Volkswagen se prepara para un año difícil

El Grupo Volkswagen cambia de presidente: Ferdinand Piëch abandona su puesto tras alcanzar un récord de ventas en 2001 y Bernd Pischetsrieder coge el timón con la dura tarea de mantener el mismo nivel de beneficios en un año que vaticinan muy difícil.

Desde Wolfsburg, sede central de la multinacional en Alemania, la firma ha desvelado algunos de sus planes de futuro. El mítico Ferdinand Piëch se jubila de la Presidencia y deja el listón muy alto: en 2001, el Grupo vendió una cifra récord de 5,1 millones de vehículos.

El próximo 7 de abril Bernd Pischetsrieder, hasta ahora máximo responsable de Seat, tomará el cargo de una empresa completamente reorganizada y puesta al día, pero también tendrá que capear lo que se espera todo un temporal de caída de ventas (la firma prevé que dejará de comercializar cerca de 1,4 millones de vehículos en 2002).

Sus agoreras previsiones pronto se han notado en el parqué. Ayer, tras las declaraciones de Pischetsrieder, las acciones de Volkswagen cayeron en la Bolsa de Frankfurt cerca de un 3 por ciento. Eso sí, el nuevo delfín del Grupo ha anunciado que, por mucho que el mercado se enfríe, no se llevarán a cabo despidos ni cierres de fábricas e intentarán conseguir unos resultados similares a los obtenidos en 2001.

Recetas mágicas desde Wolfsburg
Pischetsrieder va camino de convertirse en una especie de revulsivo que las compañías utilizan para momentos delicados. Ya ha presidido BMW, de la que tuvo que salir casi de puntillas tras la venta de Rover, y Seat, a la que ha reforzado dentro del organigrama Volkswagen.


Para su nueva andadura ya tiene receta: "reorientar las inversiones". Según ha adelantado, la inversión total de VW en su división de automóviles será de 31.200 millones de euros (más de 5 billones de pesetas) en el periodo 2002-2006, lo que significa que se reducirá del 8,1 por ciento al 6,7 por ciento de la facturación.

Eso sí, los nuevos productos seguirán llegando al mercado. Para ello, Pischetsrieder va a continuar las pautas de su predecesor: recorte de costes laborales, especialización de las fábricas y, sobre todo, vigilar atentamente a todas sus marcas con el fin de que ninguno de sus productos se solapen.

El Grupo, por lo tanto, designará a cada fábrica un único modelo o, si esto no es posible, una única plataforma y, como ya adelantamos en Autopista Online, se creará un consejo de sabios que deberá aprobar cada nuevo lanzamiento. Entre éstos destacan el Golf Minivan, el Tuareg (una especie de pick-up), el Microbús y, sobre todo, el Phaeton.

Con el Phaeton, Volkswagen iniciará su política de precios únicos en todos los países de la UE, una medida con la que intentan adelantarse a la nueva ley de distribución de Mario Monti, pero, también, dejar en evidencia los dispares impuestos que gravan los coches en todo el territorio de la Unión.

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