Toyota acepta pagar 13,2 millones para poner fin al caso de aceleración involuntaria en los Lexus RX

El grupo automovilístico japonés Toyota ha aceptado pagar un total de 17,35 millones de dólares (13,24 millones de euros al cambio actual) a la Agencia Nacional para la Seguridad del Tráfico de Estados Unidos (NHTSA por sus siglas en inglés) para poner fin al caso de supuestas aceleraciones involuntarias de los modelos Lexus RX en el mercado estadounidense.

Según los términos del acuerdo, Toyota no reconoce haber infringido las leyes relacionadas con la seguridad, y acepta pagar esta suma para evitar posibles litigios respecto a la campaña de revisión que anunció en junio pasado, correspondiente de los modelos Lexus RX 350 y RX 450h, para asegurarse de que la alfombrilla no interfería en el uso del pedal del acelerador.

El responsable de Calidad de Toyota Norteamérica, Ray Tanguay, aseguró que la compañía está comprometida con la seguridad de sus clientes, y seguirá evaluando los procesos para satisfacer sus necesidades.

'Hemos alcanzado este acuerdo para evitar gastar el tiempo en disputas y para centrarnos plenamente en el compromiso con que compartimos con la NHTSA para garantizar la seguridad de los conductores', añadió.