Una persona muere cada 13 horas en las carreteras catalanas

Este año se saldará con un trágico balance en las carreteras catalanas: desde octubre, una persona muere cada 13 horas en las vías de la región. “No podemos seguir así", ha advertido Montserrat Tura, consejera de Interior, que ha pedido a los ciudadanos el rechazo a todos aquellos que no respeten las normas de circulación.

2002 registra un descenso en el número de accidentes de tráfico
2002 registra un descenso en el número de accidentes de tráfico

La falta de respeto a las normas de tráfico debe ser rechazada con dureza por los ciudadanos, según ha exigido la consejera de Interior en Cataluña, Montserrat Tura. De este modo, toda la sociedad contribuirá a que se rebajen las cifras de muertos y heridos en accidentes de tráfico, unos datos “terroríficos", según Tura.Las estadísticas de siniestralidad registradas en Cataluña en octubre, cuando fallecieron 59 personas, son las peores en los últimos 10 años. En noviembre, las cifras no están mejorando: cada 13 horas, alguien pierde la vida en las carreteras de esta comunidad. La consejera de Interior se ha mostrado especialmente preocupada por las cifras registradas en Tarragona, una provincia en la que todas las semanas se detecta a algún conductor que circula por encima de los 200 km/h. En lo que va de año, los Mossos d’Esquadra han detenido a 70 automovilistas por delitos contra la seguridad en el tráfico. Asimismo, han multado a otros 2.200 por conducción temeraria.“Tenemos que ser capaces de remontar esta situación, como se ha hecho en Francia y Alemania. De lo contrario, perderemos nuestra condición de europeos", ha señalado la consejera de Interior. Ayer, Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Accidentes, Tura ha destacado que “el mejor homenaje que podemos hacer a los que han muerto en un siniestro de circulación es conseguir que bajen las actuales cifras de fallecidos".Los paneles de información de tráfico han comenzado a mostrar nuevos mensajes, más positivos que los que se leen habitualmente. “Recuerde: cinturones atados", “Si ha bebido alcohol, no conduzca", “Cumplir las normas salva vidas" y “Gracias por moderar la velocidad" son algunos de estos textos.Los datos revelados por la consejera de Interior han coincidido con la publicación del Informe de Salud 2003 de Barcelona, en el que se muestra que las lesiones producidas por un accidente en la Ciudad Condal se han disparado: el año pasado, hubo un 40,7 por ciento más que en 2002. Además, un tercio de estas lesiones estuvieron provocadas por un siniestro sufrido a bordo de un turismo. En total, 5.327 personas resultaron heridas de diversa consideración tras sufrir un percance con el coche en las calles de la Ciudad Condal, frente a las 3.800 del año anterior. En términos absolutos, la cifra total de lesionados ha disminuido, pasando de los 16.377 a 16.135. Sin embargo, se observa que el coche ha ido ganando terreno a las motos y ciclomotores, cuya implicación en las lesiones ha ido disminuyendo.El mayor número de heridos se registra en los atropellos, que afectan especialmente a los menores de 14 años y a los mayores de 60. Sin embargo, el porcentaje total de arrollados ha pasado del 50 por ciento en 2002 al 43 por ciento en 2003. Estos datos, además de los mostrados en el anuario de accidentes de la Dirección General de Tráfico, han convertido a Barcelona en la provincia española con más siniestros de circulación en 2003. Ese año, hubo 16.470 accidentes en los que se produjo, al menos una víctima (entendiendo por tal a alguien que requirió asistencia hospitalaria). En Madrid, se registraron, durante el mismo período, 13.806 siniestros, un máximo histórico.Las cifras resultan chocantes, especialmente si tenemos en cuenta que el parque de vehículos y la población es mayor en la capital –con 3.600.000 coches y más de 5,3 millones de habitantes, frente a los 3.050.000 vehículos y 4,8 millones de personas de la Ciudad Condal. Los incidentes producidos en Barcelona se centran, sobre todo, en las áreas urbanas. Madrid, sin embargo, se lleva la palma en los siniestros interurbanos, con 6.462 heridos, casi el doble que los registrados en la localidad catalana. Los accidentes en carretera suelen revestir una mayor gravedad que los urbanos, lo que hace que las cifras totales de muertes sean muy parecidas en ambas provincias: 380 en Barcelona y 358 en Madrid.La falta de uso de los dispositivos de retención en los vehículos provoca muchas de las muertes registradas en las carreteras. Un estudio de los Mossos d’Esquadra revela que 158 de los fallecidos en un accidente durante 2003 viajaban en la parte trasera del vehículo. Un 74 por ciento de ellos no llevaba puesto el cinturón de seguridad.
Los agentes han recordado que, en ocasiones, la falta de retención de los pasajeros que ocupan las plazas posteriores provoca que sean lanzados hacia delante, ocasionando lesiones al conductor y a su acompañante.
Asimismo, los Mossos han expresado su recelo ante el hecho de que no se resten puntos en el carné a aquellos que no empleen el cinturón de seguridad. “Los accidentes pueden evitarse". Éste es el mensaje que quiso lanzar a la sociedad Stop Accidentes, entidad organizadora de los actos celebrados ayer, durante el Día Mundial de las Víctimas del Tráfico.

“Las víctimas están silenciadas y olvidadas", afirmó Jean Piccard, vicepresidenta de la asociación. Las cifras de muertos que las carreteras arrojan cada fin de semana “dejan indiferente a la sociedad. Todos somos responsables, ya que todos estamos implicados en el tráfico", añadió. Sin embargo, las cosas pueden cambiar si se “modifica el comportamiento social y se da una nueva cultura vial", lo que requiere el apoyo de las instituciones. Así, la asociación ha pedido al Gobierno una serie de medidas urgentes, como un protocolo de atención inmediata para las víctimas de los siniestros de circulación y sus familiares, similar al que se aplica en casos de catástrofe. También ha solicitado una definición de los tipos penales, con el fin de que los castigos a los “delincuentes viales no se dejen al arbitrio de los jueces", ha anunciado Piccard.En 2003, se produjeron 5,4 muertos por cada 100 accidentes. El 25 por ciento de ellos estuvo producido por salidas de vía. Los atropellos se elevaron al 11 por ciento y provocaron el 14 por ciento de las víctimas mortales.La falta de educación vial, de información, el consumo de alcohol, el estado de las carreteras o “la inútil potencia de los turismos" son algunas de las causas de los siniestros, según la vicepresidenta de Stop Accidentes, quien ha pedido una reducción en la velocidad de los coches.El portavoz de CiU en el Congreso de los Diputados, Josep Antonio Duran i Lleida, ha propuesto al Gobierno una serie de medidas para prevenir los accidentes de tráfico entre los jóvenes, “el colectivo que presenta un mayor índice de siniestralidad".
Entre las disposiciones se encuentra el aumento en la frecuencia de paso del transporte público en horario nocturno, una mejora de las conexiones, un plan de mejora de la red viaria, el desarrollo de un ocio alternativo y el fomento de la educación, en pro de una movilidad más segura. El consumo de vinos y cavas en los restaurantes catalanes ha caído entre un 20 y un 50 por ciento tras las declaraciones de la consejera de Interior, Montserrat Tura, anunciando la “tolerancia cero" contra el alcohol. Los empresarios vinícolas han pedido que se maticen las declaraciones realizadas en contra de esta bebida.