta también con un pequeño depósito de gasolina de sólo 5 litros para aumentar la autonomía en 45 km adicionales.

En lo que se refiere al coche no hay variaciones significativas en el bastidor, el habitáculo (incluye medidores de depósito de combustible de hidrógeno y de gasolina), carrocería (cuenta con dos bocas de llenado de combustible (una convencional y otra específica para el hidrógeno) y mecánica de este RX-8 frente a la versión convencional, a excepción de los requerimientos para su adaptación (inyectores, electrónica, válvulas de seguridad, depósitos, etc) y, lógicamente, la capacidad del maletero, que se ve mermada en gran medida por la incorporación de los depósitos.

En el uso normal no hay grandes diferencias, ya que su conducción no requiere atención especial, pero sí se aprecia un mayor nivel de ruido cuando se circula con hidrógeno. El repostaje tampoco necesita unas medidas especiales. Basta con apagar el motor y los dispositivos eléctricos, conectar el boquerel (lleva un ajuste de seguridad estanco) y en cinco minutos se puede llenar por completo el depósito de hidrógeno.

Todavía se trata de un proyecto experimental para flotas y organismos oficiales, pero los ingenieros de Mazda creen que esta tecnología podría llegar al consumidor final hacia el año 2020 como vehículos de producción en serie.

Mazda Premacy Hydrogen RE Hybrid

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