Tres años de prisión para un conductor que no iba ebrio

Un conductor acaba de ser condenado a tres años de prisión y otros seis de retirada de carné. Se le acusa de haber cometido un adelantamiento ilegal (ignoró tres señales de conducir), una maniobra que provocó la muerte de una persona y causó graves lesiones a otra. Lo más curioso de la sentencia son los agravantes: no ir borracho y no tener antecedentes penales.

La Audiencia de Barcelona ha establecido que Manuel M. C. merece "un mayor reproche jurídico-penal", por un adelantamiento ilegal que cometió con su Nissan Patrol cuando circulaba por una vía de acceso a la autopista A-19, en el término municipal de Calella (Barcelona). Adelantó indebidamente al vehículo que precedía, se saltó tres señales y chocó contra otro coche que circulaba correctamente por su carril, causando la muerte a su conductor y serias lesiones a la esposa del mismo.

Eso sí, este tribunal ha considerado como agravantes motivos que normalmente sirven de atenuantes: no ir ebrio y no tener antecedentes penales. Según la sentencia, el hecho de que el conductor no estuviera bebido demuestra que sus conductas imprudentes en la carretera eran "una forma habitual de comportamiento". Además, como indican, se trata de una persona "integrada socialmente", por lo que su conducta merece un "mayor reproche jurídico-penal".

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