Publicidad

Lamborghini Sesto Elemento

Este espectacular concept muestra el futuro de los superdeportivos según Lamborghini. Sus 570 CV se combinan con una ligereza inusitada gracias al exhaustivo uso de la fibra de carbono, elemento que podemos encontrar incluso en los brazos de la suspensión.
-
Lamborghini Sesto Elemento
Lamborghini Sesto Elemento

Realizado casi íntegramente con el sexto elemento de la tabla periódica, el carbono, este Lamborghini es una majestuosa demostración tecnológica del fabricante italiano. Con el Sesto Elemento deja claro su dominio sobre la fibra de carbono, algo en lo que ha puesto mucho esfuerzo gracias a dos centros de desarrollo y a su colaboración con empresas de la industria aeronáutica como Boeing. Sin embargo, pese a ser un concept car, sus responsables afirman que “cada futuro Lamborghini estará imbuido por el espíritu del Sesto Elemento.”

Aparte de un chasis monocasco de fibra de carbono, el Lamborghini Sesto Elemento también emplea materiales plásticos reforzados con fibra de carbono (CFRP) en el subchasis delantero, en las cajas de absorción de impactos e incluso en el árbol de transmisión. La carrocería también es de CFRP y se pueden apreciar sus fibras a través de la pintura específica, en tono negro mate y con nanopartículas de cristal que aportan un brillo rojo en función de la incidencia de la luz.

La construcción ligera es su filosofía y prueba de ello son los 999 kg que arroja en la báscula. Combinados con un motor V10 central longitudinal de 570 CV, la relación peso/potencia resultante es de tan sólo 1,75 kg por CV, lo que da una idea de sus prestaciones: 2,5 segundos en el 0 a 100 km/h y una velocidad máxima “muy por encima de 300 km/h.” Como referencia, basta decir que un Lamborghini Gallardo LP 570-4 Superleggera pesa 1.340 kg y tiene una relación peso/potencia de 2,35 kg/CV.

El Lamborghini Sesto Elemento no renuncia a la tracción integral permanente, para lo que recurre a un diferencial central de acoplamiento viscoso, combinado con un autoblocante tarado al 45% en el eje posterior. El cambio es de tipo robotizado e-gear y los frenos, por su parte, cuentan con discos carbo-cerámicos que van alojados en vistosas llantas de CFRP.

La zona posterior llama la atención por su reducido voladizo y por la adopción de un difusor, un deflector aerodinámico y un alerón que aportan apoyo a alta velocidad. Como ya ocurría en el Lamborghini Miura, el cófano del motor forma una pieza con el parachoques y se abren al unísono. Para soportar el motor y los anclajes de la suspensión se recurre a un subchasis de aluminio. El titanio también se ha utilizado para gran parte de la tornillería, así como técnicas de unión derivadas de la industria aeroespacial. Todo en el Lamborghini Sesto Elemento es una batalla contra el peso, incluso las colas de escape, que están compuestas por una mezcla de polvo cerámico y resina sintética denominada Pyrosic muy resistente temperaturas de hasta 900 ºC.

En el minimalista interior sólo hay tres botones ubicados en la consola central, uno para poner en marcha el motor, otro para insertar la marcha atrás y el último para las luces, que son de tipo bi-xenón y están enfatizadas por medio de cuatro LED’s colocados verticalmente. Algún día todos los superdeportivos serán como este... al menos en nuestros sueños.

Galería relacionada

Lamborghini Sesto Elemento