Un nuevo plan para salvar Rover

A pesar de estar en quiebra y casi en ruinas, la legendaria marca Rover sigue siendo atractiva para los empresarios. Ayer se conoció una nueva alianza para tratar de reflotar lo que queda de la casa inglesa. La asociación entre la china SAIC y el holding británico Magma parece una solución para salvar la compañía.

Hace unos días nos llegaba la información de que un empresario inglés, David James, estaba en tratos con Shangai Automotive Industry Corporation, SAIC, para fabricar a medias en suelo británico algunos modelos de MG y los modelos 25 y 75 de Rover, cuyos derechos están en manos de los de Shangai.
Poco antes se había sabido que otro grupo chino, Nanjing Automobile, también se ofrecía para poner otra vez en marcha las máquinas de Rover en West Midlands.

Ahora, sin que sepamos todavía si aquellos planes tienen alguna posibilidad de salir adelante, trasciende la noticia de que SAIC ha alcanzado un acuerdo con Magma Holdings, la empresa de Martin Leach, un antiguo responsable de Ford para Europa. Según informa el diario económico Financial Times, SAIC y Leach van a trasladar una oferta a PriceWaterCoopers, la auditoría que administra la quiebra de Rover. En su propuesta, SAIC y Leach se ofrecen a mantener parte de la producción en el Reino Unido y, además, aseguran que utilizarán la vetusta y emblemática fábrica de Longbridge, orgullo de la automoción inglesa y símbolo de su fracaso. Este hecho inclina, por el momento, la balanza del favoritismo hacia el equipo SAIC-Magma, pues la oferta de Nanjing Automobile suponía el cierre total de Longbridge. Por ahora, los sindicatos ya han dicho que les parece mejor la idea de mantener Longbridge abierta. Eso sí: en ambos proyectos se contempla el cierre de la factoría motores y transmisiones de Rover, que será desmantelada y trasladada a China para fabricar allí a menor coste.
El plan de David James, un empresario especializado en solventar quiebras, parece tener menos fuste, pues sólo contempla la producción de los modelos deportivos, dejando los demás a un lado. Si prospera el esquema de SAIC y Leach, Magma Holding compraría los activos de Rover para que la propiedad siguiera siendo de bandera británica. Sin embargo, el capital lo pondría SAIC, que también aportaría los motores desde China y la fuerza industrial.
Después, en Longbridge se montaría un centro de diseño con 1.600 empleadosMartin Leach se hizo muy conocido en los ambientes del motor europeo por ser responsable durante muchos años de Ford en Europa. Su salida de la compañía americana fue bastante dramática, pues se le acusó de no haber sido capaz de evitar la crisis que vivió Ford en los primeros años de la década.
Relevado de su puesto, el directivo estuvo a punto de fichar por Fiat como cabeza de su división automovilística, pero el plan se truncó en el último minuto porque Ford le había firmar una cláusula en virtud de la cual no podía trabajar para la competencia en un determinado periodo. Relegado del mando, sólo pudo fichar por Maserati, donde pasó muy poco tiempo.
Ahora, asociado con otro conocido ex directivo de Opel, Ed Sabisky, ha puesto en marcha el Magma Holding, la empresa con la que trata de hacerse dueño de Rover.

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