Velocidad y distracciones, nuestros peores vicios

Correr más de lo permitido es, con diferencia, el peor de los vicios de los españoles que conducen. Al menos, así lo ha determinado el Real Automóvil Club de Cataluña, RACC, que ha elaborado una amplia encuesta entre sus socios para analizar cuáles son las conductas menos recomendables del conductor español.

Al diseccionar los resultados por comunidades autónomas, sorprenden los datos de Cantabria. Los conductores de aquella comunidad se han autoevaluado con una dureza que ha sorprendido a los responsables del RACC. A pesar de considerarse poco distraídos, los cántabros reconocen ser los que más infracciones cometen y, además y de forma muy destacada, los que mayor cantidad de errores cometen.
Ante estas desviaciones tan altas de la media, el RACC se ha propuesto trabajar más a fondo con Cantabria para descubrir si los cántabros son tan malos como dicen o si, en realidad hay algún fallo en la metodología.

Tras los cántabros, los madrileños y los vascos son los que más infracciones confiesan, mientras que los extremeños aseguran ser los más respetuosos. En cuanto a errores, tras Cantabria se sitúan La Rioja y la Comunidad Valenciana, siendo otra vez Extremadura la comunidad donde mejor se han evaluado los usuarios de las carreteras. También se consideran los montañeses como los más agresivos al volante, seguidos por andaluces y aragoneses, mientras que los más pacíficos son los navarros.

Los datos del estudio también pueden utilizarse para realizar comparaciones por sexo y edad. Atendiendo al primer criterio, los investigadores aseguran que los hombres cometen más errores y muchas más infracciones a la norma, además de confesar que son más agresivos. En cambio, las mujeres se declaran más despistadas y propensas a las distracciones.

Por edades, los datos demuestran que, a medida que nos hacemos mayores, nos despistamos menos, cometemos menos infracciones y somos menos agresivos, pero, en contrapartida, aumenta ligeramente la comisión de errores. Además, los conductores más jóvenes, los comprendidos entre los 18 y los 29 años, son los que más infracciones cometen. Cruzando los datos de edad y de género, sólo se encuentran diferencias de comportamiento en el capítulo del incumplimiento de las normas, pues las mujeres jóvenes, a pesar de ser infractoras, lo son en mucha menor medida que los hombres jóvenes. En el resto de edades, las tendencias son similares.

Un análisis interesante surge al comparar la cantidad de kilómetros que se recorren cada año en el coche. Así, conforme aumenta el promedio de kilómetros, el número de distracciones disminuye, pero aumenta el de infracciones. Después, a partir de los 150.000 kilómetros anuales, parece que hay un relajo y aumentan tanto las distracciones como las infracciones. Por último, la encuesta pedía a los conductores que se evaluaran en cuanto a su propia accidentalidad, su conocimiento y respeto a las normas de circulación, su habilidad y su prudencia. De estas respuestas se ha deducido que aquellos conductores que sufren un accidente con víctimas, pasan un periodo aproximado de dos años en el que se vuelven muy prudentes. Después, su actitud vuelve a ser paulatinamente menos severa.

En la mayoría de los casos se denota un descenso del riesgo a medida que se conocen mejor las normas de conducción, lo mismo que sucede con la mayor habilidad al volante y con el aumento de la prudencia. El RACC ofrece la posibilidad de que todos los conductores participen en este estudio autoevaluándose en la encuesta virtual que tienen colgada en su web. Te ofrecemos el enlace al lado y te invitamos a que te conozcas un poco mejor como conductor participando en este experimento. Durante la presentación de este estudio, los responsables del RACC fueron preguntados por su opinión sobre el carné por puntos. En la entidad catalana consideran que es una buena idea y recuerdan que llevan diez años reclamando su implantación. Aun así, consideran que todavía hay muchas lagunas por colmatar, como, por ejemplo, la necesidad de endurecer el código penal para sancionar más duramente aquellas infracciones que se penalicen más con retiradas de carné. También creen que es preciso definir cómo se van a recuperar los puntos perdidos.

Los portavoces del RACC también se refirieron al espinoso asunto de los límites de velocidad. Creen que es cierto que deberían acomodarse a una realidad en la que todos los coches van más rápido de lo permitido, pero también advierten que, de ser así, habrá que hacer un seguimiento real y duro de su cumplimiento. Después de consultar a 4.860 de sus socios, el RACC ha llegado a la conclusión de que el 61 por ciento de los conductores de España, es decir, unos 13 millones de personas, admite que no respeta los límites de velocidad. Ese es el principal defecto que reconocemos los españoles como conductores. Pero no es el único: también nos confesamos distraídos y propensos a cometer errores al volante.

El RACC ha llevado a cabo un amplio estudio entre sus asociados utilizando unas técnicas que no se habían empleado todavía en España. Se trata de una encuesta denominada Cuestionario sobre Comportamiento Erróneo y ha sido desarrollada en la Universidad de Manchester, en el Reino Unido. Partiendo de las 175 preguntas originales, el RACC, en colaboración con el Intras de Valencia, adaptó el cuestionario a la realidad española y lo aquilató hasta dejarlo en 32 preguntas. Con ellas, se ha procedido a la autoevaluación de los conductores y a un posterior análisis de los resultados. Los encuestados eran preguntados sobre cuatro aspectos de la conducción: las distracciones, los errores, las infracciones a la norma y las manifestaciones de agresividad. Se entienden por distracciones los despistes y fallos en la atención, mientras que errores son fallos involuntarios. Por su parte, en las infracciones y la agresividad se comprende que hay voluntad.Así, los españoles reconocemos el siguiente listado de malos comportamientos:1- No respetar los límites de velocidad en autopista.
2- Olvidar dónde hemos aparcado.
3- Pasar por alto los límites de velocidad para seguir el flujo de tráfico.
4- No percatarnos de la presencia de nuevas señales en recorridos habituales.
5- Equivocarnos de salida en una rotonda por no prestar atención.
6- Pasarnos una salida en autopista o autovía y tener que dar un rodeo.
7- Ir a un lugar rutinariamente cuando en realidad queríamos ir a otro sitio.
8- Enfadarse con otro conductor y realizar gestos agresivos.
9- Tocar el claxon para mostrar enfado hacia otros conductores.
10- No valorar correctamente la distancia y la velocidad del vehículo que viene de frente al adelantar.

Si analizamos estos resultados por el contenido de la acción, nos damos cuenta de que la mayoría, un 50 por ciento, corresponde a distracciones. Esto concuerda con los datos de la DGT, que aseguran que, en 2003, un 39 por ciento de los accidentes tenía un claro componente de distracciones y en un 80 por ciento de ellos se había producido una infracción, muchas veces a resultas de la propia distracción.Después, gracias al mismo cuestionario, se ha podido determinar cuáles son los 10 malos comportamientos que menos se practican en España. Los encuestados afirman que lo que menos hacen es picarse y hacer carreras con otros conductores, perseguir a otros por enfados y acelerar bruscamente en los semáforos.

Como resumen, podemos concluir que el conductor español se reconoce despistado y poco respetuoso con las normas, pero, como compensación considera que no es agresivo