Un estudio señala a Logroño como la sexta ciudad española más sostenible, sobre todo en gestión de residuos y de agua

El estudio '25 ciudades españolas sostenibles' señala a Logroño como la sexta ciudad española más sostenible, con resultados especialmente destacados en gestión de residuos y de agua, así como en baja emisión de CO2, consumo de energía y calidad del aire.

El concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor, ha presentado esta mañana el contenido del informe, realizado por Análisis e Investigación y patrocinado por Siemens, en el que se analizan datos de las 25 principales ciudades españolas como la emisión de CO2, uso de energía, construcción, transporte, generación y gestión de residuos, gestión del agua y calidad del aire.

El edil ha recalcado que, según este estudio, Logroño ocupa el sexto lugar en el ranking global y destaca en cuanto a generación y gestión de residuos, donde la ciudad ocupa el segundo puesto, y en consumo y gestión del agua, tercero.

Asimismo, se sitúa entre las diez mejores ciudades por sus bajas emisiones de CO2, su escaso consumo de energía -el quinto lugar- y la calidad del aire, un tema en el que el edil ha dicho que 'bajamos algo, pero no porque tengamos malos datos, sino porque la información no se transmite en tiempo real, trabajaremos en ello'.

Ruiz Tutor ha manifestado su satisfacción porque estos positivos resultados provengan de un reconocimiento externo y ha señalado que se trata de 'un premio a la calidad de vida' porque, a pesar de la crisis, 'mejoramos la calidad de vida de nuestra ciudad y nuestros vecinos y construimos una ciudad sostenible'.

Según Ruiz Tutor, el informe refleja que 'somos una ciudad agradable, cómoda, bien gestionada y creíble, una ciudad en la que se puede venir a vivir, a trabajar, a invertir, a lo que se quiera y es algo en lo que todos hemos trabajado y debemos continuar trabajando'.

En sus palabras, la planificación del equipo de Gobierno en cada uno de los parámetros estudiados 'ha permitido que los datos de Logroño estén entre los mejores en prácticamente todas las áreas analizadas'.

Ha señalado que 'nuestro método es medir para conocer la situación, planificar y adoptar las medidas adecuadas'. Pero, además, el concejal ha asegurado que 'los artífices de estos buenos resultados son, entre otros, las más de quinientas personas que cada día trabajan por mantener limpia la ciudad en todas sus vertientes'.

LOS DATOS DEL INFORME.

El informe señala, en concreto, que en el parámetro relacionado con los Residuos, Logroño es líder. El volumen total de residuos generados per cápita es el más bajo del conjunto de ciudades, con 241 kilos por habitante y año, siendo también muy elevado el porcentaje de residuos que se reciclan, un 14,2%.

El Ecoparque de La Rioja trata todos los residuos de la región y tiene por objetivo la máxima recuperación de una parte de los materiales de desecho. Tiene una capacidad de tratamiento de 148.000 toneladas anuales.

En lo relacionado con el Agua, es igualmente uno de los aspectos en los que destaca la ciudad de Logroño. El consumo de agua per cápita es de 39,8 m3, el más reducido del ranking, y el acceso a la red de saneamiento es universal.

El Plan de medidas de choque y Programa de ahorro y eficiencia energética pretende conseguir ahorros en el agua utilizada por el Ayuntamiento en el riego de jardines, el baldeo de calles o las piscinas municipales.

Respecto a la Calidad del aire, Logroño tiene una posición favorable. La concentración media diaria de dióxido de nitrógeno es de 15,3 microgramos por m3, lo que sitúa a la ciudad en el segundo puesto.

También son bajas las concentraciones de dióxido de azufre (3,06 microgramos por m3, cuarto puesto), ozono (44,4 microgramos por m3, cuarta posición) y partículas en suspensión (21,8 microgramos por m3, noveno puesto).

La iniciativa procede, en este caso, del Gobierno de La Rioja, que ha desarrollado un Plan de mejora de la calidad del aire 2010-2015, que supone un amplio conjunto de actuaciones que pretenden conseguir este objetivo.

En Emisiones de CO2, Logroño se encuentra en una posición relativamente avanzada en esta categoría ya que las emisiones de CO2 per cápita son las más bajas de las ciudades analizadas (1,22 Tm) y también es excelente el indicador de intensidad en CO2, con 47,7 Tm por unidad de PIB. Las emisiones de CO2 en Logroño provienen en un 65% del transporte y en un 30% del sector industrial.

La iniciativa propuesta por el Ayuntamiento de Logroño es el Plan Local contra el Cambio Climático, que recoge una serie de medidas en diversos ámbitos para reducir las emisiones de CO2 en el horizonte de 2020.

Sobre la Energía eléctrica, Logroño es también una de las ciudades mejor posicionadas por su eficiencia energética, situándose entre las cinco primeras. El consumo de energía per cápita es de 17,9 GJ, por debajo de la media de las ciudades analizadas. Es también una de las ciudades que utiliza un mayor porcentaje de energía procedente de fuentes renovables.

La iniciativa del Ayuntamiento es el Plan de medidas de choque y Programa de ahorro y eficiencia energética aprobado en 2011, cuyo objetivo es el ahorro energético en las actividades que desarrolla el Ayuntamiento y en sus instalaciones.

LOS PEOR SITUADOS.

En la categoría de Construcción y sector residencial, Logroño replica los niveles medios de consumo de energía, con 71,1 GJ/m2. En este ámbito, Logroño pretende ahorrar 9,486 Gwh durante el período 2010-2020 mediante la sustitución de calderas convencionales por calderas de condensación. En idéntico plazo se prevé ahorrar 621,469 Gwh anuales a través del fomento de las instalaciones fotovoltaicas en grandes superficies.

Por último, sobre el ámbito de Movilidad, Logroño se coloca en una posición media-baja en esta categoría. El porcentaje de población que se desplaza al trabajo en un medio diferente del automóvil es del 41,7%, lo que sitúa a la ciudad casi en la media. No obstante, la ciudad dispone de una red de transporte público muy desarrollada.

El Plan de Movilidad Sostenible pretende que en 2020 el 2% de los vehículos sean eléctricos, reduciendo el 3% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Se trata también de impulsar el uso de la bicicleta, lo que supondría un ahorro de energía de 34,4 Gwh en el período 2010-2020.