Volkswagen amenaza otra vez con despidos

No es algo nuevo: Volkswagen, el mayor fabricante de coches de Europa, quiere reducir costes. Para ello, ha anunciado otra vez que tiene que eliminar puestos de trabajo en varias plantas del Viejo Continente. ¿Estará Landaben entre ellas?

Volkswagen amenaza otra vez con despidos
Volkswagen amenaza otra vez con despidos

Volkswagen quiere ser competitiva y, para reducir costes, sus responsables creen que la mejor opción es reducir su plantilla europea. Eso es lo que ha anunciado el presidente del consorcio, Bern Pischetsrieder, quien vaticina que el futuro de la multinacional depende de las decisiones que se tomen en estos momentos.

Exportar vehículos de manera rentable a los mercados americanos –Estados Unidos y Canadá, principalmente- es uno de los objetivos principales del fabricante. La debilidad del dólar frente al dólar no debería ser óbice para conseguir estos fines. Por eso, para recortar los costes, la mejor manera es la de reducir la plantilla en sus instalaciones de producción.

Las preocupaciones de Volkswagen no sólo se centran en el mercado norteamericano. En China también hay problemas, ya que la rentabilidad que antes registraban en este país se ha visto muy afectada últimamente. Esto se debe, sobre todo, a la entrada de nuevas marcas en el país: más competencia y menos beneficios.

Pero las cuentas no dicen lo mismo que el directivo. Según el director financiero de la compañía, Hans Dieter Poetsch, se esperan mayores ganancias antes de impuestos en este ejercicio, aunque no se han hecho públicos los porcentajes de incrementos esperados. Volkswagen emplea a 320.000 trabajadores y quiere ganar 5.700 millones de euros antes de impuestos en los próximos tres años. Para conseguirlo, tendrá que reducir los costes en un montante de 4.000 millones de euros. Para los responsables del desarrollo de la berlina de lujo Phaeton (en la imagen de más abajo), su comercialización no ha sido un fiasco como podrían hacer suponer sus escasísimas ventas en Europa. En nuestro país se han vendido 131 unidades de este modelo entre enero y julio. De todas formas, siguen defendiéndolo porque, según Volkswagen, si no existiera el Phaeton, los usuarios no tendrían una imagen tan buena ni sería tan bien acogido el Passat, ya que aquel, respecto a éste, es un importante punto de referencia. Hace tan sólo unos meses que el principal sindicato que opera en las plantas alemanas de Volkswagen firmó con la dirección de compañía un acuerdo por el que aceptaban que su sueldo fuera congelado hasta comienzos de 2007 a cambio de que se mantuviera el pleno empleo en las plantas hasta 2011. Pues bien, a juzgar por las amenazas de la empresa, este acuerdo podría no cumplirse, ya que parece necesario el recorte de empleos para que las fábricas europeas tengan futuro. Otra opción es que se cumpla la amenaza de la multinacional, pero no en Alemania, y que la reducción de empleos se produzca en otros puntos de producción. Entonces, el problema se encontraría en factorías como la española de Landaben (Navarra), donde en la actualidad se monta uno de los coches que tiene más tirón dentro de la marca germana: el Polo. En Alemania, los continuos escándalos de corrupciones en las principales empresas del país están minando, poco a poco, la confianza de los germanos en el sistema capitalista de su país.

Los escándalos de Volkswagen y de DaimlerChrysler, que la justicia de aquel país ya está investigando, son sólo la punta del iceberg de nuevos problemas en empresas de reconocido prestigio como Ikea o el banco Commerzbank.

La raíz del problema se encuentra, al parecer, en el sistema de cogestión que existe en dichas multinacionales. El mencionado sistema permite que en los consejos de supervisión se integren trabajadores que deciden acerca de la marcha de la empresa y que ahora aparecen como fuente de sobornos y de asuntos económicos poco claros.

Los mejores vídeos