UCE denuncia a la DGT por 'blindar' en 200 autoescuelas los cursos de puntos

La Unión de Consumidores de España (UCE) ha denunciado hoy a la Dirección General de Tráfico (DGT) y a la Confederación Nacional de Autoescuelas ante la Comisión Nacional de la Competencia por 'blindar' en unos 200 centros los cursos de recuperación parcial y total de puntos del carné de conducir.

Así lo ha anunciado el portavoz de la UCE, Dazio Alonso, quien ha explicado que la asociación ha planteado esta denuncia administrativa porque el actual sistema de concesión en la prestación de los cursos de sensibilización y reeducación vial 'restringe y atenta contra la libre competencia'.

'Esta es la cara negativa' del modelo del carné por puntos, según Alonso, quien ha criticado que sólo en 200 autoescuelas se estén impartiendo estos cursos por el sistema de concesión administrativa; un modelo 'restrictivo y blindado' que, a su juicio, se ha convertido en un 'suculento negocio' para estos centros que han facturado 'casi 40 millones' hasta la fecha.

Alonso ha ido más allá y ha dicho que la CNAE ha repartido entre los miembros de su Junta Directiva las autoescuelas para impartir estos cursos: 'Hay una situación que alguien tiene que aclarar porque de lo contrario se presume que hay alguna historia que no está especialmente clara', ha comentado.

El portavoz de los consumidores ha considerado que la DGT debería cambiar el régimen de concesión administrativa, que posibilita desde 2006 a unas 200 autoescuelas de la CNAE a dar los cursos, por el de autorización, que es el que rige en los centros para dar las clases para sacar el permiso.

Desde esa fecha han recuperado puntos 140.000 ciudadanos, que han tenido que pagar, según Alonso, 186 euros por recuperar seis puntos y 350 por obtener de nuevo todos, un precio que en algunos casos, a su juicio, sube en un 20 ó 30 por ciento porque los ciudadanos se tienen que desplazar a 'más de cien kilómetros' para recibir los cursos.

El portavoz de UCE asegura que en Madrid sólo hay nueve autoescuelas que los imparten, que hay capitales de provincia que sólo tienen una y que más de siete millones de españoles que viven en municipios de más de 20.000 habitantes que no cuentan con ninguna.

Además, los consumidores han recordado el informe elaborado por la Comisión Nacional de la Competencia sobre este sistema de concesión después de abrir un expediente a partir de las denuncias de varios ciudadanos y autoescuelas.

Este informe 'afeó', según Alonso, este sistema de concesión y por la UCE se pregunta por qué la DGT ha prorrogado en tres años más, lo hizo el pasado mes de febrero, la concesión a la CNAE para estos cursos.

Un portavoz de la DGT ha asegurado a Efe que esta cuestión se abordó ayer a sugerencia de los consumidores en el pleno del Consejo de Tráfico y que tanto Tráfico, como la CNAE, el Colegio de Psicólogos y el Servicio Catalán del Tráfico, entre otros, se mostraron favorables a este sistema.

La DGT cree que sería 'absolutamente incontrolable' que se repartieran estos cursos en las 10.000 autoescuelas que hay en España y que además no se podría cumplir algunos de los requisitos fijados para aquellos centros que los imparten.

Entre ellos está la obligación de realizar un curso mensual aunque sólo haya un alumno y que exista la garantía de que el 99 por ciento de los ciudadanos tengan un centro a menos 30 kilómetros.

Unos compromisos que acarrean pérdidas a las autoescuelas -hay concretamente 214 que los dan en el territorio dependiente de la DGT y del Gobierno Vasco-, según ha señalado a Efe el presidente de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), José Miguel Báez.

En concreto, según Báez, de las autoescuelas que los imparten 52 pierden dinero con estos cursos, 49 'empatan' y el resto gana dinero.

Ese medio centenar de centros con pérdidas han tenido que ser subvencionados por la CNA, según Baéz, quien ha explicado que la confederación tiene una 'caja común' para cubrirlas y para pagarles como si hubieran asistido a los cursos hasta cinco alumnos.

Además, ha asegurado que al principio tuvieron que obligar a algunos miembros de la Junta Directiva a dar esos cursos porque 'nadie quería', 'no era un negocio rentable' y así podían cubrir todo el territorio nacional.