Una fábrica coreana, caballo de batalla en la negociación GM/Daewoo

Las muestras de apoyo de parte de los trabajadores de Daewoo a la compra de su compañía por General Motors han tenido su continuidad en la oferta del alcalde de Inchon, ciudad al oeste de Seúl, de rebajar las cargas fiscales a la compañía americana si acepta implantarse allí. El objetivo es que incluya en la adquisición de la firma en bancarrota la factoría de Pupyung, la más grande de todas las que forman su entramado industrial.

Una fábrica coreana, caballo de batalla en la negociación GM/Daewoo
Una fábrica coreana, caballo de batalla en la negociación GM/Daewoo

El gobierno local de la ciudad de Inchon (Corea) ha ofrecido a General Motors exenciones fiscales si el emporio estadounidense acepta incorporar la planta de Pupyung en la adquisición de Daewoo Motor.
Según el alcalde de la ciudad, Choi Ki Sun, la inclusión de la mayor planta de ensamblaje de la compañía en la oferta de compra contribuiría a mejorar la posición del fabricante en el país coreano, el cual ya está empezando a contar con partidarios de la operación.
El ofrecimiento del regidor de la localidad sigue en el tiempo al cambio de opinión operado en el líder de la unión sindical de Daewoo, Kim Il-Seob, quien ha propuesto reuniones entre los principales representantes sindicales de la compañía para estudiar detenidamente la posible compra por parte de General Motors.

Planta fundamental para la zona
La planta de Pupyung está enclavada en Inchon, ciudad industrial al oeste de Seúl, de 2,4 millones de habitantes, frente al Mar Amarillo.
La importancia de la misma radica en su antigüedad, casi treinta años de actividad, y en el número de empleados. Los 7.000 trabajadores de la factoría suponen cerca de la mitad de la mano de obra de la compañía. Pero no sólo eso. Sus ventas suponen un 30 por ciento de la actividad económica de la zona e, indirectamente, ha creado otros 50.000 empleos, según afirman las autoridades locales.
La no incorporación de Pupyung a la estructura productiva de GM podría tener consecuencias funestas para la ciudad coreana, ya que obligaría a su desmantelamiento, al no tener soporte real, y a la desaparición, por tanto, de casi 60.000 puestos de trabajo, tanto directos como indirectos.

El alcalde aseguró estar buscando fórmulas legales que le permitan ofrecer exenciones fiscales al futuro comprador, sin vulnerar las leyes sobre la competencia, como medio para evitar la desaparación de la fábrica.
También señaló las posibilidades de la ciudad de Inchon, recordando la existencia de un puerto y de un aeropuerto internacionales. A su juicio, su localización es excelente y General Motors podría valerse de ella para establecer un centro exportador de vehículos en Asia.

Centro de las negociaciones
Precisamente, aunque ambas partes inmersas en la negociación no han soltado prenda sobre el contenido de la oferta de compra, todo parece apuntar a las conversaciones giran en torno a la polémica inclusión o no de Pupyung.
General Motors, sin embargo, ha dejado entrever que no está interesado en la misma. La obsolescencia de la maquinaría significaría un enorme desembolso económico para equipararla a otras líneas de ensamblaje de Daewoo.
No obstante, las presiones ejercidas desde el inicio de los contactos por gobierno, acreedores, prensa y trabajadores, y las facilidades fiscales, podrían cambiar su posición. Las recientes muestras de apoyo de los sindicatos a la venta de la compañía a GM también podrían contribuir a que el fabricante norteamericano acabe por aceptar la planta de Pupyung.

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