Tercer grado al director de Tráfico

Lleva un año en el cargo y ya ha tenido que enfrentarse con una huelga salvaje de grúas; andar con paños calientes con la Guardia Civil; capear temporales con conductores atrapados en la nieve... Experimenta con radares, sueña con el carné por puntos y arranca el día con una nota que le informa de que, como poco, ha habido diez muertos en las carreteras. Ahora, el máximo responsable del tráfico en España, Pere Navarro, se enfrenta a nuestro tercer grado.

Tercer grado al director de Tráfico
Tercer grado al director de Tráfico

Estar al mando de la DGT no es sencillo. El propio Pere Navarro explica que este organismo siempre tiene que estar “dando la cara, pero detrás está un Ministerio de Fomento, de Industria, de Sanidad, de Educación..." Y, además, hay que vérselas con los distintos ayuntamientos y con todas las comunidades (no sólo con las que tienen las materias de tráfico transferidas). Pero, ¿qué le atrajo de su nuevo cargo?Pere Navarro: “El tema de la seguridad vial me gusta por el elemento pedagógico que tiene; hay 22 millones de conductores en España y hemos de compartir el mismo espacio, un espacio limitado. Si todos cumplimos las reglas, todo funciona racionalmente bien. Si impera el egoísmo y el individualismo, todos salimos perdiendo".Pere Navarro: “Recuerdo un dato del año pasado que me llamó mucho la atención que fue que la franja de edad en la que encontramos más resistencia para acabar con los accidentes es la de 45 a 59 años. Es un grupo de edad que tiene unos hábitos muy consolidados, por lo que hay que empezar por abajo".En estos momentos, el Gobierno estudia cambiar la educación en nuestro país. Según nos ha adelantado el director de la DGT, habrá una asignatura llamada “Movilidad y seguridad" y, dentro de ella, una unidad didáctica dedicada a la seguridad vial: por primera vez será obligatoria en todas las escuelas de España. ¿Aprobaremos? Debes saber que Pere Navarro, de momento, nos da un suspenso: “El español probablemente no sea el mejor conductor de Europa. No somos el ejemplo paradigmático de conductor", nos ha confesado. No sólo le gusta la educación. Pere Navarro es un defensor de las nuevas tecnologías y, sobre todo, de Internet. Hace tres años, cuando estaba en el Ayuntamiento de Barcelona, recibió un premio de su homólogo de Estocolmo. Se trataba de una especie de “Nobel" para la mejor web de movilidad. Ahora, se ha hecho cargo de un organismo en el que los ordenadores parecen ser unos desconocidos. Para realizar cualquier trámite, los conductores tienen que ir a las distintas jefaturas provinciales de Tráfico y emplear bastantes horas. Para Pere Navarro, solucionar este paraíso kafkiano es “toda una obligación": según nos ha adelantado, quieren utilizar conexiones informáticas con fabricantes, vendedores, gestores, autoescuelas, centros de reconocimiento médico, oficinas bancarias y otros organismos de la Administración para potenciar la realización de tramitaciones y comprobaciones “on line". Además, promoverán el uso de mensajes de móvil para informar sobre el estado de la circulación.

Estaba a punto de cumplir los 48 años cuando juró su cargo, a comienzos de mayo de 2004. Abandonaba el Ayuntamiento de su Barcelona natal, donde era el máximo responsable de Movilidad. Allí, también sembró de radares las rondas y consiguió que los accidentes se redujeran en un 15 por ciento. Es ingeniero industrial, tiene dos hijos y asegura que monta en moto desde los 16 años.
Y al mando de la DGT también va como una moto: puso el número de muertos en los paneles, planeó el futuro carné por puntos, elevó la edad para montar en ciclomotor y estudia reformar los exámenes de conducir...
Sin embargo, sus medidas no son tan célebres como algunas de sus frases. Algunas de las más polémicas han levantado ampollas: “Diez radares podrían llegar a hacer el mismo trabajo que casi toda la Guardia Civil en controles de velocidad", fue una frase discutida incluso en los pasillos del Senado. O, "cuando uno vea las luces azules y los carteles detrás de su coche, es que la ha cagado", sirvió de chascarrillo en todas las emisoras de radio.
Trabajo duro, polémico o no, y, al final, qué imagen le llega al conductor. Pere Navarro: “Al principio, hicimos una encuesta preguntando cuántos muertos creían que había en nuestro país al año y nos daban entre 500 y 800. ¡Y hay 5.000! Así, una de las primeras cosas que hicimos fue transmitir al ciudadano la magnitud de la tragedia. Fue cuando empezamos con los paneles de información variable. Recuerdo una reunión en la DGT en un fin de semana de verano que hubo 54 muertos. Intentábamos transmitir a los ciudadanos que, si no hacían nada, el próximo lunes iba a haber otros 54 muertos".Curiosamente, su política de mano dura choca con cierta laxitud por parte de los tribunales. ¿No se siente uno frustrado cuando conductores ebrios salen de los juzgados por la puerta grande?Pere Navarro: “Nos da la impresión de que la administración de justicia no le da al tema la importancia que tiene y merece. Nosotros estamos trabajando por la vía administrativa hasta donde sea posible. Estamos creando una cierta demanda social sobre el tema penal. Y, al final, tendremos que tocar el Código Penal para dar coherencia al sistema. Hemos querido huir de un sistema, que es habitual en este país, de la tentación de solucionar todo con el Código Penal". Pere Navarro:“En Francia, el máximo responsable de la seguridad vial es un fiscal y hay fiscales especiales. Creo que en España, poco a poco, ganará prioridad en el ámbito judicial. Es un tema que, con 5.000 muertos, merece una prioridad que, a veces, no sé si se ha dado. Muchas veces se relaciona la accidentabilidad con algo inevitable, pero hay países que tienen unos índices que son la mitad de los nuestros: en Holanda, en Suecia, en Gran Bretaña están en la mitad de víctimas por cada 100.000 habitantes. Si ellos han podido hacerlo, por qué nosotros no lo hacemos. No podemos pagar un precio tan caro por la movilidad; alguna pieza falla en el engranaje". La última pregunta también la hemos sacado de nuestros foros. ¿Qué pasa con el canje de permisos de conducir? Según la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE), los países que pueden canjear sus permisos de conducir en España cuentan con un índice de siniestralidad hasta 13,6 veces superior al registrado en nuestro país. ¿Pesa más la diplomacia que la seguridad vial?Pere Navarro: “Todos cumplen unos mínimos. Tienen los permisos adquiridos y tienen un sistema de exámenes o de licencias. Es verdad que el tema tiene un componente social importante, ya que facilita la incorporación laboral de los inmigrantes. Además, hay política de buena relación con otros países en estos temas. Diría que en los canjes con los países importantes ya está todo hecho. Una vez canjeados los de los argentinos, ecuatorianos, marroquíes... los grupos que quedan ya no son significativos".“El núcleo básico de enseñanza entre el conductor español y el marroquí es el mismo, aunque creo que aquí se aprende mejor".
Cuando un político jura su cargo, se le dan 100 días de margen. Pere Navarro ya ha cumplido más de 365. ¿Qué opinas tú de su gestión? ¿Cómo valoras sus medidas? Te ofrecemos varios links a conversaciones sobre él que, ahora mismo, están al rojo vivo en nuestros foros. Participa: tú tienes la última palabra.
¿Qué le preguntarías al director de la DGT?
Un año de Pere Navarro.
Los errores que no le perdonan nuestros lectores.