Toyota, lista para desembarcar en Rusia

La búsqueda de nuevos mercados sigue llevando a los fabricantes a territorios que, tradicionalmente, apenas han tenido peso en la industria automovilística. La última apuesta de Toyota se centra en Rusia, donde comenzará a ensamblar vehículos a partir de 2008.

Toyota desvela el nuevo Corolla
Toyota desvela el nuevo Corolla

La marca japonesa, una de las de mayor crecimiento en Europa y Estados Unidos, ya ha puesto fecha a su “desembarco" en Rusia. En el año 2008, los modelos Corolla y Camry, según el diario “Vedomosti", podrían comenzar a fabricarse en este mercado.Con la nueva planta, Toyota se convertirá en el primer constructor nipón que se instala en Rusia. La capacidad de producción de la factoría (aún no se ha decidido su emplazamiento, pero se barajan las opciones de Moscú o Nizhni Novgorod) estará en torno a los 15.000 vehículos al año, cifra que los analistas consideran insuficiente para construir una fábrica. Sin embargo, la manufactura aumentará hasta las 100.000 unidades anuales.Las instalaciones supondrán una inversión de 100 millones de euros, recoge el diario “La Gaceta de los Negocios". Actualmente, la marca nipona está negociando con el Gobierno ruso su entrada en el país y, en principio, no constituirá una empresa conjunta, la opción que han elegido la mayoría de los constructores que ya están en la región.Éste es el caso de General Motors, una de las primeras automovilísticas que llegó a Rusia. Su sociedad con la compañía Autovaz (productora del Lada Niva) dará su primer fruto el año que viene, fecha en la que comenzará la comercialización del Chevrolet Niva. Renault, por su parte, iniciará a mediados de 2005 la producción de su famoso “coche económico", el Logan, en su fábrica de Avtotramos. La marca gala posee el 62 por ciento de esta filial, mientras que el resto corresponde al Ayuntamiento de Moscú.Ford y Volkswagen también están presentes en el mercado ruso. La marca del óvalo ha destinado 150 millones de euros a su factoría de San Petersburgo, donde ensambla el Focus, mientras que la firma germana produce para Rusia el Bora, el Passat y el Skoda Fabia.No es casual que los ojos de los principales fabricantes se estén volviendo hacia Rusia. El año pasado, el país alcanzó una manufactura de 1.279.663 vehículos, un 5 por ciento más que en 2003, según los datos de la OICA (Organización Mundial de Constructores Automovilísticos). Los cálculos que ha realizado el Estado indican que el parque automovilístico ruso alcanzará los 30 millones de unidades en 2010. En 2002 sólo se vendieron 1,5 millones de coches, pero las operaciones crecen a un ritmo del 30 por ciento cada año.Las marcas chinas también comienzan a ver la necesidad de ampliar sus operaciones y salir de un mercado que podría “tocar techo" a medio plazo. Por el momento, sólo un vehículo producido en China, el Honda Jazz, está destinado al continente europeo. La firma japonesa realizó una arriesgada apuesta al llevar la manufactura de este modelo a la República Popular, pero su acción ha servido de acicate a las empresas locales: según sus estimaciones, el Jazz demostrará a los consumidores occidentales que China puede ofrecer productos de calidad.

Siguiendo esta premisa, tres empresas de la región están preparando su aterrizaje en el Viejo Continente, que podría producirse en 2008. Chery Automotive, Harbin Haifei Motor y Geely Holding Group, según “Automotive News", han mantenido contactos con la importadora británica Trade Assist China. El objetivo es sencillo: desean exportar sus vehículos a Europa. Ninguna de las compañías pertenece al grupo de las “Tres Casadas", como se conoce en el país asiático a Donfeng Motor Corporation, Firts Automobile Corporation y Shanghai Automotive Industry Corporation, los grandes consorcios que mantienen alianzas con fabricantes occidentales. Geely, Harbin y Chery forman parte del conjunto de los “Jóvenes Tigres", marcas que, hasta ahora, no habían centrado su atención más allá de sus fronteras, señala el periódico “El Mundo".

La situación ha cambiado y las automovilísticas de la República Popular desean llegar a Europa y Estados Unidos. Sin embargo, aún deben salvar un obstáculo: excepto el Honda Jazz, el resto de los automóviles que se producen en China no cumplen con las normas anticontaminantes Euro IV, que entrarán en vigor el año que viene en la Unión Europea. En la región asiática, sólo los vehículos que van a circular por las grandes urbes deben cumplir la Euro III; en el resto del país, la Euro II es la norma exigida.