Un coche que se conduce solo

La empresa italiana Parodia Electronica prueba actualmente un coche que es capaz de conducirse solo. El prototipo utiliza la navegación por satélite y un ordenador que decide cuándo y cómo girar.

No es la primera vez que hablamos de vehículos que son capaces de moverse sin la intervención de una persona. Sin embargo, hasta ahora, no se había probado este tipo de coches en carreteras y calles normales, en condiciones de circulación. Con este experimento italiano se ha demostrado que el coche sin volante puede ser una realidad en cualquier momento.

Los prototipos de Parodia constan de un navegador por satélite que utiliza la tecnología dGPS, o GPS Diferencial. Este tipo de información utiliza la trigonometría para mejorar el trabajo de los GPS convencionales. El resultado es un sistema de cálculo de posición capaz de determinar dónde está el coche con un margen de error de 50 centímetros. Es decir, resulta mucho más preciso que los GPS tradicionales, que tienen un margen de error de hasta 10 metros. Gracias a esta precisión, el coche equipado con estos equipos sabe exactamente dónde está, con lo que puede afrontar la circulación por vías normales sin miedo. Un ordenador coteja la información del satélite con los mapas que integran su base de datos cartográfica y decide por dónde hay que ir y dónde hay que girar. Al llegar a los puntos de giro, el “cerebro" da la orden y un sistema de mandos servo-hidráulicos mueve las ruedas en el ángulo necesario para afrontar la curva.Sentado en el coche, el conductor sólo tiene que accionar freno y acelerador, porque el ordenador se encarga de la dirección. Sin embargo, los prototipos llevan volante, porque se ha previsto un mecanismo de “rescate" que permitirá al piloto recuperar inmediatamente el control manual.
Los responsables de Parodia consideran que es preciso llevar un volante y que el conductor lo lleve al menos sujeto. Se trata de “no asustar a los otros conductores", que se sorprenderán al cruzarse con un coche cuyo conductor no toca el volante. Ahora queda por ver qué grado de aceptación tiene la idea. En la empresa esperan que el público la acoja bien, pero no están muy convencidos de cómo la recibirán las autoridades.

Si quieres saber más sobre este tipo de proyectos, no te pierdas el reportaje que hicimos en su día sobre coches autopilotados. Lo tienes en este enlace. Según la empresa de estudios de mercado GFK, la venta de navegadores por satélite para coches se ha cuadriplicado durante 2004. El año pasado, se vendieron equipos por valor de 30 millones de euros, un 289 por ciento más que en 2003.