Vuelven las negociaciones a Santana

La Junta de Andalucía, responsable del saneamiento de la fábrica de Suzuki en Linares, pretende calmar los ánimos. Hoy, ha conseguido reanudar las negociaciones con el comité de empresa de Santana Motor.

El Ejecutivo andaluz ha comprobado que en Santana no se pueden forzar las máquinas. Su anuncio de despedir a 272 trabajadores si no se aumentaba el número de prejubilaciones y bajas voluntarias se ha desvanecido.
Hoy, el comité de empresa de la factoría de Linares ha decidido regresar a las negociaciones. La Junta ha asegurado que no habrá expediente de regulación de empleo y que IFA, el accionista mayoritario, ofrecerá garantías a todos los trabajadores de Componentes y Útiles del Sur, empresa hermana de Santana.
Los sindicatos habían acordado nuevos paros, que, de momento, parece que no se desarrollarán. En las próximas negociaciones, la primera medida que reclamarán será el cobro de las nóminas de enero.
El consejero de Empleo y Desarrollo Tecnológico, José Antonio Viera, pretende encauzar el diálogo. Hoy, ha asegurado que la Junta cumplirá con el mantenimiento de empleo y de la renta de los trabajadores de Santana Motor afectados por el plan de viabilidad, que se calcula serán alrededor de 500.
Desde la oposición, Isabel Garzón, diputada del PP, ha subrayado que la Junta permitirá el despido de unos 720 trabajadores de Santana Motor y de su fábrica hermana, Componentes y Útiles del Sur.
Según esta diputada, los consejeros de Empleo de la Junta se han convertido en "expertos en crisis" y "no han sabido rentabilizar los miles de millones" llegados desde el Gobierno central.