Toyota usará el “big data” para evitar errores con el acelerador

Desde el verano de 2020 Toyota comenzará a aplicar en Japón un sistema de “supresión del acelerador", para prevenir accidentes por usos anormales del acelerador.

Toyota usará el “big data” para evitar errores con el acelerador
Toyota usará el “big data” para evitar errores con el acelerador

Uno de los analistas más agudos de automoción se atrevía a calificar el anuncio de Toyota como sistema para evitar conductores “imbéciles". Sin llegar a tanto, sí se puede decir que Toyota, después de muchos años de trabajo, ha encontrado la solución para muchos accidentes derivados de un mal empleo del acelerador. El sistema funcionará gracias a la red de coches conectados, con cuyos datos se podrá detectar cuándo un conductor está haciendo un mal uso del acelerador y el propio coche podrá desactivar la orden dada con el pie. La función solo precisará de nuevo software, porque todo el equipamiento necesario está fuera del vehículo, más los propios sensores que ya van a bordo de los Toyota.

El conductor no está al mando

Desde la llegada de los aceleradores electrónicos, las órdenes del conductor con el acelerador están filtradas (también hubo aceleradores mecánicos “intervenidos" en la historia del automóvil), pues una centralita se encarga de dar la orden real sobre el motor. Esto es útil para el control de tracción o el funcionamiento del ESP. Toyota ya dispone de sistemas para “puentear" la orden del acelerador e incluso actuar sobre los frenos, cuando los sensores del coche detectan un obstáculo con el que puede darse una colisión inminente. Con estos sistemas de prevención, Toyota estima que se pueden evitar el 70 por ciento de los malos usos o empleos erróneos del acelerador.

El problema de seguridad que Toyota soluciona ahora con los datos obtenidos de los coches comunicantes es atajar las aceleraciones inadecuadas cuando no hay un obstáculo inminente. Piensa en un conductor indispuesto que pisa de golpe el acelerador. O aquél que pretende frenar ante un stop o un ceda al paso y pisa inadvertidamente el acelerador. Obviamente, también podría corregir imprudencias, como quienes aceleran desaforadamente por los resbaladizos viales de muchos aparcamientos. El sistema puede prevenir fallos inadvertidos de conducción en una población cada vez de mayor edad. Pero también puede restringir severamente una conducción voluntaria si los algoritmos estiman que una aceleración fuerte no es precisa en una conducción normal en ese momento. Sí, puede ser seguro, pero también suscita dudas, con casos anómalos en los que se justifique la aceleración y la máquina no discierna bien: habrá que probarlo para comprobar. Por el momento, solo se lanzará en Japón. Como tantos parámetros de los coches, es posible que los distintos mercados mundiales requieran diferente respuesta, según lo que se considera en cada parte del mundo una conducción “normal".

El pedal de acelerador, herida abierta

Para Toyota, la gestión del acelerador no ha estado exenta de problemas. A principios de siglo, un accidente relacionado con una alfombrilla que quedó pisando el acelerador, supuso una verdadera revolución en toda la compañía, y en sus procesos internos. Aparte de castigar las arcas de la empresa por la multa impuesta por las autoridades americanas –quizá con cierto ánimo proteccionista-, el hecho consiguió que la cuestión de la seguridad y la calidad fuese elevada al primer plano en Toyota. Como consecuencia, siempre que se pisara un freno en un Toyota, el acelerador quedaba anulado. Muchos conductores talentosos, hasta entonces, podían emplear en ciertas condiciones el pie izquierdo para frenar mientras seguían acelerando, para mejorar el paso por curva. Toyota tomó la decisión de anular dicha posibilidad. Muchos fabricantes aún permiten que se pueda frenar y acelerar a la vez, en conducción avanzada, para “jugar" con el equilibrio entre los trenes delantero y trasero, pero solo si se pisa el acelerador después de haber pisado el freno. Tras el escarmiento a Toyota, cualquier uso del freno, si el acelerador está pisado previamente, anula la acción sobre el pedal derecho.

Un paso más hacia la conducción automatizada

La digitalización permite a Toyota seguir avanzando hacia su concepto de conductor-guardián, camino de la conducción automatizada, en la que unas veces el conductor simplemente supervisará a la máquina autoconduciéndose y, en otras, será la máquina –como en este caso- supervise constantemente al conductor y lo ayude en momentos críticos para el humano, y menos estresantes para los múltiples sensores y la electrónica.

La nota de prensa de Toyota recuerda que ya dispone de numerosos asistentes de seguridad alrededor de lo que denominan Toyota Safety Sense. Pronto se añadirán a modelos Toyota nuevas funciones que ya están disponibles en modelos de Lexus, como PCS (asistente de esquiva para evitar atropellos inminentes), detención automática del vehículo en caso de que el conductor desatienda el volante o los pedales o reducción automática de velocidad ante la llegada a una curva.

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