USO da por hecho movilizaciones en Arcelor y un acuerdo que será 'malo', pero que garantice la continuidad

El sindicato rechaza imposiciones y pide la implicación de las administraciones para negociar un nuevo pacto a partir de 2013

El secretario de Acción Sindical regional de USO, Ángel Suárez, y el secretario general de USO en Arcelor Mittal en Asturias, Pedro Cancio, han dado por hecho este viernes en Gijón que habrá movilizaciones en la siderurgia asturiana en contra de la 'imposición' y el 'chantaje' de la Dirección de la empresa, además de apostar por llegar a un acuerdo que garantice el horno alto y la continuidad de las plantas.

Un acuerdo que auguran que será 'malo' en todo caso, pero que debe contar también con la implicación de las administraciones de los tres ámbitos, estatal, autonómico y local, como garante de su cumplimiento. Eso sí, han rechazado que la negociación afecte al Acuerdo Marco actual, que debe respetarse hasta el próximo 31 de diciembre, cuando finaliza. Así lo han indicado en rueda de prensa en la sede gijonesa de USO.

Este posicionamiento coincide con lo acordado por la asamblea general de delegados de USO del Grupo Arcelor España. Suárez ha explicado que delegados asturianos y de Euskadi se reunieron ayer y ha aludido al encuentro con la Dirección de la empresa del próximo lunes en Madrid.

A esto se suma la cita concertada por USO con la Dirección de Industria del Principado, para el próximo martes. La idea es que los diferentes consejeros autonómicos de Industria demanden al Gobierno un cambio en la tarifa eléctrica, además de implicarlos en la futura firma de un posible acuerdo. Una petición, la de la bajada de la tarifa eléctrica, que no sería solo para Arcelor, sino para otras empresas, como pueda ser Alcoa y Asturiana de Zinc en Asturias.

'Sin horno alto, no hay siderurgia', ha sentenciado Suárez, quien ha vinculado a su continuidad el empleo directo de 1.400 trabajadores que se perderían si no se activa, además de lo que pueda repercutir en la industria auxiliar o ligada a la empresa.

Es por ello, que ha animado a 'poner los pies en el suelo, porque si no esto se acaba'. 'No nos fiamos absolutamente de nadie', ha añadido, de ahí que quieren bloquear el próximo acuerdo para que la implicación de las administraciones sea garantía de que no se va a tocar. 'A partir del 31 de diciembre, habrá que negociar lo que sea', ha dicho con referencia al término del actual Acuerdo Marco, además de recalcar que si se firma algo, es para respetarlo.

Cancio, por su parte, ha explicado que Arcelor quiere ahorrarse un 25 por ciento del coste salarial, que incluiría el energético y las tasas portuarias. Si se bajan estas tarifas, sería una 'losa' menos a cargar sobre los trabajadores.

En concreto, ese 25 por ciento se dividiría en un 10 por ciento de bajada salarial, un aumento de un seis por ciento de la jornada laboral, otro seis por ciento al aplicar subida 'cero' a las retribuciones y un tres por ciento restante de congelar la antigüedad, respetando lo actual pero sin nuevos quinquenios.

IMPOSICIÓN DE MITTAL

Asimismo, ha apuntado que la empresa ha iniciado un periodo de consultas para aplicar la reforma laboral, pero con los costes que se proponen. Ha dejado claro que los sindicatos siempre negociaron con la empresa, pero el problema es 'el señor Mittal'.

Dicho esto, ha matizado que si se acuerda algo, es con la condición de que los dos altos hornos estén funcionando. La empresa les ha dado de margen hasta el 25 y la fecha para la puesta en marcha del horno es el 1 de octubre, algo que ha confiado en que pase. Con todo, ha opinado que hay 'ciertos márgenes' para negociar, para después incidir en que cree que siempre va a ser 'un mal acuerdo' porque los trabajadores perderán. 'Tienen orden de Mittal de aplicar la reforma', ha apostillado.

'Vale más un mal acuerdo que un desacuerdo', ha precisado Suárez, quien ha augurado movilizaciones para al menos respaldar a quién esté negociando en Madrid. 'Lo que no podemos es estar quietos', ha apuntado. Ha alertado también que si no se quiere nada, la empresa aplicará la reforma laboral y será peor. Para él, las grandes multinacionales solo entienden de costes de producción y salarios baratos.

Sobre este tema, Cancio ha añadido que se ha abierto la veda para las multinacionales, y ya hay otras, como Nissan, que plantean bajada de un 25 por ciento de sueldo para las nuevas incorporaciones.