Un empresario busca el renacer de Rover

David James es un empresario británico con fama de salvar compañías en crisis y se ha puesto como objetivo0 echar una mano a Rover. Para ello está manteniendo conversaciones con el grupo chino Shangai Automotive Industry Corporation (SAIC) para fabricar nuevos modelos de Rover en la planta británica que tiene en Birmingham la citada automovilística.

Según los rotativos locales, James ha llegado a un acuerdo con el fabricante chino para fabricar en suelo británico algunos modelos de MG y los modelos 25 y 75 de Rover. Este proyecto podría crear unos 2.000 puestos de trabajo, de los que 500 se dedicarían al ensamblaje de los automóviles de MG y el resto, 1.500, a los nuevos modelos de Rover. El grupo SAIC, que se ha hecho con los derechos de propiedad intelectual de estos automóviles, pensaba fabricar los citados automóviles en alguna planta china, pero James está intentado hacerles cambiar de parecer para que lo hagan en el Reino Unido, exactamente en la mítica planta de Longbridge (Birmingham). Según informaciones de “The Mail on Sunday", Jones podría pagar a SAIC alrededor de 60 millones de euros por la cesión de derechos para la fabricación de modelos de MG y Rover y por las cadenas de montaje de la planta de Longbridge. El grupo chino, al parecer, sólo está interesado en hacerse con la factoría de Powertrain, dedicada a la fabricación de motores, por la que pagará una cantidad de dinero no especificada. Al hilo de esto, Tony Woodley, secretario general de uno de los sindicatos más importantes del Reino Unido, ha mostrado su predilección por SAIC frente a Nanjing Automobile en el proceso de venta de Rover. Ambas compañías chinas están pujando por hacerse con el negocio de la extinta Rover. En palabras de Woodley, si la compra la hace SAIC podría producirse un “mini-milagro" y se podrían salvar bastantes puestos de trabajos. Sin embargo, si es Nanjing la que finalmente se hace con el control de la británica, se llevarán la producción y los empleos a China. Nanjing no ha tardado en saltar a la palestra y contestar las declaraciones del líder sindical. “La compra implica el mantenimiento de la producción, el diseño y las factorías en el Reino Unido, algo que entra en los planes de Nanjing en su afán de convertirse en una compañía global con una importante presencia en Europa", señalan los portavoces del grupo chino.