Volvo C30: reVOLVOlución

Sorprendente, innovador, atractivo… Así es el C30, un modelo con el que la marca sueca ofrece su imagen más original, sobre todo en su parte trasera que, a pesar de su aparente modernidad, está inspirada en los veteranos 1800 ES (1971) y el Safety Concept Car (SCC), presentado en Detroit hace algunos años. ¿Quién dijo que los Volvo son coches aburridos?

Volvo C30: reVOLVOlución
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Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El Volvo C30 es uno de los pocos compactos de prestigio que se fabrica exclusivamente en configuración de tres puertas y la carrocería resulta muy atractiva. La parte delantera del C30 hereda rasgos muy similares a los conocidos en S40 y el V50, aunque se ha personalizado con algunos detalles específicos, como los grupos ópticos, que muestran una banda negra en la parte superior, las tomas de aire del radiador, de grandes dimensiones, o las formas del paragolpes. El frontal es uno de los más bajos entre los coches de nueva generación, cada vez más altos para respetar los 60 milímetros de separación entre el capó y los componentes del motor.Aún más llamativa es la trasera, muy similar a la conocida en el prototipo SCC, con un gran portón posterior que es totalmente de vidrio, encolado a un marco de material sintético, con lo que deja ver su interior, pero al mismo tiempo permite un buen acceso al maletero. Cuando los pilotos traseros se iluminan forman una U invertida. Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El maletero es muy accesible y fácilmente transformable, permite llevar cuatro maletas tipo cabina de avión. Posee una anchura entre pasos de ruedas de 95 cm, la plataforma de carga con los respaldos abatidos llega a 132 cm de longitud y bajo el suelo hay espacio para una rueda de repuesto de emergencia y un distribuidor para triángulos. Por lo demás, se mantiene la original consola central plana de los Volvo de última generación, el clásico sistema de salpicadero y relojes Volvo, pero ofrece nuevas posibilidades de personalización.
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Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El Volvo C30 es uno de los pocos compactos de prestigio que se fabrica exclusivamente en configuración de tres puertas y la carrocería resulta muy atractiva. La parte delantera del C30 hereda rasgos muy similares a los conocidos en S40 y el V50, aunque se ha personalizado con algunos detalles específicos, como los grupos ópticos, que muestran una banda negra en la parte superior, las tomas de aire del radiador, de grandes dimensiones, o las formas del paragolpes. El frontal es uno de los más bajos entre los coches de nueva generación, cada vez más altos para respetar los 60 milímetros de separación entre el capó y los componentes del motor.Aún más llamativa es la trasera, muy similar a la conocida en el prototipo SCC, con un gran portón posterior que es totalmente de vidrio, encolado a un marco de material sintético, con lo que deja ver su interior, pero al mismo tiempo permite un buen acceso al maletero. Cuando los pilotos traseros se iluminan forman una U invertida. Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El maletero es muy accesible y fácilmente transformable, permite llevar cuatro maletas tipo cabina de avión. Posee una anchura entre pasos de ruedas de 95 cm, la plataforma de carga con los respaldos abatidos llega a 132 cm de longitud y bajo el suelo hay espacio para una rueda de repuesto de emergencia y un distribuidor para triángulos. Por lo demás, se mantiene la original consola central plana de los Volvo de última generación, el clásico sistema de salpicadero y relojes Volvo, pero ofrece nuevas posibilidades de personalización.
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Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El Volvo C30 es uno de los pocos compactos de prestigio que se fabrica exclusivamente en configuración de tres puertas y la carrocería resulta muy atractiva. La parte delantera del C30 hereda rasgos muy similares a los conocidos en S40 y el V50, aunque se ha personalizado con algunos detalles específicos, como los grupos ópticos, que muestran una banda negra en la parte superior, las tomas de aire del radiador, de grandes dimensiones, o las formas del paragolpes. El frontal es uno de los más bajos entre los coches de nueva generación, cada vez más altos para respetar los 60 milímetros de separación entre el capó y los componentes del motor.Aún más llamativa es la trasera, muy similar a la conocida en el prototipo SCC, con un gran portón posterior que es totalmente de vidrio, encolado a un marco de material sintético, con lo que deja ver su interior, pero al mismo tiempo permite un buen acceso al maletero. Cuando los pilotos traseros se iluminan forman una U invertida. Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El maletero es muy accesible y fácilmente transformable, permite llevar cuatro maletas tipo cabina de avión. Posee una anchura entre pasos de ruedas de 95 cm, la plataforma de carga con los respaldos abatidos llega a 132 cm de longitud y bajo el suelo hay espacio para una rueda de repuesto de emergencia y un distribuidor para triángulos. Por lo demás, se mantiene la original consola central plana de los Volvo de última generación, el clásico sistema de salpicadero y relojes Volvo, pero ofrece nuevas posibilidades de personalización.
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Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El Volvo C30 es uno de los pocos compactos de prestigio que se fabrica exclusivamente en configuración de tres puertas y la carrocería resulta muy atractiva. La parte delantera del C30 hereda rasgos muy similares a los conocidos en S40 y el V50, aunque se ha personalizado con algunos detalles específicos, como los grupos ópticos, que muestran una banda negra en la parte superior, las tomas de aire del radiador, de grandes dimensiones, o las formas del paragolpes. El frontal es uno de los más bajos entre los coches de nueva generación, cada vez más altos para respetar los 60 milímetros de separación entre el capó y los componentes del motor.Aún más llamativa es la trasera, muy similar a la conocida en el prototipo SCC, con un gran portón posterior que es totalmente de vidrio, encolado a un marco de material sintético, con lo que deja ver su interior, pero al mismo tiempo permite un buen acceso al maletero. Cuando los pilotos traseros se iluminan forman una U invertida. Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El maletero es muy accesible y fácilmente transformable, permite llevar cuatro maletas tipo cabina de avión. Posee una anchura entre pasos de ruedas de 95 cm, la plataforma de carga con los respaldos abatidos llega a 132 cm de longitud y bajo el suelo hay espacio para una rueda de repuesto de emergencia y un distribuidor para triángulos. Por lo demás, se mantiene la original consola central plana de los Volvo de última generación, el clásico sistema de salpicadero y relojes Volvo, pero ofrece nuevas posibilidades de personalización.
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Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El Volvo C30 es uno de los pocos compactos de prestigio que se fabrica exclusivamente en configuración de tres puertas y la carrocería resulta muy atractiva. La parte delantera del C30 hereda rasgos muy similares a los conocidos en S40 y el V50, aunque se ha personalizado con algunos detalles específicos, como los grupos ópticos, que muestran una banda negra en la parte superior, las tomas de aire del radiador, de grandes dimensiones, o las formas del paragolpes. El frontal es uno de los más bajos entre los coches de nueva generación, cada vez más altos para respetar los 60 milímetros de separación entre el capó y los componentes del motor.Aún más llamativa es la trasera, muy similar a la conocida en el prototipo SCC, con un gran portón posterior que es totalmente de vidrio, encolado a un marco de material sintético, con lo que deja ver su interior, pero al mismo tiempo permite un buen acceso al maletero. Cuando los pilotos traseros se iluminan forman una U invertida. Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El maletero es muy accesible y fácilmente transformable, permite llevar cuatro maletas tipo cabina de avión. Posee una anchura entre pasos de ruedas de 95 cm, la plataforma de carga con los respaldos abatidos llega a 132 cm de longitud y bajo el suelo hay espacio para una rueda de repuesto de emergencia y un distribuidor para triángulos. Por lo demás, se mantiene la original consola central plana de los Volvo de última generación, el clásico sistema de salpicadero y relojes Volvo, pero ofrece nuevas posibilidades de personalización.
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Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El Volvo C30 es uno de los pocos compactos de prestigio que se fabrica exclusivamente en configuración de tres puertas y la carrocería resulta muy atractiva. La parte delantera del C30 hereda rasgos muy similares a los conocidos en S40 y el V50, aunque se ha personalizado con algunos detalles específicos, como los grupos ópticos, que muestran una banda negra en la parte superior, las tomas de aire del radiador, de grandes dimensiones, o las formas del paragolpes. El frontal es uno de los más bajos entre los coches de nueva generación, cada vez más altos para respetar los 60 milímetros de separación entre el capó y los componentes del motor.Aún más llamativa es la trasera, muy similar a la conocida en el prototipo SCC, con un gran portón posterior que es totalmente de vidrio, encolado a un marco de material sintético, con lo que deja ver su interior, pero al mismo tiempo permite un buen acceso al maletero. Cuando los pilotos traseros se iluminan forman una U invertida. Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El maletero es muy accesible y fácilmente transformable, permite llevar cuatro maletas tipo cabina de avión. Posee una anchura entre pasos de ruedas de 95 cm, la plataforma de carga con los respaldos abatidos llega a 132 cm de longitud y bajo el suelo hay espacio para una rueda de repuesto de emergencia y un distribuidor para triángulos. Por lo demás, se mantiene la original consola central plana de los Volvo de última generación, el clásico sistema de salpicadero y relojes Volvo, pero ofrece nuevas posibilidades de personalización.
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Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El Volvo C30 es uno de los pocos compactos de prestigio que se fabrica exclusivamente en configuración de tres puertas y la carrocería resulta muy atractiva. La parte delantera del C30 hereda rasgos muy similares a los conocidos en S40 y el V50, aunque se ha personalizado con algunos detalles específicos, como los grupos ópticos, que muestran una banda negra en la parte superior, las tomas de aire del radiador, de grandes dimensiones, o las formas del paragolpes. El frontal es uno de los más bajos entre los coches de nueva generación, cada vez más altos para respetar los 60 milímetros de separación entre el capó y los componentes del motor.Aún más llamativa es la trasera, muy similar a la conocida en el prototipo SCC, con un gran portón posterior que es totalmente de vidrio, encolado a un marco de material sintético, con lo que deja ver su interior, pero al mismo tiempo permite un buen acceso al maletero. Cuando los pilotos traseros se iluminan forman una U invertida. Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El maletero es muy accesible y fácilmente transformable, permite llevar cuatro maletas tipo cabina de avión. Posee una anchura entre pasos de ruedas de 95 cm, la plataforma de carga con los respaldos abatidos llega a 132 cm de longitud y bajo el suelo hay espacio para una rueda de repuesto de emergencia y un distribuidor para triángulos. Por lo demás, se mantiene la original consola central plana de los Volvo de última generación, el clásico sistema de salpicadero y relojes Volvo, pero ofrece nuevas posibilidades de personalización.
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Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El Volvo C30 es uno de los pocos compactos de prestigio que se fabrica exclusivamente en configuración de tres puertas y la carrocería resulta muy atractiva. La parte delantera del C30 hereda rasgos muy similares a los conocidos en S40 y el V50, aunque se ha personalizado con algunos detalles específicos, como los grupos ópticos, que muestran una banda negra en la parte superior, las tomas de aire del radiador, de grandes dimensiones, o las formas del paragolpes. El frontal es uno de los más bajos entre los coches de nueva generación, cada vez más altos para respetar los 60 milímetros de separación entre el capó y los componentes del motor.Aún más llamativa es la trasera, muy similar a la conocida en el prototipo SCC, con un gran portón posterior que es totalmente de vidrio, encolado a un marco de material sintético, con lo que deja ver su interior, pero al mismo tiempo permite un buen acceso al maletero. Cuando los pilotos traseros se iluminan forman una U invertida. Dentro, la impresión es muy acogedora. Para el conductor, la posición está optimizada para conseguir la experiencia de conducción deportiva y la visibilidad posterior es muy buena, pues la luna de atrás baja bastante y proporciona un buen ángulo de visión. Las plazas posteriores ofrecen una habitabilidad excelente: suficiente altura libre y espacio para las piernas; además, en este cuatro plazas los dos asientos posteriores, sensiblemente centrados para facilitar la visión de los ocupantes, se han conformado como auténticas butacas relax y disponen de un reposabrazos central abatible. El maletero es muy accesible y fácilmente transformable, permite llevar cuatro maletas tipo cabina de avión. Posee una anchura entre pasos de ruedas de 95 cm, la plataforma de carga con los respaldos abatidos llega a 132 cm de longitud y bajo el suelo hay espacio para una rueda de repuesto de emergencia y un distribuidor para triángulos. Por lo demás, se mantiene la original consola central plana de los Volvo de última generación, el clásico sistema de salpicadero y relojes Volvo, pero ofrece nuevas posibilidades de personalización.