Un peaje de la A-7, base para la falsificación de tarjetas de crédito

En un estudio que Visa España publicó a comienzos del verano se indicaba que un 28 por ciento de los fraudes que se cometían con tarjetas de crédito se efectuaban en las gasolineras y en los peajes. Pues bien, parece que este extremo se confirma. La policía autonómica catalana acaba de desarticular una banda que se calcula ha podido desfalcar hasta unos 90.000 euros (casi 15 millones de pesetas) con tarjetas de crédito copiadas en un peaje.

Un peaje de la A-7, base para la falsificación de tarjetas de crédito
Un peaje de la A-7, base para la falsificación de tarjetas de crédito

Los Mossos d' Esquadra, policía autonómica catalana, acaba de desarticular una banda que se dedicaba a la falsificación de tarjetas de crédito. El mencionado grupo trabajaba duplicando las tarjetas de crédito que algunos usuarios utilizaban para pagar en las cabinas manuales del peaje de la A-7.

La operación comenzó en mayo pasado, cuando en Granollers fueron detenidas tres personas que utilizaban tarjetas falsas para realizar compras. En aquel momento fueron intervenidas 40 tarjetas y varios objetos adquiridos con ellas por valor de unos 6.000 euros (un millón de pesetas).

Tras estas detenciones la policía se puso en contacto con la concesionaria de la autopista, Acesa, para intentar averiguar qué empleado o empleados estaban duplicando las tarjetas desde su puesto de trabajo. La investigación se prolongó entre junio y julio y, finalmente, en este mes de agosto, se ha procedido a intervenir, desarticulando una banda de nueve personas, a las que se ha acusado de estafa y falsificación.

Según los Mossos, se han llegado a falsificar unas 60.000 tarjetas de crédito y se han realizado compras por valor de 90.000 euros (unos 15 millones de pesetas). Además, la policía se ha hecho con unos 9.000 euros en metálico (1,5 millones de pesetas) que estaban en la casa de uno de los detenidos. Junto al dinero y las tarjetas, han encontrado ordenadores y sistemas para efectuar la copia de las bandas magnéticas de las tarjetas.

El procedimiento que seguían estos delincuentes, según fuentes de la policía autonómica catalana, consistía en llevar un lector/copiador de bandas magnéticas a la cabina del peaje. Una vez allí, y siempre de manera disimulada, claro, pasaban las tarjetas de los usuarios cuando éstos se las daban para pagar el peaje.

Ahora sólo queda que las entidades bancarias decidan qué van a hacer con los gastos ocasionados por la duplicidad de las tarjetas, con el fin de que la repercusión para los usuarios estafados sea la menor. Los Mossos d' Esquadra ya se han puesto en contacto con los bancos para facilitar los datos necesarios.