Audi A3 TDI clubsport quattro

Audi muestra el potencial de la tecnología TDI con este prototipo de su A3 que cuenta con el conocido motor 2.0 TDI pero la potencia multiplicada hasta los 224 CV. Para homogeneizarlo, extrema la estética deportiva y lo adorna con tecnología electrónica de última generación.
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Audi A3 TDI clubsport quattro
Audi A3 TDI clubsport quattro

Puede que a algunos la imagen de este Audi A3 TDI clubsport quattro les parezca algo excesiva, pero es que el corazón de este prototipo también lo es y hay que estar al nivel. La razón de su existencia es, sin duda, el estreno de la más potente evolución del motor 2.0 TDI con conducto común. Es verdad, es un prototipo, pero, sin duda, en caso necesario Audi podría poner en la calle este cuatro cilindros de 224 CV. El motor TDI de 1.968 cm2 llega a este rendimiento gracias al uso de un turbocompresor optimizado y con una presión de sobrealimentación multiplicada. La presión de inyección del sistema de conducto común llega hasta 1.800 bar con inyectores piezoeléctricos y toberas de ocho orificios. El par máximo roza los 46 mkg, disponibles ya desde 1.750 rpm. Dado que el peso de este prototipo se limita a 1.475 kg, el clubsport llega a los 100 km/h en 6,6 segundos y su velocidad punta alcanza los 240 km/h.

Para que llame la atención nada más verlo, el Audi A3 TDI clubsport quattro muestra una imagen imponente, a base de un paquete de aditamentos aerodinámicos y de carrocería. La suspensión se rebaja en casi cuatro centímetros mientras que los aletines atornillados hacen ganar seis centímetros la anchura total. Los nuevos paragolpes también hacen alargar la longitud, ésta en cuatro centímetros. Pero, sin duda, los elementos más llamativos son las impresionantes llantas de 20 pulgadas y el omnipresente alerón trasero, visible desde todos los ángulos.

El no muy elegante ocho implantado en las puertas recuerda el año de su aparición y no deja de resultar un guiño al mundo de la competición. El morro luce una parrilla modificada mientras que los faros son bixenón y disponen de luces diurnas con tecnología LED. Las rejillas de las tomas de aire protagonizan el frontal, ya que la ganancia de potencia exige un incremento paralelo de la superficie de refrigeración.

Los hipertrofiados pasos de rueda se combinan con nuevas taloneras y extensiones de los guardabarros. Las carcasas de los retrovisores exteriores reciben un diseño diríanse que esculpidas por el viento. El pronunciado difusor trasero integra los dobles tubos de escape pero todo ello queda casi minimizado por el tremendo alerón posterior que parece sacado de un vehículo del WRC.

El marchamo deportivo se traslada al habitáculo donde se implantan asientos anatómicos de elevada sujeción lateral, tanto delante como detrás, aquí reducidos a dos plazas. El volante recibe un diseño achatado en su parte inferior, con un buen número de instrumentos y mandos tomados del mismísimo Audi R8.

También de otros bancos de órganos de la marca se elige el sistema de transmisión, que es el quattro con embrague multidisco intermedio emplazado cerca del tren trasero, para equilibrar mejor las masas. La caja de cambios es de seis marchas, manual, con su carcasa fabricada en magnesio para conseguir el objetivo de aligerar el peso.

De los trenes rodantes, aparte de las llantas de 20 pulgadas calzadas con neumáticos 265/30, destaca la introducción del aluminio en los bujes delanteros y una dirección de menor desmultiplicación. Los frenos delanteros han sido fabricados en material carbocerámico, con los discos de 356 mm de diámetro mordidos por pinzas de seis pistones. Este tipo de materiales suelen garantizarse para una vida útil de 300.000 km.

La electrónica del sistema Audi Drive Select, que modifica la respuesta del motor, la dirección, el control de estabilidad y la reacción de la amortiguación, se ve acompañado mejorar el agarre por el sistema de amortiguación adaptativo “Audi magnetic ride” , con variaciones instantáneas de la respuesta de la amortiguación gracias al fluido con partículas metálicas que circula en su interior y al que se aplica una corriente de voltaje variable para modificar sus características.

Sin embargo, no os dejéis engañar por la piel de este Audi. Tras tanto “tuning”, se acumulan novedades técnicas en este modelo que, sin duda, pasarán a la serie en cuanto la marca lo considere oportuno.

Con 224 CV, Audi establece un récord oficioso en la potencia máxima de un dos litros de gasóleo sobrealimentado.

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